Mi participación en el proyecto Alumnos Ayudantes TIC-Madrid Sur

El mes de julio del año pasado participé en el Seminario Ciberbullying y adolescencia: la responsabilidad educativa en la era digital celebrado en la UIMP de Santander bajo la dirección de Agustín Domingo Moratalla e Isidro Catela Marcos. Mi participación en el seminario me permitió compartir la experiencia desarrollada por más cien centros educativos de la Comunidad de Madrid que desarrollamos este proyecto. Es uno de los proyectos de Aprendizaje Servicio (ApS) que desarrollamos en mi instituto. El origen de este proyecto está en la idea de José Antonio Luengo,  de que son mejores los alumnos que nosotros quienes pueden  fomentar el buen uso de Internet, en concreto las redes sociales y prevenir el ciberacoso. Puedes ver más información en la página del proyecto.

En la UIMP se hicieron eco de lo más destacado de mi presentación que os dejo a continuación.


Ayudantes TIC MADRID SUR – Created with Haiku Deck, presentation software that inspires;
 

En mi instituto, el IES Joaquín Araújo, como en los tres cursos anteriores, hemos formado a alumnos voluntarios para la realización de este proyecto que pretende dar herramientas para el buen uso de Internet y las redes sociales en sus compañeros más pequeños. El proyecto hace una formación previa a los alumnos ayudantes en los temas de intimidad en la Red, respeto, ciberacoso, hiperconexión y violencia de género a través de los móviles. Posteriormente, los alumnos en equipos de tres personas, han estado en las aulas de 1º de ESO y de 5º y 6º de Primaria de los colegios Ramón y Cajal y Miguel de Cervantes, ambos de Fuenlabrada. Con estos centros mantenemos una excelente relación porque buena parte de sus alumnos vienen a estudiar al instituto.
Queremos agradecer a los dos colegios mencionado, a los tutores de 5º y 6º de Primaria su colaboración para que todo fuera un éxito. Así mismo, damos las gracias a la directiva del instituto,  a los compañeros tutores de 1º y 3º de eso y a los orientadores del instituto por la formación de los ayudantes. Sin la implicación en el desarrollo de este proyecto de todas estas personas, además del trabajo altruista de los alumnos y alumnas, el proyecto no sería posible.

Estamos muy satisfechos del resultado obtenido y os dejamos un vídeo de los ayudantes en acción durante su trabajo en los dos centros de Primaria, el CEIP Ramón y Cajal y el CEIP Miguel de Cervantes.

Alternativas al Bachillerato y el acceso a la universidad

He comentado estos días en Twitter algunas reflexiones al hilo del inminente examen de acceso a la universidad. Un examen, llamado evaluación por las autoridades académicas, que ejemplifica los profundos errores del sistema educativo actual, apoyados por una cultura del aprendizaje que sigue manteniendo prácticas obsoletas y erróneas. Voy a intentar explicar mi opinión, nacida de la reflexión desde la práctica en los últimos veinticinco años de docencia. No soy un científico aunque existen, para los que quieran, evidencias que apoyan mis palabras. Las reflexiones de Twitter podéis encontrarlas en el blog de la Comunidad Orientapas que ha recopilado Alberto Del Mazo.

Desde que se reformó el sistema educativo en el año 1990 con la LOGSE, el Bachillerato quedó reducido a dos cursos al prolongarse la edad de escolarización obiligatoria. Esta etapa, cuyo fin es simplemente preparar al estudiante para estudios posteriores, es una etapa meramente selectiva e instructiva. Es una etapa no formativa, aunque evidentemente cualquier práctica educativa forma, en sentido estricto. Digo que no es formativa en el sentido de pretender que el alumnado adquiera conocimientos, valores y destrezas a poner en práctica posteriormente. Se queda en lo primero. El único objetivo es adquirir conocimientos teóricos para poder aprobar un examen teórico de acceso a la universidad. Nada más.

Contrasta la práctica real del Bachillerato con los supuestos fines escritos en las leyes educativas que lo regulan. Todo gira en torno al acceso a la universidad por mucho que al finalizar Bachillerato se puede acceder a Formación Profresional de Grado Superior. Sin emabargo, con la última reforma educativa (LOMCE), las pasarelas de Formación Profesional permiten el acceso al Grado Superior desde Grado Medio sin necesitar Bachillerato, reforzando aún más, si cabe, que el Bachillerato sólo sirve para preparar un examen de acceso a la universidad. Ahora y siempre. Toda la planificación educativa del segundo curso de Bachillerato, por ejemplo, gira en torno al calendario de acceso a la universidad, un calendario completamente diferente al del acceso a la Formación Profesional de Grado Superior. 

