Ubiquity, una extensión para Firefox

En realidad, el título del post debería ser: Ubiquity, la extensión para Firefox. Voy a tratar de explicaros porqué.

Ubiquity te permite en un solo clic acceder a multitud de servicios web desde un menú contextual usando comandos. La idea es que según estés navegando o enviando un correo, seleccionas una parte del texto para realizar una acción: añadir un evento en un calendario, añadir un mapa, traducir, convertir en pdf, tuitear, imprimir…

ubiquity

Cuando tecleo alt+ espacio (Mac), control+espacio (Windows) o control+alt+espacio (Linux), el menú de Ubiquity se abre. Ahora me basta con teclear alguno de los comandos para que éstos tengan asociada una función. En la imagen, si escribo la letra W el texto seleccionado se buscará en Wikipedia.

Otro ejemplo de los comandos disponibles está en la imagen. El comando Weather te dará el tiempo de la ciudad que hayas seleccionado en el texto. ¿Sencillo, no?

Al escribir un correo, Ubiquity inmediatamente me permite seleccionar a quién vas a escribir, eso sí, usando una cuenta Google Mail en la que estarás ya logeado. Al mail puedes añadirle un mapa, una dirección o incluir un evento en Google Calendar.

Si estoy navegando en Internet y encuentro una página web que quiero agregar a mis marcadores o compartir en delicious, buscar una dirección en el mapa…

La forma de acceder al potencial de Ubiquity es empezar a teclear en su menú el comando que queremos usar. El listado de comandos es bastante completo, como podéis ver en la imagen, y puedes personalizarlo a tu gusto a través de un editor.

Por último, para acceder a Ubiquity sin necesidad de usar alt+espacio, podemos usar el botón derecho del ratón donde encontraremos los comandos más habituales que hayamos usado dentro del submenú Ubiquity.

En resumen, nos encontramos ante quizás la extensión más potente del Firefox. Echad una ojeada al tutorial y os dejo este vídeo para ver Ubiquity en acción.

Alfabetización Digital 2.0

 

El miércoles 27 de junio me pasé por las II Jornadas sobre Alfabetización Digital 2.0. celebradas en Madrid para escuchar las ponencias relacionadas con la educación, principalmente. Aparte de encontrarme con blogueros conocidos como Antonio Fumero, Tíscar Lara y mi compañera en Aulablog, Charo Fernández, lo cual es una grata experiencia, de las Jornadas he sacado algunas reflexiones que quisiera compartir.

Javier Bustamante habló de la Cibercultura y de la necesaria convergencia entre ética, economía y tecnología. A diferencia de los países del Sur que no tienen un acceso universal a la tecnología, en el mundo Occidental tenemos que plantearnos el uso de la tecnología no como un mero objeto de consumo -como ocurre actualmente- sino como el instrumento que puede poner en cooperación a la economía y la ética, buscando el beneficio de la comunidad en vez del beneficio individual. Interesante y esperanzadora reflexión.

Me llamó mucho la atención la radicalidad de las propuestas de José Luis Molinuevo que cuestiona la existencia misma de la brecha digital, y la de los nativos e inmigrantes digitales. Sencillamente, para Molinuevo, estamos utilizando viejas metáforas digitales equívocas ya que no hay una uniformidad en esos conceptos surgidos de los nuevos tiempos. Molinuevo destaca que hay tres tareas pendientes en esta sociedad de Nuevas Tecnologías: construir tradiciones, crear identidades ciudadanas (individuo-solidaridad) y configurar la nueva estética (las imágenes tienen más poder que las palabras) de estos nuevos tiempos. Me sentí aliviado escuchando a José Luis, ciertamente.

Richard Stallman, fundador del GNU y máximo exponente del Software libre, a través de un vídeo, puso encima de la mesa la relación entre Software libre y libertad. Para él hay cuatro razones para usar software libre y ser un poquito más libres en esta sociedad dominada por intereses de las grandes multinacionales. Stallman habla de las cuatro libertades:

– Libertad 0: ejecutar un programa como quieras
– Libertad 1: cambiar el código fuente
– Libertad 2: distribución de copias, compartir el programa
– Libertad 3: distribuir copias de tus versiones modificadas

En la mesa redonda sobre la Blogosfera y la Web social, Antonio Fumero, investigador y coautor del libro Web 2.0, habló de la convergencia entre CONTENIDOS, TECNOLOGÍA y PERSONAS como principal característica de la Web social. Para Antonio, el medio es el mensaje. Lourdes Muñoz, bloguera y diputada del PSC, habló de la relación entre los blogs y la política, poniendo de manifiesto la necesidad de utilizar este nuevo medio para acercar la política a los ciudadanos. Luis Martín, de Microsoft, habló de la tecnología como algo neutro, distinto del contenido, de la revolución de la información en la que estamos inmersos y del nuevo estilo de vida digital: se hacen más cosas, se amplía el contacto con las personas, las personas se divierten más. Mario Tascón, de Prisa.com, habló de cómo se adaptan los medios de comunicación clásicos a las demandas de la Web 2.0. Así presentó las zonas de participación del El País.com de las que destaco, yo periodista y la comunidad, el gestor gratuito para crear blogs puesto en marcha hace quince días. El debate posterior fue interesante al cuestionarse la neutralidad de la tecnología defendida por Luis Martín y al cuestionarse también si los medios de comunicación tradicionales entran a Internet y la participación como una moda o convencidos de los nuevos roles de los ciudadanos.

