La orientación en el Libro Blanco: treinta años perdidos

 

El Ministerio de Educación acaba de publicar el borrador del Libro Blanco de la Profesión Docente y su Entorno Escolar, cuyos autores son José Antonio Marina, Carmen Pellicer y Jesús Manso. No añadiré nada acerca de los autores porque Jordi Martí, en su blog Xarxatic, lo ha dejado claro y comparto su análisis.

Por mal camino no se llega a buen pueblo

Todas las comparaciones son odiosas y parece que en España la memoria tiene corto recorrido. Me parece intolerable que se haga un Libro Blanco sobre la profesión docente no universitaria sin que éste tenga como autores a los propios docentes, bien directamente mediante un proceso abierto y horizontal, bien con la participación directa y pública de las asociaciones de docentes, de orientadores y de los sindicatos. Que el Ministerio de Educación encargue a tres personas relacionadas con el mundo educativo la realización de un Libro Blanco que se aplicará a nada más y nada menos que a 700.000 profesores en España (de los cuales aproximadamente medio millón están en la Escuela Pública), es revelador. Tres personas ajenas al día a día del aula, sin experiencia reciente o ninguna experiencia en enseñanza obligatoria y muy ajenos a las necesidades del profesorado y, me atrevo a decir, del sistema no universitario. Hay muchas cosas que cambiar en el sistema educativo, hay que hacer una carrera profesional docente, hay que dar los medios (sí, he escrito bien, los medios) necesarios para desempeñar nuestro trabajo y, desde luego, hay que evaluar al profesorado como bien dice el profesor Gimeno Sacristán aunque no en función del resultado de nuestros alumnos. Hay que restar burocracia a la enseñanza para que ésta sea más auténtica y hay que volver a la esencia de qué es aprender y enseñar. Nada nuevo, hace treinta años que estamos dando vueltas a lo mismo sin que haya avances significativos. Para los autores del Libro Blanco todo se reduce a que los profesores somos malos profesionales y para algunos partidos emergentes, como Ciudadanos que no deja de aplaudir la propuesta de Marina, es que muchos somos, además, funcionarios y no pueden echarnos, lo que arreglaría el problema de los malos profesores.

La orientación no tiene quien la quiera

Sin embargo, quiero aprovechar la publicación de Alberto del Mazo que hace referencia a los aspectos relacionados con la orientación educativa en Orientapas, para escribir mi reflexión acerca de este Libro Blanco que, a mi juicio, está lleno de borrones y manchas, pero sobre todo, está ausente de un análisis detallado de qué es la orientación y qué debe cambiar en ella. Han pasado casi treinta años desde que el Ministerio de Educación abordó la entrada de los servicios de orientación en el sistema educativo de forma sistemática, con un planteamiento general que abarcara todas las etapas del mismo. Para hacer este planteamiento, se elaboró un Libro Blanco que puso de manifiesto la importancia de la orientación en el sistema educativo, así como las funciones y características de la tarea orientadora, tarea que no es exclusiva de los orientadores en las diferentes etapas. Fue un proceso laborioso, audaz y sistemático que tenía como objetivo hacer que en la reforma estructural del sistema educativo se incorporara uno de los aspectos ausentes del sistema educativo, como era la orientación (aunque existían los SOEVS no había un servicio de orientación como tal estructurado dentro del sistema). España entraba en Europa y tenía que actualizar un viejo sistema educativo.

Podemos criticar la LOGSE hasta la saciedad. No le han faltado detractores que añoran la vieja escuela de la Ley General de 1970. La LOGSE ha tenido aciertos y errores, entre los cuales destacaría la falta de formación del profesorado para aplicarla, la ausencia de dotación económica suficiente, la separación del primer ciclo de ESO de los colegios o la falta de adecuación de suficientes alternativas educativas en la enseñanza obligatoria que condujeran a aspirar a que que todos los alumnos obtuvieran el título básico en Educación, por citar algunos. La LOGSE no fue perfecta, en absoluto.

Sin embargo, en materia de Orientación, la LOGSE fue un avance gigantesco. Supuso desarrollar el sistema de orientación e implementarlo, incorporando la figura de los orientadores como profesores en los centros. Tras un rechazo inicial en el que éramos considerados como los ideólogos de la reforma (nos llamaban paquistaníes porque se preguntaban “pa qué están estos aquí”) fuimos desempeñando las funciones especializadas que contribuyeron a que fuéramos aceptados y resultar una figura imprescindible dentro el sistema educativo. Nadie duda hoy de esta circunstancia y si hay alguna queja al respecto, en general, se refiere a la ausencia de suficientes orientadores en los centros y equipos ante la enorme demanda de trabajo que existe.

Me parece imprescindible recordar la complejidad del acto educativo, del papel de las emociones, de la diversidad tan creciente y de la necesidad de individualizar el proceso de aprendizaje. Éste es, en mi opinión, el reto principal del sistema educativo actual: ser capaz de ajustarse a las necesidades de cada alumno y para ello resulta imprescindible el trabajo del orientador en colaboración con el resto de profesores de un centro.