Maquina de estudiar

Seas un alumno que quiera estudiar en la Universidad o en un Ciclo Superior de Formación Profesioanl te va a dar igual. El ritmo vertiginoso de las clases, los temarios completamente abultados, las horas de clase… todo está diseñado para que seas una máquina de estudiar. Renuncia a todo, la Universidad te espera. Da igual que tengas otros proyectos. Si has llegado hasta aquí, olvídate de todo. Esto no es una broma. Aquí se viene a estudiar y el que no quiera, que se vaya a su casa. Cuando acabe el Bachillerato empezarás a vivir, ahora toca hacer un esfuerzo. 

¿El Bachillerato es una academia?

Visto que el diseño y la praxis del Bachillerato consiste exclusivamente en impartir contenidos teóricos, los estudiantes podrían estudiar en cualquier academia. No es casualidad que los canales de Youtube y las académicas presenciales tengan tantísimos alumnos. ¿No está fallando algo en los centros educativos? Si sólo se trata de adquirir contenidos, especialmente teóricos, ¿cuál es la diferencia con una academia? En Bachillerato no hay tutoría grupal, medida tomada por el PSOE en un acto de irresponsabilidad manifiesto. Esta ausencia de tutoría grupal, existen tutorías individuales que refuerzan el carácter de academia de esta etapa, pone blanco sobre negro las verdaderas intenciones del legislador sobre la etapa. Intenciones, por cierto, que la inmensa mayoría de docentes de la misma saludan con alegría. Por fin puedo dar clase de (póngase aquí el nombre de tu asignatura) sin tener que hacer atención a la diversidad y todas esas tonterías. Aquí puedo disfrutar explicando mi asignatura. 

El Bachillerato ha sido despojado del carácter formativo y educativo porque ya no es una etapa obligatoria y porque el temario para acceder a la universidad es la única guía que marca las prácticas docentes. Unas prácticas centradas exclusivamente en la transmisión de saberes teóricos (con algunas excepciones en asignaturas de carácter más práctico), el conocimiento enciclopédico y la clase magistral. Unos saberes que están en los libros y el profesor transmite. Saberes desconectados de la vida real y alejados de un enfoque práctico. Por eso es una academia. Sólo hay saberes transmitidos.

Naturalmente, en este análisis caigo en generalizar y dejo de lado a los profesores que no asumen que son meros transmisores de contenidos. Los hay, desde luego, aunque sean minoría. Entre otras cosas, el diseño centrado en la mera transmisión de saberes condiciona todo lo demás. No hay posibilidades de realizar proyectos, de hacer trabajo interdepartamental, no se pueden desarrollar experiencias prácticas, han desaparecido los laboratorios… total, lo único que vale es aprobar el examen de acceso a la Universidad. El fin justifica los medios

Hay alternativas

Durante los últimos treinta años no hemos sido capaces de generar un modelo alternativo para los cursos previos a la Universidad ni del propio acceso a la misma. Abogo porque el Bachillerato tenga un carácter plenamente formativo y que tenga una estructura muy diversificada y flexible, dando especial importancia a la práctica, aumentando las sesiones de clase a dos horas de forma generalizada, entre otras cosas, para permitir abordar la docencia de forma diferente a la tradicional. Debemos recuperar los diferentes Bachilleratos y sus itinerarios, permitiendo que se adapten a las necesidades del alumnado. Las Artes, la Música, La Danza, las ciencias experimentales… deben volver a recuperar el protagonismo perdido. Igualmente, debe haber una flexibilidad completa que permita cambiar de itinerarios y asignaturas de forma que cada estudiante tenga un Bachillerato a la carta, enfocado exclusivamente a los estudios que quiera realizar posteriormente. Nada de itinerarios rígidos y excluyentes.

Además, creo necesario y urgente, recuperar la tutoría como parte esencial de la educación, precisamente en los años en los que más se necesita porque la capacidad de toma de deciones del alumnado así lo exige. Añadimos, además, la consideración del inicio de la juventud o final de la adolescencia, como una etapa evolutiva en la que hay que seguir ayudando a que los alumnos se construyan a sí mismos, en relación a los demás. 