Pero la ponencia más esperada para mi era la de Alfonso Gutiérrez que habló del nuevo paradigma educativo nacido tras la Web 2.0. Desmontó el mito de los nativos digitales ya que los jóvenes tienen destrezas de manejo de la tecnología pero no de conocimiento. No es lo mismo la información que el conocimiento y éste hay que construirlo. Me quedo con dos de sus ideas más importantes:

Tenemos que centrarnos más en la reflexión sobre el uso de las TIC en el centro educativo que en el manejo de las mismas, ya que los niños aprenderán a manejarlas de todas formas. Los valores asociados al uso de las TIC no los enseñarán en la empresa o en el mundo del ocio; o los enseñamos en la Escuela o nadie los enseñará.

Dar importancia a los contenidos crítico-reflexivos vs los contenidos instrumentales: enseñar a pensar, a crear, a expresarse con las TIC usando lenguajes multimedia. Esto supone una comprensión y recepción crítica que prepare para la creación multimedia. Cualquiera puede crear su mensaje y desde la Escuela tenemos que enseñar a ello.

Ahora toca compartir estas reflexiones con los compañeros en el Instituto y en el próximo Encuentro de Edublogs 2007 que celebraremos en Ayerbe la próxima semana.

Enredando con Linux

Hace unas semanas que instalé MAX 3.0 en el portátil para empezar a trabajar con un S.O. de libre distribución. Ya he contado que costó bastante instalarlo (Linux también se cuelga) y ahora que estoy enredando para “hacerme con él” tengo algunas reflexiones que compartir.

Empecé en el mundo de la informática con Mac OS y tuve mis tres primeros ordenadores con ese S.O. sin problema alguno. Todavía recuerdo la facilidad e intuición con la que se manejaban aquellos primeros Mac y las sorprendentes aplicaciones (mucho más numerosas que Windows) a nuestra disposición. Para adquirirlas había que copiárselas a algún amigo o comprar revistas especializadas. Todo estaba bien y eso que usábamos disquetes.

En 1996 llegó Windows 95 copiando el interface de los Mac e inundando el mercado con el sistema operativo más extendido hasta nuestros días. Entonces empecé a tener conflictos entre mis archivos de mi Mac Power PC y los de Windows y acabé, un par de años después, decantándome por adquirir un ordenador con Windows 98, un 486. Abandoné los Mac para integrarme en la sociedad, ya que los Maceros éramos minoría.

Ahora me dejo caer en los brazos de Linux y me doy cuenta de que todos estos años con Windows han dejado huella. Me cuesta pensar diferente a Windows, creo que he interiorizado de tal modo su forma de trabajo, sus cuelgues, la estructura del sistema que ahora me cuesta encontrar la lógica de Linux, desde las cosas más sencillas. Ejemplos: en MAX 3.0 la versión de Firefox es la 1.5 y quiero actualizar a la 2.0. Descargo el archivo, hago doble clic y… ¡nada! no se ejecuta el instalador. ¿Pero qué ocurre? ¿Qué falla? No tengo ni idea, así que escribo a Alejandro que me explica cómo hacerlo. Lo consigo actualizar pero al reiniciar el portátil y abrir Firefox se abre la versión antigua… ¿cielos, será así siempre?

Para navegar por Internet me ocurre que tengo que activar manualmente la conexión wifi cada vez que me conecto, un auténtico peñazo, por no hablar de las malditas contraseñas: todo lleva contraseñas. Y de los directorios, ¿qué me decís? porque el sistema de organización nada tiene que ver con Windows y así sucesivamente…

En resumen, tengo que alfabetizarme en Linux, como quien aprende otro idioma, y buscar sus trucos, sus atajos y empaparme de su forma de trabajo. Y eso lleva muchas horas, muchas pruebas, muchos errores… como en Windows, pero ya he pasado esa fase. Realmente, me pregunto si esos esfuerzos valen la pena, por muy convencido que esté de tener que hacerlos. ¡Joder, es que hasta para esto hay que hacer militancia!

Menos mal que en Ayerbe me he apuntado al taller de Ubuntu y derivados con Alejandro.

¡Algo aprenderé!

MAX 3.0 & beers

 

Max 3.0 & beers, originally uploaded by vcuevas.

El pasado viernes 18 se celebró una reunión Linux & Beers en Collado-Villalaba, Madrid. La reunión fue una iniciativa de Alejandro, linuxero impenitente, ante las demandas habituales de un grupo de blogueros del foro para que nos ilustrara de las excelencias de Ubuntu. Asistimos al evento, además del propio Alejandro, su compañera y amiga Maise, José Luis, José Cuerva y yo mismo.

El plan las prometía felices: Ubuntu (“fácil, muy fácil…” repetía Alejandro entusiasmado) y beers. La realidad fue otra. Ubuntu cargó en el ordenador de José Luis, que ya tenía instalado uno y sólo lo actualizó pero en el mío se resistió todos los intentos posibles.

Es que las particiones del tienen que ser primarias en vez de extendidas, decía José Cuerva

Poesía eres tú, decía yo, pero que el ordenador no se estropee, ¿vale?

Pues hazte una copia de seguridad, ya mismo…

¡Nos tenemos que ir, se cierra el Instituto!

¿Y qué pasa con mi ordenador?

Paseemos a las beers a ver si ahí instalamos el MAX 3.0 que es más estable que el Ubuntu 7.04

Y ahí fue donde cargamos MAX 3.0 y cuando estaba al 49% se colgó ante mi asombro y perplejidad (¿me estoy pasando a la tribu de Linux y en mi primera experiencia se cuelga?)

¡Unas fotos para la posteridad! dice José Cuerva

¡Como no funcione…!

Finalmente, cargamos el MAX 3.0 y disfrutamos de una puesta de sol de esas que hacen época. Por cierto, ahora una de ellas es mi salvapantallas. Estábamos tan contentos que nos fuimos a celebrarlo a un ruso, donde repasamos la actual situación de la blogosfera educativa, con la inestimable ayuda de la cerveza rusa y…¡la ensaladilla!

Ya soy linuxero.