Sirvan estas palabras para decir que simplificar el acto educativo a la mera rendición de cuentas en términos de rendimiento académico, de búsqueda de la excelencia y de la evaluación de resultados en pruebas estandarizadas oculta una realidad compleja en la que los actores del acto educativo, profesores, alumnos y familias, tienen responsabilidades compartidas, sin olvidar a la propia Administración que provee de formación, recursos y el marco legislativo. De lo leído en el Libro Blanco actual, sólo saco la conclusión de que es al profesor al que se le coloca exclusivamente la responsabilidad del proceso educativo, minimizando el resto de factores. Si bien el principal agente de cambio del sistema educativo es el profesor, la responsabilidad del éxito del mismo no es exclusiva de éste.

Todo el proceso desarrollado en aquellos años para poner en marcha la orientación en España, se reduce en el actual Libro Blanco a unas generalidades con ausencias graves, como el papel fundamental de la tutoría, de la atención a la diversidad y la inclusión educativa, además de no especificar más que cuatro funciones de la orientación en general y en sus etapas, sin hablar de los integrantes de los departamentos o equipos de orientación, ni la necesidad o no de impartir docencia, por citar algunas carencias. Tampoco habla de la orientación como una tarea sistémica, de la función orientadora de todos los agentes educativos, empezando por el propio docente, el tutor y las propias familias o agentes externos. Tampoco leo una sola palabra de la gestión de la convivencia y el papel de la orientación en la misma, excepto la vaguedad de que es una de las funciones. Sin embargo, habla de aspectos muy concretos como los equipos docentes, una figura ya asentada, coordinados por los tutores y del papel de jefatura de estudios en la planificación de las reuniones de esos equipos (sic). Ciertamente, los autores del Libro llevan años sin pisar un centro educativo puesto que en un Libro Blanco estos aspectos organizativos están de más mientras que otros aspectos nucleares brillan por su ausencia.

No quiero ser excesivamente técnico pero no me extraña que uno lea este Libro y eche de menos el trabajo realizado hace más de veinticinco años. He sacado de un resumen de J.A. Téllez que recoge el modelo institucional de la Orientación Educativa en España, ideas que muestran la solidez que existe en el planteamiento institucional de la Orientación en España que, actualmente, desaparece por arte de magia. Bastaba con haber leído y consultado comunicados de COPOE para conocer la realidad del sistema de Orientación en las diferentes Comunidades Autónomas y acudir a las fuentes documentales. Hablar de función docente sin aclarar, por ejemplo, el estatus del orientador evidencia el pleno desconocimiento de nuestro trabajo y de las dificultades del mismo. Parece mentira que uno de los autores del Libro Blanco sea licenciado en Psicopedagogía, que supuestamente es una carrera para ejercer de orientador educativo. Ahí radica uno de los problemas. Son personas teóricas, ajenas al trabajo educativo en las aulas las que nos dicen lo que hay que hacer para desempeñar nuestro trabajo.

Paso a resumir algunas características que se encontraban en viejos documentos educativos para que saquéis vuestras propias conclusiones.

El Proyecto de Reforma de la Enseñanza, Propuesta para el debate de 1987 recogía los siguientes enunciados:

  • La orientación es un derecho de los estudiantes que debe concretarse en un conjunto de servicios y actividades que se ofrecen dentro del sistema educativo.
  • La orientación forma parte de la labor educativa, por lo que es tarea de todos los profesionales de la educación. De manera más directa, corresponde al profesor tutor y al Departamento de Orientación de cada centro, si bien requiere la actuación de equipos psicopedagógicos cuya actuación he de ser de naturaleza preventiva, compensadora y de asesoramiento y apoyo técnico.
  • El MEC, en su ámbito de gestión, unificará en una sola red los distintos servicios y equipos que anteriormente dependían de él: Servicios de Orientación Escolar y Vocacional, Equipos Multiprofesionales, etcétera.
  • Es aconsejable que todo centro escolar tenga un Departamento de Orientación, integrado por los profesores tutores, coordinado por un director, que sea profesor del centro, y tenga formación específica de carácter psicopedagógico.

El Libro Blanco para la Reforma Educativa de 1989 dedica un capitulo entero a la orientación, el capítulo 15 en el que se abordan temas como la función tutorial, los Departamentos de Orientación, y los Equipos de Orientación y Apoyo, entre otros aspectos de carácter general. Es aquí donde encontramos la primera descripción del modelo organizativo y funcional de la orientación y su inserción en la estructura escolar contemplando tres niveles de actuación: en el aula, en el centro educativo y en el sector escolar. Este modelo, en vigor desde principios de los años noventa, ha demostrado su eficacia en su concepción aunque tenga carencias en cuanto a las necesidades de personal en los diferentes niveles por el aumento de demanda de trabajo de los orientadores.

Del documento La Orientación y la Intervención Psicopedagógica de 1990 se extraían los criterios generales que debe seguir la acción orientadora:

  • Los programas de orientación deben estar plenamente integrados en la programación general del centro y ser, en consecuencia, asumidos por toda la comunidad educativa.
  • La orientación es un proceso sistemático que se despliega a lo largo de toda la escolaridad. Las intervenciones indiscriminadas o sólo puntuales, como pruebas diagnósticas, evaluaciones puramente psicométricas o sesiones de mera información, aisladamente resultan ineficaces, cuando no contraproducentes.
  • Es absolutamente necesario lograr un alto grado de conocimiento mutuo, compenetración y cooperación entre los distintos agentes orientadores.
  • La persona, el alumno considerado individualmente y su contexto, es el referente básico y último de la orientación educativa.
  • No se puede exigir a todo profesor que domine un amplio espectro de conocimientos, técnicas y métodos especializados propios de la orientación e intervención psicopedagógica.