Por último, creo que el Bachillerato debería tener un gran componente de orientación vocacional. El papel del orientador debería ser mayor, con un seguimiento individual del alumnado para conocer sus valores vocacionales e intereses profesionales y diseñar conjuntamente el plan de estudios. De hecho, este seguimiento permitiría una cambio de itinerario, si así fuera necesario, con tal de que cada alumno estudie en función de sus auténticos intereses y capacidades. En este sentido, además, es esencial la realización de un plan de orientación profesional que contemple actividades con empresas, instituciones, con ex alumnos, con universidades y con profesionales en activo, además de las propias familias. Esto ya lo hacemos en algunos institutos con excelentes resultados para ayudar a los jóvenes en su proceso de elección vocacional.

¿Y el acceso entonces?

Propongo un sistema diferente al actual, más individualizado que tenga como ejes, al menos los siguientes aspectos. El primero, la trayectoria académica del alumno, sus estudios elegidos con la variabilidad de caminos posibles para atender sus intereses. El segundo eje sería un examen específico en función de los estudios elegidos y de la rama de conocimiento en el que se encuadren. No vale el mismo examen para todos, sino un examen para los que quieran estudiar Psicología, por poner un ejemplo, distinto del que vaya a estudiar Enfermería. Esto supone que previamente los alumnos saben qué quieren estudiar gracias al Bachillerato diseñado con tal fin y no como ahora, que se decide una vez realizado el examen de acceso. El tercer eje del sistema sería una entrevista personal que valide competencias que no pueden medirse en un examen. Sería el último filtro para concoer las motivaciones e intereses para elegir una carrera u otra. Fruto de estos tres procesos, el acceso a la universidad sería mucho más realista, enfocado a quienes quieren estudiar una carrera y no probar suerte con algo que salga por casualidad. 

Naturalmente, no soy especialista en el tema y todas mis propuestas están basadas en la experiencia , la comparación con otros países y la intuición de algo que pudiera funcionar mejor que lo que ahora tenemos, que es un fracaso.

¿Y tú qué opinas? Bienvenido sea el debate.

La educación para la igualdad es innegociable

Escucho en la radio que en la última década, más de 500 niños han quedado huérfanos por el asesinato de sus madres. Un problema social derivado de uno más profundo y preocupante: la violencia contra las mujeres. Una violencia que es el resultado de una sociedad machista que perpetúa unos valores de dominación, de privilegio, de superioridad. No descubro nada nuevo: nuestra sociedad es patriarcal y, además, machista.

A las mujeres se les asesina por ser mujeres. Cobran menos por ser mujeres. Se les discrimina por ser mujeres. Se les impone un canon de belleza determinado, determinado por los hombres. Pero esto no es por casualidad. Hay unos valores sociales que se transmiten, que se adoptan como válidos y que desembocan en asesinatos de mujeres. Un problema social de enorme magnitud que, sin embargo, no se ve reflejado en el tratamiento informativo que siga hablando de “mujeres muertas” como si el hecho no tuviera nada que ver con la causa de la muerte. “Muertas por sus parejas” a lo sumo. Algunos siguen hablando de violencia doméstica, como si el hecho de matar fuera algo inherente al domicilio de una pareja. No señores, asesinatos, sin matices. ¿Recordáis los tiempos de ETA? La violencia machista ha asesinado más mujeres que los asesinos de ETA. Sin comentarios.

Los adolescentes ya ejercen violencia de género

No soy experto en violencia machista pero sí que llevo observando desde hace unos años en los adolescentes del instituto cómo los valores que justifican y amparan esta violencia se expanden peligrosamente. Observo atónito como aumentan las  relaciones de pareja asimétricas, donde los chicos ejercen violencia contra sus parejas por el hecho de ser mujeres. A imagen y semenjanza de sus mayores, esta violencia sutil comienza controlando el móvil, controlando el WhatsApp, las entradas y salidas de casa, la ropa que visten, el tiempo que pasan con sus amigas, las miradas que hacen a otros chicos diferentes a ellos… las chicas son de los chicos, les pertencen. Ellos son celosos por amor; ellos son controladores por amor; ellos les amenazan por amor; ellos les pegan por amor… Adolescentes y jóvenes que actúan como los mayores. ¿Acaso los mayores maltratadores no han sido antes jóvenes?

Eduquemos en la Escuela

En la Escuela tenemos la responsabilidad de formar a los cidadadanos del futuro. A mi me gusta más pensar que educamos personas, que transmitimos valores, que hacemos que cada uno saque lo mejor de sí mismo, a pesar de lo difícil que es y de que compartimos la responsabilidad con la familia y la sociedad. Por eso la educación para la igualdad debe estar presente en la Escuela. La igualdad es un objetivo educativo irrenunciable, un contenido que debe enseñarse practicándolo y vivenciándolo, al menos en la Escuela. Presente en los planes de acción tutorial, pero con la colaboración especializada de técnicas de igualdad, porque los profesores de la Escuela no estamos preparados, no tenemos una formación específica para abordarlo, lamentablemente. Sí podemos reflexionar juntos sobre el tema, pedir ayuda, abordarlo en tutorías y visibilizar la igualdad. Además, participar con gestos de denuncia y solidaridad con cada asesinato. Debemos hacer presente el rechazo, en el día a día. 

Es importantatisimo fomentar la convivencia positiva, basada en la igualdad, en el respeto, en la aceptación de la diferencia. Eso es algo que no se enseña con unos apuntes. Se transmite, se educa con acciones concretas. Por eso los planes de convivencia son imprescindibles.

En mi instituto contamos con las técnicas de Igualdad del Ayuntamiento de Fuenlabrada para desarrollar actividades específicas de prevención de la violencia de género, de educación en igualdad y de orientación profesional sin sesgo de género. Somos afortunados pero dependemos del recurso externo, de su disponibilidad y capacidad de intervención, que no es siempre la que quisiéramos. 

Algunas claves

¿Por qué no hay una estrategia nacional de educación para la igualdad? ¿Por que no hay subvenciones a asociaciones que desarrollan programas de educación en igualdad? ¿Por qué no hay un cambio drástico en la formación del profesorado que contemple la educación en igualdad? ¿Por qué no incluímos en el Plan de Acción Tutorial a la educación en igualdad como uno de los ejes? La respuesta a estas preguntas nos da claves de actuación.

Os dejo una presentación de Cristina Mora, técnica de Igualdad del Ayuntamiento de Fuenlabrada. La usamos en tutorías con los mayores, es un excelente material de trabajo en el aula. También podéis echar un vistazo a los recursos que usamos en mi centro en tutorías, que están en mi blog Busca Tu Camino

[A Golpe de Timbre #16] Si no te diviertes, no aprendes, con Santiago Vallejo

Cuando hace unos años alguien me escribió para pedirme que echara un vistazo a una programación que usaba la metodología ABP y la gamificación no podía imaginar que Zombiología llegara a ser uno de los proyectos más fascinantes que existen para la enseñanza de la Biología. Detrás de este proyecto está Santiago Vallejo al frente de un equipo compuesto por Carolina Cristanchi, Jacobo Peña, Ainhoa Ezeiza, Emilinao Labrador, Víctor Manrique, Isidro Rodrigo y Xavi Pascual. Psicólogos educativos, expertos en gamificación y juego, expertos en metodologías activas y hasta en comunicación. Un equipo al frente de un proyecto que busca aprender Biología de otra forma, lo que da una idea de la envergadura del mismo. No hablo del típico proyecto en el que hay muchos docentes repitiendo las mismas actividades, no. Hablo de un equipo que ha pensado hasta el último detalle para que el proyecto sea un éxito. Tanto es así, que ha sido finalista en el Congreso Mundial de Gamificación del año 2015.

 

Un relato fascinante

“Hola a todos, soy el director del Centro Nacional de Control de Enfermedades y vosotros sois investigadores del centro” a partir de un relato se puede motivar para que los alumnos aprendan. Hay que mantener siempre el foco en esto y proponer continuamente retos que son un aprendizaje en sí mismos. Además, el trabajo se realiza en equipos de cuatro o cinco integrantes, supervisados por el profesor. La lógica de la gamificación exige retos, juego, retroalimentación y evaluación constante. Todo ello con un marco simbólico muy actual, basado en la estética zombi. Desde luego en la entrevista he quedado fascinado por el planteamiento de Santi. Os animo a que le escuchéis.