La intervención orientadora se despliega en las siguientes modalidades de actuación:

  • Anticipadora y preventiva de los distintos tipos de problemas.
  • Compensadora de posibles déficit, carencias y desigualdades,
  • Favorecedora de la diversidad y del desarrollo individual de los alumnos, así como de la capacidad y cualificación de los profesores.

Los objetivos generales del sistema institucional de orientación e intervención psicopedagógica son:

  • Contribuir a la personalización de la educación, es decir, a su carácter integral, favoreciendo el desarrollo de todos los aspectos de la persona, y contribuyendo también a una educación individualizada, referidas a personas concretas, con sus actitudes e intereses diferenciados.
  • Ajustar la respuesta educativa a las necesidades particulares de los alumnos, mediante las oportunas adaptaciones curriculares y metodológicas, adecuando la escuela a los alumnos y no los alumnos a la escuela.
  • Cooperar a los aspectos orientadores de la educación, atendiendo al contexto real en que viven los alumnos, al futuro que les espera y al que pueden contribuir a formar para sí mismos, y, para ello, favorecer la adquisición de aprendizajes más funcionales, mejor conectados con el entorno, de forma que la educación aporte realmente “educación para la vida”.
  • Favorecer los procesos de madurez personal, de desarrollo de la propia identidad y sistema de valores, así como de la progresiva toma de decisiones a medida que los alumnos han de ir adoptando opciones en su vida, tanto escolares como profesionales.
  • Garantizar aquellos elementos educativos más diferenciados y especializados que difícilmente, en ocasiones, puede proporcionar el profesor y las estructuras escolares ordinarias.
  • Prevenir las dificultades de aprendizaje y no sólo asistirlas cuando han llegado a producirse, anticipándose a ellas y evitando, en lo posible, fenómenos indeseables como el abandono, el fracaso y la inadaptación escolar.
  • Asegurar la continuidad educativa a través de las distintas áreas, ciclos, etapas y, en su caso, transiciones de un centro educativo a otro.
  • Contribuir a la adecuada relación e interacción entre los distintos integrantes de la comunidad educativa: profesores, alumnos y padres, así como entre la comunidad educativa y el entorno social, asumiendo un papel de mediación y, si hace falta, de negociación ante los conflictos o problemas que puedan plantearse entre sus integrantes.
  • Contribuir a toda clase de factores de innovación y de calidad que redunden en una mejor educación, en una educación orientadora y en el apoyo técnico a la oferta educativa.

La orientación es competencia compartida de:

  • Todos los profesores, como parte indispensable de su labor docente, sean o no tutores de un grupo de alumnos
  • Del equipo de sector en Educación Primaria, como unidad de ayuda externa técnicamente especializada en orientación e intervención psicopedagógica
  • Del Departamento de Orientación en Educación Secundaria, como estructura organizativa que coordina la función orientadora en el centro y que presta asesoramiento a la función tutorial,
  • Del centro educativo en su conjunto, con sus órganos unipersonales (director, jefe de estudios…) y colegiados (consejo escolar y claustro de profesores) y de coordinación (comisión de coordinación pedagógica, departamentos, equipos de ciclo).

Respecto a la estructura organizativa, hablamos de distintos niveles.

2015-12-09_18-02-46

La LOGSE de 1990, establece como principio de la actividad educativa la atención psicopedagógica y la orientación educativa y profesional (Título Preliminar, art. 2). Además, la  orientación educativa y profesional es definida como uno de los factores que favorecen la calidad y mejora de la enseñanza (Art. 55) y en su artículo 60, establece que :

  • La tutoría y orientación de los alumnos formará parte de la función docente. Corresponde a los centros educativos la coordinación de estas actividades. Cada grupo de alumnos tendrá un profesor tutor.
  • Las Administraciones Educativas garantizarán la orientación educativa, psicopedagógica y profesional de los alumnos, especialmente en lo que se refiere a las distintas opciones educativas y a la transición del sistema educativo al mundo laboral, prestando singular atención a la superación de hábitos sociales discriminatorios que condicionan el acceso a diferentes estudios y profesiones. La coordinación de las actividades de orientación se llevará a cabo por profesionales con la debida preparación. Asimismo las Administraciones educativas garantizarán la relación entre estas actividades y las que desarrollan las Administraciones locales en este campo.

La experiencia es la madre de la ciencia

Para reformar algo lo primero es evaluar la experiencia previa. En este caso, la evaluación y el diagnóstico del sistema es la clave para buscar las soluciones al mismo. En el caso de la Orientación educativa, el diagnóstico pasaría por reconocer los logros y los errores para modificarlos.

Los principales logros del actual sistema de orientación son, en mi opinión:

  • La orientación es un factor de calidad que contribuye a la mejora de la educación.
  • Es un derecho de todos los alumnos. Su carácter es preventivo y de desarrollo integral de la persona, atendiendo a las necesidades individuales de cada alumno.
  • La intervención orientadora se abre al sistema educativo y al entorno del alumno. Es vital la coordinación con los servicios de la comunidad. Es imprescindible disponer de tiempos para ello.
  • No es competencia exclusiva de los especialistas, sino de todos los agentes educativos, profesores, tutores e incluso familias.
  • Debe estar plenamente integrada en el currículo y en los programas educativos.
  • La orientación se articula en torno a programas en un enfoque sistémico que tiene en cuenta la globalidad de la persona y del centro educativo.
  • Los cuatro ámbitos de trabajo son la atención a la diversidad e inclusión, la orientación académica y profesional, la acción tutorial y, por último, la convivencia escolar.
  • La orientación se concibe como un proceso sistemático y continuo, diferenciado en las distintas etapas educativas pero con continuidad en la transición entre ellas.
  • Se constituye un subsistema dentro del sistema educativo, integrado por tres niveles: aula (acción tutorial), centro (Departamento de Orientación) y sector (Equipos de Orientación Educativa y Psicopedagógica con sus diferentes denominaciones). Deben trabajar de forma cooperativa y coordinada entre sí y con el resto de instancias educativas. Cada uno de ellos asume tareas cualificadas de apoyo a la acción orientadora de los distintos agentes del sistema educativo.
  • Ha habido una enorme profesionalización de los orientadores que aunque pertenecen al cuerpo de profesores de Educación Secundaria aunque puedan desempeñar sus funciones en Infantil, Primaria, Secundaria, Formación Profesional, Enseñanzas Artísticas, Educación Especial o Escuelas de Personas Adultas.

Los principales problemas del sistema de orientación:

  • Existen enormes carencias de recursos tanto humanos como materiales. No se cumple la ratio orientador/alumno de la UNESCO cifrada en 250 alumnos en los centros y no se cubren las plazas necesarias en los EOEP externos.
  • No todo el profesorado es consciente del papel que le corresponde en el sistema de orientación, no participan de los planteamientos emanados de la LOGSE o no asumen su responsabilidad en el planteamiento de la orientación como tarea compartida e inherente a la función docente.
  • Falta de formación, inicial y permanente, del profesorado para el ejercicio de sus competencias orientadoras, en especial de los tutores.
  • Las funciones de los agentes especializados de la orientación son complejas, muy abundantes, dispersas y, en algunos casos, ambiguas o de difícil interpretación.
  • La docencia obligatoria de los orientadores en muchas Comunidades Autónomas resta mucho tiempo al trabajo específico como orientadores.
  • La ausencia del Departamento de Orientación en los centros de Educación Infantil y Primaria se suplen con los Equipos Generales de Orientación Educativa y Psicopedagógica (EOEP) resultando a todas luces insuficiente e ineficaz para atender las necesidades en estas etapas.
  • Existe una ausencia de Equipos de Orientación Especializados en Discapacidad Intelectual y en Dificultades de Aprendizaje (TDAH, Dislexia…) que representan al mayor número de alumnos con ambas situaciones problemáticas.
  • Existen dificultades para realizar las tareas de coordinación entre los niveles especializados de orientación. Falta de tiempos, trabas administrativas.
  • Ausencia de todos los perfiles profesionales necesarios en los Departamentos de Orientación: Profesor de Pedagogía Terapéutica, Profesor de Audición y Lenguaje, Profesor de Servicios a la Comunidad, Fisioterapeuta, Terapeuta Ocupacional, Integrador Social, Técnico Educativo. Algunos de estos perfiles no existen y podemos discutir su conveniencia (Terapeuta Ocupacional, por ejemplo).
  • Dificultades de coordinación con los servicios de Salud Mental, imprescindible en estos años en los que ha aumentado de forma considerable la derivación a los mismos.
  • Dificultades o incluso ausencia de formación especializada para los orientadores. Es la propia Administración la que no facilita un programa de formación continua que permita la necesaria actualización científica o la que dificulta el acceso de los mismos a eventos formativos de ámbitos no educativos pero necesarios, como el sanitario.

Para este viaje no hacían falta estas alforjas

Para que las propuestas de Marina y colaboradores dijeran que los orientadores tenemos que tener formación específica y que se cumpla la ratio de la UNESCO sólo había que leer los trabajos realizados desde hace veinticinco años y haber leído las notas de prensa de COPOE que en innumerables ocasiones han hablado del tema. Apenas hay un análisis de la situación de la orientación en España, de las funciones de los orientadores y de qué aporta la orientación al sistema educativo. No se abordan los problemas de la orientación en su conjunto, incluyendo las carencias en medios, el principal y el exceso de funciones (recordemos la docencia obligatoria en muchas Comunidades Autónomas). En fin, como es un borrador, espero que tomen nota., aunque no tengo ninguna esperanza.

La esperanza es lo último que se pierde

Hay esperanza porque puede haber cambios. No es posible hacerlo tan mal, hacer un despropósito tan grande y obviar el trabajo de varios miles de profesionales que llevan años desempeñando un trabajo cada vez más valorado por profesores, alumnos y familias. Sólo hace falta que la propia Administración Estatal nos valore, se dé cuenta de que existimos y de las funciones que desempeñamos. Incluso en el propio Ministerio sólo merecemos estar dentro de una Subdirección General de Formación Profesional.

Les veo muy perdidos, igual necesitan orientación 😉

REFERENCIAS:

Martínez, Mª C., Quintanal, J., y Téllez, J. A. (2002). La Orientación Escolar. Fundamentos y Desarrollo. Madrid: Dykinson.

Manzanares, A (2013). ¿Qué nos dice la investigación sobre los cambios experimentados por los sistemas de orientación en nuestro país? , Universidad de Castilla-La Mancha. III Jornadas de Orientación, Cuenca.