Sin ciencia no hay progreso

El otro pilar del trabajo de Santi que va de la mano con Zombiología es la creación del pensamiento científico en los alumnos, un medio para que éstos tengan un pensamiento crítico como ciudadanos en un mundo donde Internet es el escaparate para cualquier charlatán y donde cada vez es más difícil diferenciar el grano de la paja. Por eso, dice Santi, es necesario que la religión esté fuera de la Escuela porque va en contra del pensamiento científico.

Podéis seguir a Santiago Vallejo en Twitter donde es @santiagobio y también su página web con referencias a su trabajo.

Por su parte, Jordi Martí, en La Mirada Crítica, escribe sobre laevaluación a propósito de la recuperación por la Generalitat catalana del “progresa adecuadamente” y “necesita mejorar”. No os lo perdáis al final de la entrevista. Puedes seguir a Jordi en Twitter donde es @xarxatic.

La sintonía del episodio es de los rusos Distemper con 3 minutes on summertime y Tamara Laurel con su tema Come On Come On pone la música del podcast. La sintonía de La Mirada Crítica es Rain Just Keeps Coming Down de Bruce H. McCosar. Podéis encontrar esta música en Jamendo.com música libre para todos.

Recuerda que si te gusta el podcast, tenemos un canal en ivoox y en iTunes en el que puedes suscribirte.

[A Golpe de Timbre #15] Ser profesor merece la pena, con Víctor Barbero

Hace muchos años que sigo a Víctor Barbero en Twitter. Sé que es un apasionado de su trabajo como profesor de Informática en un IES de la Comunidad de Madrid, “un instituto de barrio” como dice en el programa. Hoy en A Golpe de Timbre conversamos sobre la actual ley educativa, la LOMCE, el papel de la música, su concepción de la enseñanza y el papel de la informática en la educación actual. Una conversación tranquila de una persona que rebosa optimismo y que se acuesta con la conciencia tranquila por el trabajo realizado.

Nuestro trabajo es vocacional

La enorme especialización en la formación inicial del docente de Secundaria no esconde la vocación necesaria para poder impartir clase. Como en la sanidad, no dejamos de formarnos nunca, dice Víctor. Sin embargo, la labor docente es por encima de todo vocacional, aunque eso suponga una profesionalidad necesaria y un compromiso con los alumnos fuera de toda duda. Como muchos docentes con los que hablo, Víctor siente que trabajar con sus alumnos es una suerte enorme.

Música e informática, necesarias en el S.XXI

Víctor Barbero es violonchelista. Inició su docencia tras dieciocho años de formación musical y la preparación de la oposición a Secundaria. Ha sido profesor de música y podíes ver los materiales de sus alumnos en este canal de Youtube. Víctor comparte el material que usa con sus alumnos para que otros puedan sacar provecho del mismo. “Todos deberíamos compartir el trabajo que hacemos con los alumnos” dice en la entrevista.  Víctor reivindica el papel de la educación musical, un papel marginal con la actual ley educativa que relega las artes obviando los benficios de las mismas en la formación de las personas. Resulta que tras unos años como profesor de música obtuvo la especialidad de Informática, que es la que actualmente imparte. Una doble faceta que es fascinante y que os animo a descubrir en su blog y en la entrevista. “Nuestros alumnos no pueden ser ajenos a la informática, es una competencia básica profesional en el mundo actual que todos deben aprender”. Sin embargo, critica la chapuza institucional para poner en marcha asignaturas como Tecnología, Programación y Robótica, en la Comunidad de Madrid con un curso exprés o la normativa que permite a los alumnos promocionar de curso sin que aprueben esta asignatura, en el colmo de los sinsentidos de la actual ley.

Ser profesor merece la pena, por nuestros alumnos

Sin duda la parte de la entrevista que más me ha gustado es cuando Víctor reivindica nuestro papel como profesores, a pesar de todo. A pesar de la LOMCE, de los recortes, de los medios escasos, el optimismo de Víctor es claro: “sacamos adelante a nuestros alumnos, les ponemos en el camino para ser ciudadanos, tener su proyecto personal… podemos sentirnos orgullosos” y concluye categórico que “nuestros alumnos se lo merecen”. Una defensa radical de nuestro trabajo.

Podéis seguir a Víctor Barbero en Twitter donde es @vicbarbero y también su página web con referencias a su trabajo.