Solé, I. (1998). Orientación educativa e intervención psicopedagógica. Barcelona: ICE-Horsori.

Vélaz de Medrano, C. (1998). Orientación e intervención psicopedagógica. Concepto, modelos, programas y evaluación. Archidona, Málaga: Aljibe.

Orientación educativa en España. Desarrollo institucional y legislativo. MORÁIS, P.(1993). Revista de Educación. Nº 300, pág 369-599. Disponible en web.

La orientación que queremos

El 22 de octubre de 2015 celebramos un hangout sobre orientación llamado “la orientación que queremos” de la mano de Jesús Hernández, del blog Crea y Aprende con Laura. En el mismo participamos los orientadores Alberto del MazoClaudio CastillaMónica Diz, Mercedes Ruíz, y servidor, con la moderación en las redes de Inma Contreras. Os recomiendo echar un vistazo a los blogs de todos los participantes en sus enlaces.

Agradezco a Jesús la oportunidad de participar en el mismo y os dejo con la videoconferencia completa por si os interesa el tema. En la misma abordamos las cuestiones siguientes:

  • Cómo están los orientadores en los centros. Qué piden los claustros, cómo se integran, cómo se relacionan
  • El orientador como agente de cambio o catalizador del mismo. El abanderado o el tonto de la bandera
  • Tareas, funciones del orientador. Diferencias en Infantil, Primaria y Secundaria, principalmente
  • El trabajo en Equipos de Orientación vs el trabajo dentro de los centros educativos
  • La composición del equipo de orientación. Quiénes deben estar
  • ¿Más tiempo para atención directa o más orientadores en los centros?
  • Las tareas del orientador. De paquistaníes a chicos para todo
  • ¿Trabajar con el Equipo Directivo o en el Equipo Directivo?
  • El papel de la Red como espacio de colaboración e intercambio de orientadores
  • El abandono de la Administración educativa. La falta de medios, visión, legislación y actualización del sistema de orientación

 

Os dejo algunas notas que hice para ordenar mis ideas en el hangout sobre algunas cuestiones relativas al mismo, momentos antes y durante la realización del mismo. Espero que os resulte interesante.

Situación actual de la orientación. Puedes leer esta entrada para más detalles.

IMG_20151022_2046532

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ámbitos de trabajo del orientador. Atención a la diversidad e inclusión, tutoría, orientación académica y profesional y, convivencia.

IMG_20151022_2005332

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 
 

El equipo de orientación ideal y sus tareas principales. Diagnóstico, intervención, docencia, coordinación con servicios comunitarios y asesoramiento.

IMG_20151022_195838.2

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sobre el rol del orientador. Escucha, trabajo en común, búsqueda de soluciones, generación de procesos de cambio…

IMG_20151022_1958522

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 
 

Mis herramientas preferidas de trabajo: mesa redonda (con chuches, papel en blanco y plumas), dispositivos electrónicos y los cafés. Las TIC son imprescindibles como para cualquier profesión pero son invisibles aunque es necesario abordar el adelgazamiento digital en nuestros alumnos y quizás nosotros mismos.

IMG_20151022_230519

[A golpe de timbre #7] cambiar radicalmente la Escuela con Alfredo Álvarez

Alfredo Álvarez, @noveleirez en Twitter, es un orientador vocacional. Trabaja en el IES Salvaterra de Miño, en Galicia y lleva entre manos, además de su faceta orientadora, el proyecto Table Tea. Es un defensor del cambio radical de la Escuela en unos tiempos en los que tenemos a nuestro alcance todas las herramientas para poderla cambiar desde dentro. La pregunta es obligada, ¿por qué no cambia la Escuela? Básicamente, porque los que trabajamos en ella no queremos. Alfredo se define a sí mismo como un salmón educativo que lucha contra los cuatro jinetes del Apocalipsis educativo ¿Quieres saber porqué?
En la conversación encontrarás algunas reflexiones de Alfredo que te anticipo:

Lo emocional es clave en el aprendizaje, ya lo decía Platón

A propósito de la falta de conexión emocional entre lo que aprendemos y cómo lo aprendemos.

Todos servimos para algo

La calificación numérica reduce la medida de los aprendizajes y produce un efecto negativo en el autoconcepto académico de los alumnos.¿Cómo es posible que en la Escuela no sepamos valorar las capacidades de los alumnos?

Me niego a educar en la frustración

Compartimos la visión del aumento de problemas psicológicos en la Escuela relacionados con la falta de respuesta de los alumnos a un sistema infame. La medicalización y las etiquetas no son la solución, como tampoco pretender que todos acepten como bueno algo que no lo es. ¿Sabemos cuánto ha aumentado la tasa de suicidios entre los jóvenes en España?

La Escuela debe compensar las desigualdades

No es una moda sino un principio básico del sistema educativo: compensar las desigualdades con los medios apropiados y una respuesta ecológica de todos los actores del sistema educativo.

Podemos cambiar el sistema educativo: sabemos lo que funciona y lo que no

Ya no hay excusas. Sabemos qué funciona y qué no pero seguimos haciendo lo mismo. ¿Comodidad? ¿Excusas? Nos falta autocrítica y nos falta orientarnos al cambio. Hagamos cosas diferentes para que el sistema educativo cambie. Podemos y debemos hacerlo.

Por su parte, Jordi Martí, @xarxatic, nos habla en La mirada crítica de la formación docente, del planteamiento actual de la formación en línea y de los contenidos de la misma, cuestionando ambos aspectos. No te lo pierdas al final del episodio.

La sintonía del episodio es de los rusos Distemper con 3 minutes on summertime y Gregorie Lourme con Spirit of Africa pone música al podcast. La sintonía de La mirada crítica es Rain Just Keeps Coming Down de Bruce H. McCosar.

Como siempre, la música libre mejor en jamendo.com.

Recuerda que si te gusta el podcast, tenemos un canal en ivoox y en iTunes para que te hagas seguidor.

¡Que lo disfrutes!

Si prefieres descargar o escuchar el podcast desde la Radioteca de Radialistas, usa el banner de aquí abajo.

Orientar con borradores NO es orientar

El miércoles pasado tuvimos un hangout un grupo de orientadores de distintas a Comunidades Autónomas a instancias de la iniciativa de Alberto del Mazo de la comunidad Orientapas que ejerció de moderador. En la videoconferencia participamos Claudio Castilla desde Lorca (Murcia), Mónica Diz desde A Coruña (Galicia), Miguel Ángel Valverde desde La Línea de la Concepción (Cádiz) y Mábel Villaescusa desde Valencia, además de yo mismo. En la charla todos compartimos cómo nos está afectando a nuestro trabajo que estemos a estas alturas de curso sin las leyes del nuevo sistema educativo que echa a andar el próximo curso en Secundaria y Bachillerato, etapas en las que trabajamos los cinco orientadores. Todos coincidimos en la preocupación, la dificultad y la incertidumbre que supone hacer así nuestro trabajo y que los grandes perjudicados son el alumnado y sus familias. Os dejo el hangout completo para que saquéis vuestras propias conclusiones.

Aunque ya han contado tanto Claudio como Alberto las implicaciones que supone el realizar nuestro trabajo como orientadores sin que tengamos más que borradores de los currículos de la LOMCE de las diferentes CC.AA., quisiera añadir mis reflexiones personales.

No somos orientadores

La imposibilidad de que los alumnos, familias y profesorado tengan la información veraz sobre una nueva ley educativa hace que no se pueda desarrollar todo el proceso de orientación académica y profesional. Falta información, sobran rumores. No cualquier información, matices o detalles, en absoluto. Hablamos de información esencial para tomar decisiones: currículo, optativas, promoción, itinerarios… no hay nada publicado, luego no hay nada claro.

Improvisación, un mal camino

Una reforma educativa no puede improvisarse. Al margen de las consideraciones sobre la nueva ley educativa, la LOMCE, la implantación de la misma no puede hacerse deprisa y corriendo, con improvisación. Ya sufrimos el curso anterior la improvisación en la puesta en marcha de la Formación Profesional Básica. Fue una escolarización caótica que no ha tenido precedentes en los años que llevo trabajando. No parece razonable que apenas tres semanas antes de las elecciones que cambiarán a los inquilinos de las Consejerías de Educación de casi todas las Comunidades Autoomas de España, estemos sin los decretos de currículo de Primaria y Secundaria.

Sin consenso, sin escucha

La LOMCE nace sin un consenso político elemental. Sólamente el Partido Popular y la Iglesia, además de una parte considerable de la Escuela Concertada y Privada, apoyan la ley. El resto de partidos políticos, los sindicatos docentes de todo signo, la Confederación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos, mayoritaria en España, los movimientos de renovación pedagógica y, desde luego, las asociaciones de orientación educativa representadas en COPOE; todos están en contra de esta ley. Ni escucha, ni consenso. No podemos trabajar sin que la Educación sea considerada como algo por encima de luchas partidistas.

Una sociedad de la incertidumbre

Vivimos una sociedad de incertidumbres, de ausencia de certezas, de liquidez. Preparamos a nuestros alumnos para un mundo cambiante y vertiginoso. No añadamos más incertidumbre a la que ya tiene la vida de por sí. Precisamente por esto, el sistema educativo debería capacitar al alumnado para que se desenvuelva en estos entornos cambiantes en los que vivimos. La ley educativa debería ser un elemento de confianza y estabilidad para todos.

Tu proyecto de vida

La orientación académica contribuye a que el alumnado pueda tomar decisiones encaminadas a desarrollar su proyecto personal. En las actuales circunstancias, la ausencia de referentes legislativos dificulta la toma de decisiones. No es una cuestión baladí, habida cuenta de la enorme trascendencia que tienen ahora las decisiones con el nuevo sistema educativo en el que se abandona para siempre la visión comprensiva para optar por un sistema selectivo del alumnado.

La orientación es un derecho

La orientación es un derecho inherente al derecho a la educación. Los alumnos y sus familias, además de los propios profesores, necesitamos un marco estable para ejercer ese derecho. La orientación fue considerada en los años noventa como un factor de calidad del sistema educativo. Durante años se le dotó de herramientas para poder desarrollar las múltiples funciones encomendadas. También se dotaron recursos personales y materiales. Con el paso de los años, lejos de aumentar la consideración de la orientación, sufrimos el desprecio, los recortes y el desprestigio, como el resto de la profesión docente.

¿Y qué haré el próximo lunes?