Por su parte, Jordi Martí, en La Mirada Crítica, escribe una carta abierta al Ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo en el que pide cosas imposibles en estos tiempos que corren: diálogo, consenso, transparencia y escucha, casi nada… ya sabéis al final del episodio encontraréis su carta. Por cierto, que nuestro ministro tiene Twitter. Puedes seguir a Jordi en Twitter donde es @xarxatic.

La sintonía del episodio es de los rusos Distemper con 3 minutes on summertime y Eracilon con su tema Cellenade pone la música del podcast. La sintonía de La Mirada Crítica es Rain Just Keeps Coming Down de Bruce H. McCosar. Podéis encontrar esta música en Jamendo.com música libre para todos.

Recuerda que si te gusta el podcast, tenemos un canal en ivoox y en iTunes en el que puedes suscribirte.

¡Que lo disfrutes!

Nunca dejes de creer

A pesar del título de la entrada, creedme, no voy a hablar de fútbol. Mejor, no voy a hablar sólo de fútbol, voy a hablar de la vida, la vida misma.

Soy orientador educativo en un instituto público de Secundaria, en Fuenlabrada. Trabajo con alumnos de un nivel socio económico bajo, cuyas familias no tienen una agenda que permita enchufar a sus hijos en empresas multinacionales o amigos que vayan a recomendarles en las mismas. No, mis alumnos sólo se tienen a sí mismos. Lo cuento en las sesiones de orientación para que tomen conciencia de la dificultad de hacerse un hueco en esta sociedad tan competitiva y tan cruel. Pero la sociedad es la que es, nos guste más o menos.

Por eso les digo que nunca dejen de creer en sí mismos y que trabajen duro, lo más duro posible, para conseguir sus metas personales. Les digo que sueñen, que crean en ellos mismos, pero que la vida es dura, que nadie te regala nada y que en su situación, van a tener que sacar lo mejor de sí mismos para poder tener un proyecto personal.

Es el mensaje que Cholo Simeone transmite a los suyos:

Si uno lucha y trabaja, si uno cree, se puede.

Sin embargo, no es suficiente. Trabajar duro, luchar y prepararse no será suficiente. Hará falta un poco de suerte, una pizca de azar, quizás una pequeña ayuda. Porque en la vida, desgraciadamente, no es suficiente con hacerlo bien, trabajar y luchar, para llegar a tus metas. Sin embargo, lo que es seguro, es que sin ese esfuerzo, no se llega a ningún sitio.

Mis alumnos, miles de alumnos como los que estudian en mi centro, no tienen una agenda o un presupuesto detrás que les permita realizar sus sueños a no ser que tengan detrás una excelente preparación. Aún así, puede que éste nunca llegue. En nuestro país, la meritocracia no existe por desgracia. Como en el fútbol.

Si tengo que elegir, siempre elegiré creer en unos valores y luchar por ellos. Siempre creeré en la fuerza del trabajo y la constancia para lograr los sueños. Aunque me lleve toda la vida conseguirlos. Quizás ése sea el camino, el único camino.

Algún día el trabajo, el esfuerzo y la constancia tendrán premio. Algún día nuestros hijos, nuestros alumnos, accederán a los puestos de trabajo, a los proyectos personales que merecen, porque vivamos en un país donde, por encima de todo, el esfuerzo, la constancia y la honradez son la base del éxito. Y nada más.

Nunca dejes de creer

Las derrotas te hacen más fuertes. Así es la vida. Nada que se consigue fácilmente se disfruta de la misma manera que cuando detrás hay un esfuerzo previo. La humildad, la constancia y la dedicación son valores universales, valores que guían la vida. Nada de éxitos a cualquier precio, con atajos, con ayudas. El éxito, cuando llega, que venga de la mano del trabajo bien hecho.

Aprendamos de las derrotas para ser más fuertes, para seguir luchando, para seguir creyendo. Porque lo que es cierto es que nunca debemos renunciar a nuestros sueños tras la derrota sino coger de nuevo fuerzas para seguir persiguiéndolos. Si podemos extraer del loco mundo del fútbol alguna enseñanza que sea ésta.

El acoso escolar está en nuestros centros

Hoy 2 de mayo se celebra el Día Internacional contra el Acoso Escolar. Un día que arroja cifras preocupantes sobre la incidencia del acoso escolar en las aulas españolas. Aprovecho para hacer una entrada con aportaciones de varias fuentes, informes, proyectos y artículos personales sobre el tema.

QUÉ ES EL ACOSO ESCOLAR

Hablamos de acoso entre iguales cuando un grupo de chicos o chicas se meten con otro igual realizando agresiones físicas, verbales, humillaciones en público, desprecios, etc. Hablamos de daño físico, psicológico o verbal durante un tiempo continuado y no esporádico. Suele ser más habitual que los chicos tengan algún más componente más físico en las agresiones (puñetazos, collejas, pasillos, zancadillas en el patio…) mientras que en las chicas sea más psicológico (insultos, hacer el vacío, cambiar de conversación cuando se acerca la acosada al grupo… ) aunque las formas de agresión son interminables, incluyendo, desde luego, las que se producen usando Internet, a través de las redes sociales o el WhatsApp, hablando en este caso de ciberacoso. Una de las cuestiones importantes es que las agresiones suelen realizarse en espacios y momentos en los que no hay adultos que puedan mediar o frenarlas, de modo que suelen ser invisibles para nosotros, profesores o familiares. Los menores que sufren acoso, en definitiva, sufren, sufren mucho y durante mucho tiempo.

Para que haya una víctima o acosado, tiene que haber alguien que es acosador y un grupo de personas del entorno de éste que, o bien directamente participan en las agresiones, o bien se mantienen ajenos y pasivos a las mismas a pesar de ser testigos. En ambos casos, existe un denominador común emocional, que es la falta de empatía hacia la víctima, hacia su sufrimiento, presentando un bajo nivel de desarrollo moral en todo caso. El agresor, o agresora, por su parte, tiene una total ausencia de empatía y, además, suele tener un perfil de baja autoestima que trata de suplir sintiéndose mejor al realizar las agresiones. El sentimiento de superioridad que le da meterse con alguien que no es capaz de responder, le refuerza de forma gradual en sus actos agresivos hasta que no haya alguien que frene de raíz esas conductas.

La persona que es víctima del acoso es siempre alguien que no es capaz, por sus condiciones personales o por sus habilidades sociales, de enfrentarse a la persona que inicia el acoso. Puede ser alguien diferente al grupo de iguales, tener algún tipo de discapacidad, alguna diferencia en el rendimiento académico, en los intereses personales o sociales, condición sexual… el catálogo es tan diverso como los son los chicos y las chicas acosadas. Lo único en común es que la respuesta frente a la agresión que sufren no es tan contundente como para frenarla, por lo que interiorizan un sentimiento de indefensión aprendida que se acrecienta al no comprender los motivos del acoso. La condición de víctima, por otra parte, aumenta cuando ve que sus compañeros asisten impasibles ante las agresiones que sufre sin sentirse apoyada o defendida. Cuando el acoso se prolonga en el tiempo o éste da el salto a Internet, puede llegar al suicidio mismo, como le ocurrió a esta adolescente de Madrid, o le ocurrió a Amanda Todd en Canadá en uno de los casos más famosos por dejar grabado en un vídeo su testimonio.

No habría acoso sin que las personas que están alrededor de la víctima tuvieran un papel activo en su defensa. Son los amigos del acosador -o incluso de la víctima- quienes con su pasividad, su indiferencia y su falta de respuestas, acrecientan el sufrimiento de la víctima al no encontrar ayuda externa para frenar las agresiones. Tan importante es el papel de los espectadores pasivos en el proceso del acoso, que la ausencia de los mismos, o el cambio de rol de pasivos a activos en la defensa de la víctima, resuelve el acoso. Diríamos que los espectadores que toman parte activa en la ayuda de la víctima, son el colchón emocional y físico que ésta necesita para salir adelante.

LAS CIFRAS DEL ACOSO

No hay un acuerdo entre los expertos sobre las cifras del acoso, pero no hay duda de que la incidencia va en aumento. El último informe Yo a eso no juego, realizado por Save The Children sobre acoso y ciberacoso en España con entrevistas a 21.487 alumnos de secundaria ofrece unos datos contundentes. Uno de cada 10 adolescentes señala que ha sido víctima de acoso, un tercio reconoce haber agredido físicamente a otro compañero en los últimos dos meses y la mitad admite haber insultado. El diario El País publicó en febrero de 2016 los datos del informe que reproducimos a continuación.