El próximo lunes tendré que volver al instituto. Tendré que retomar el trabajo como orientador en medio de la incertidumbre y las dudas. No imagino a otras profesiones o colectivos con el nivel de responsabilidad que tenemos nosotros pasar por lo mismo. No lo aceptaría nadie.

La puntilla


La Comunidad de Madrid tiene previsto convocar este año oposiciones a Secundaria saltándose la practica de convocarlas alternando con las de Primaria.
La oferta en total podría ser de 80 plazas en Secundaria, siendo 8 plazas las reservadas a la especialidad de Orientación Educativa. Otras especialidades no salen mejor paradas, excepto Inglés; que el total sea de 80 invita a la carcajada y al sonrojo, ya que ni si quiera se cubren las plazas a las que obliga la absurda tasa de reposición aprobada por el Gobierno de España. Recordemos que los recortes en los funcionarios públicos fueron, por un lado, el sueldo y, por otro, no reponer más que el 10% de las plazas que quedaran vacantes. Sólo las fuerzas armadas y los cuerpos de seguridad del Estado cubren las plazas sin problemas alguno. Al resto, nos toca trabajar más y cobrar menos, como tantas personas como consecuencia de la crisis.
El curso pasado en Madrid se llamaron a unos 240 orientadores de las listas de interinos, aquellos que no obtuvieron plaza, para cubrir plazas vacantes de orientación en los diferentes centros o equipos. Si añadimos las plazas suprimidas en los últimos cinco años por jubilaciones y supresiones (los institutos llegaron a tener dos orientadores en su inmensa mayoría) podemos llegar a cifras que, al menos, doblan o incluso triplican esos 240 orientadores. Dicho de otro modo, hacen falta muchos orientadores en el sistema educativo madrileño.
En Madrid la atención a la diversidad está mal vista; la orientación, se tolera como mal menor, pero se la desprecia.
Somos un colectivo, el de los orientadores, que realiza un trabajo especializado en el sistema educativo. La UNESCO habla del derecho a la orientación de los alumnos y una ley tan denostada como la LOGSE reconocía a la orientación como uno de los factores de calidad del mismo. ¿Pero no era una ley mala?
Repasad la LOMCE y sacad conclusiones sobre el papel de la orientación en la misma. No es que cualquier tiempo pasado fuera mejor, es que las leyes actuales nos llevan a los peores tiempos pasados y desprecian los avances científicos y sociales en el ámbito de la Educación.
Por si no lo sabéis, queridos lectores no docentes, para obtener una plaza en la enseñanza pública como funcionario, debes examinarte hasta que la obtengas de forma efectiva. Da igual que hayas aprobado un año pero no consigas estar entre los elegidos. Deberás volver a estudiar y examinarte hasta que lo consigas. En Sanidad, por ejemplo, no es necesario presentarse cada dos años ya que puedes trabajar de forma indefinida, aunque no tengas la plaza. Tendrás experiencia, algo que en Educación está mal visto, se conoce.
En fin, se incorporarán ocho nuevos funcionarios al Cuerpo de Profesores de Enseñanza Secundaria en la especialidad de Orientación Educativa.
Bienvenidos seáis, que la ilusión no os falte porque trabajo vais a tener de sobra.
Afortunadamente, el papel de los orientadores en los centros cada día es más valorado por los propios compañeros, por los alumnos y sus familias. Al menos yo siento el apoyo de mis compañeros, su aliento y su colaboración. Eso me da mucha energía y aliento para seguir.
La oferta de plazas públicas en Orientación Educativa es la puntilla a una situación que cada día va de mal en peor.

La orientación educativa a la deriva en Madrid


A pesar de que existen excelentes profesionales de la orientación educativa en la Comunidad de Madrid, la administración regional lleva años sin dar el soporte que los profesionales necesitamos para desarrollar nuestra labor y sin apostar por uno de los pilares de la calidad en el sistema educativo.
En la Comunidad de Madrid trabajamos orientadores en todas las etapas del sistema educativo, desde los Equipos de Atención Temprana, pasando por los Equipos Generales de Orientación hasta los Departamentos de Orientación en los institutos, Centros de Personas Adultas o centros de Educación Especial. Además, existen orientadores en los Equipos de Orientación específicos de Discapacidad Motora, Visual, Auditiva o de Trastornos Generalizados del Desarrollo.
No tengo las cifras oficiales del número de orientadores en los distintos centros y equipos, pero seguro que somos varios miles. Un colectivo cuyo trabajo especializado requiere de una formación específica, de un soporte de profesionales de reconocido prestigio en los niveles superiores de la Consejeria, y de una coordinación que permita desarrollar nuestro trabajo.
Son años los que llevamos en la Comunidad de Madrid sin tener una oferta específica de formación por parte de la Consejería de Educación a través del Centro Regional de Información e Innovación; son muchos los años que llevamos sin jornadas regionales de orientación promovidas por la Consejería o cursos oficiales de especialización (para actualizarnos debemos formarnos de forma privada) y son muchos los años que llevamos sin que existan departamentos especializados en la Consejería en la creación de materiales curriculares, convivencia, identidad digital o en la atención a la diversidad, o en orientación profesional, por citar áreas en las que en otras comunidades autónomas hay ejemplos de buen hacer.

Desperdicio del talento

En Madrid hay talento, hay profesionales de la orientación de reconocido prestigio, hay ejemplos de muy buenas prácticas. Hemos sido pioneros en Atención Temprana, en la integración de alumnado sordo o con Trastornos del Espectro Autista, tanto en Infantil, Primaria y Secundaria, por ejemplo. Hay ejemplos de colaboración con hospitales y centros de salud para la detección precoz de alumnado con discapacidad; con Salud Mental para el abordaje de trastornos graves de comportamiento a través de los Centros Educativos Terapueticos; hemos desarrollado un sistema de Unidades de Integración y Formación Laboral que han sido un ejemplo de éxito; se han realizado experiencias exitosas de escolarización combinada entre centros educativos ordinarios y de Educación Especial; hay una gran número de centros con experiencias de aprendizaje entre iguales o mediación para la resolución de conflictos… la lista de experiencias es interminable.
Podría seguir hablando de experiencias en las que los orientadores somos una pieza clave. Son experiencias de calidad en las que trabajamos con compañeros de centros y fuera de ellos., especialmente con los recursos comunitarios. En Madrid, se aplicó un modelo de orientación que utilizaba los recursos comunitarios como parte de un todo, promoviendo la coordinación entre los profesionales para un único objetivo: el desarrollo del alumno y su proceso educativo.
Pues bien, todo el trabajo de más veinticinco años de la orientación educativa en Madrid, todo ese background de experiencia y éxito se pierde con la llegada de jubilaciones y la ausencia de instancias en la Consejería que recopilen, difundan y promuevan esas prácticas. Tenemos una de las pocas Consejerías de Educación que, incomprensiblemente, todavía no tiene ni siquiera una página web especifica de orientación educativa con los recursos destinados a los orientadores. Incluso el Cuaderno Informativo de Orientación Profesional, una herramienta imprescindible para la orientación académica y profesional, sigue publicándose en formato pdf.

Leyes obsoletas

Uno de los reflejos de esta situación es la ausencia de legislación específica en Madrid en muchos de los campos descritos que hacen que sigamos trabajando con algunas leyes del Ministerio de Educación asumidas como propias por la Consejería. Una situación insólita en el panorama del resto de España donde cada Comunidad Autónoma ha ido desarrollando un modelo de orientación de acuerdo a sus propias peculiaridades. Sirva de ejemplo que en Madrid seguimos usando la Orden de Evaluación publicada en 1996 para la evaluación de alumnado con necesidades educativas especiales, a pesar de los avances científicos y los cambios sociales que ha tenido el propio concepto y la realidad del alumnado con necesidad de apoyo, con o sin discapacidad. Otro detalle. No existe un equipo específico de orientación para alumnos con discapacidad intelectual, el colectivo mas numeroso de lejos entre el alumnado con discapacidad en la Escuela.

Resignación y abatimiento

He visto en los últimos años mucho abatimiento y mucha resignación entre los profesionales de la orientación en Madrid. Esta justificada. Hasta para poder acudir a un congreso de actualización científica tenemos problemas ya que la normativa de permisos no contempla la asistencia a cursos de formación si éstos se realizan dentro del horario escolar.
Madrid, una Comunidad con recursos a la que le faltan personas para poder gestionarlos. A la que le faltan ideas, a la que le falta que alguien asuma la importancia del papel de la orientación educativa.
Realmente, la orientación importa.
Desarrollamos un trabajo imprescindible que habría que cuidar, como a los demás, desde luego, pero teniendo en cuenta algunas particularidades. Asistir a una reunión de coordinación con servicios sociales o a un curso de actualización sobre evaluación de dificultades de aprendizaje no es dejar de trabajar. Es hacer nuestro trabajo. Por cierto, que a esas reuniones vamos con nuestros coches sin recibir nada a cambio. Dudo que en la empresa privada alguien use su coche particular para el trabajo y no se remunere de alguna manera.
Por ultimo, los recortes. Afectan a todos los profesores, pero especialmente nosotros lo hemos notado. Nuestros alumnos, todavía más.
En la Comunidad de Madrid se incumplen todos los ratios respecto a presencia de orientadores en centros. También respecto a profesorado de apoyo.

Ilusión por el cambio

En fin. Escribo esto desde la ilusión en el cambio, desde la esperanza en que el próximo Consejero o Consejera de Educación, sea del partido que sea, ponga a la orientación educativa en su lugar, le dote de medios, prestigie el trabajo de los profesionales y aproveche la enorme experiencia y talento existente. Los orientadores estamos deseando ser escuchados y nos pondremos al frente de cualquier iniciativa que prestigie el trabajo que desarrollamos.
Desde luego, cuente conmigo.

¡Gracias y enhorabuena!

La comunidad de orientadores en red, Orientapas, ha fallado los segundos premios de orientación educativa y TIC. Son premios otorgados entre compañeros orientadores y he sido reconocido con una mención. No puedo estar más satisfecho, especialmente cuando no me había postulado para tales premios.

Los compañeros que han obtenido los premios dan testimonio de que en orientación estamos avanzando, lo cual no puede sino enorgullecerme. Los premios, han sido dados a conocer en las II Jornadas Nacionales de Orientación Educativa en Madrid (29 de Noviembre de 2014), durante el Taller “Herramientas TIC para la Orientación Educativa 2.0. y en red” impartido por Alberto del Mazo, el alma mater de esta comunidad. Os dejo el vídeo con los ganadores. ¡Enhorabuena a todos!