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Por su parte, el estudio Cisneros habla de un 24 % de alumnos acosados de forma leve. Es decir, uno de cuatro escolares sufriría algún tipo de acoso. Si hablamos del acoso severo, «la horquilla razonable, según todos los trabajos, se sitúa entre el 5 y el 10 %, que ya es un dato muy elevado», precisa José Antonio Luengo, autor de la Guía Ciberbullying, prevenir y actuar y uno de los mayores experots españoles sobre el tema. En Galicia, por su parte, el Valedor do Pobo, la Xunta, Amtega y la Universidade de Santiago hicieron un estudio entre 44.000 estudiantes de 12 a 17 años, cuyos resultados arrojan que el 8,9 % de los encuestados admiten haberse sentido amenazados, acosados o humillados a través de Internet en el plazo de un año. Y además, un 6,8 % reconoce haber amenazado, acosado o humillado a otros. Si hablamos del ciberbullying, el acoso a través de Internet, las cifras están en torno al 8% en España algo por debajo de los países de nuestro entorno.

DETECTAR EL ACOSO

El acoso es difícil de detectar porque las personas acosadas temen decírselo a los demás para no sufrir más represalias. Sin embargo, padres y educadores debemos estar atentos a síntomas como éstos:

  • Le chillan o gritan
  • Le hacen gestos de burla o desprecio hacia él/ella
  • Se meten con él/ella por su forma de ser
  • Se burlan de su apariencia física
  • Le acusan de cosas que no ha dicho o hecho
  • Cuentan mentiras acerca de él/ella
  • Le insultan
  • Se ríen de él/ella cuando se equivoca
  • No le hablan
  • No le dejan hablar
  • Le llaman por motes que no le gustan
  • No le dejan jugar con ellos
  • Le amenazan con pegar
  • Le empujan
  • Le quitan material escolar
  • Le quitan el bocadillo en el recreo
  • Hablan sobre él/ella a sus espaldas
  • Le dejan fuera de eventos sociales
  • No quiere acudir al colegio o instituto

EFECTOS A LARGO PLAZO

Personas que han sufrido acoso escolar en su infancia o adolescencia relatan los efectos del mismo en la edad adulta, como refiere Jody Thomson en el HuffPost.

Sigo luchando con mi inseguridad y con mis problemas de autoestima. A veces me siento como esa niña sin hermanos, gordita, con gafas y presa de los matones. He recibido muchas sesiones de terapia a lo largo de los años y me sigue resultando difícil desentrañar hasta qué punto afectó a mi desarrollo y hasta qué punto afecta a mi salud mental ahora, pero está claro que ha impactado más de lo que debería.

Hoy sabemos que el acoso deja más secuelas que el maltrato por parte de adultos. Es tan serio, que las víctimas de este tipo de agresión son más susceptibles de padecer problemas de salud mental al llegar al final de la adolescencia que las personas vejadas por adultos. En especial, de ansiedad, aunque también (aunque aquí la distancia es más reducida) depresión y tendencia a autolesionarse o a tener ideas suicidas, según leemos en El País. Sin manejar investigaciones como el que recoge el periódico, he visto en mis años de orientador esos efectos negativos una y otra vez, teniendo que discutir en más de una ocasión con compañeros por la falta de verosimilitud hacia estos datos. Muchos no se lo creen.

TOMAR EN SERIO EL ACOSO

La primera reacción frente al acoso es tomar en serio la gravedad del asunto. Hay que conocer el fenómeno, las implicaciones que tiene y cómo actuar en cuanto nos encontremos ante un caso de acoso. Desgraciadamente, llevo años constatando como muchos alumnos que pasan al instituto arrastran un historial de acoso desde Educación Primaria sin que se hayan tomado medidas efectivas para frenar la situación. Algunas charlas para que dejen de meterse con la víctima, alguna amenaza de sanción, y muchas justificaciones de que siempre ha habido acoso y poco más. “Es que es blandito”, “es que tiene que aprender a defenderse” o frases parecidas que hacen que algunos alumnos en 1º de ESO cuenten con un trágico historial de acoso sin resolver. Es en el instituto cuando sale a la luz porque esos compañeros de Primaria siguen siéndolo en el Instituto al proceder del mismo centro. En otras ocasiones, son los centros privados los que no quieren ver manchada su reputación y, directamente, conminan a las familias a salir del centro o culpabilizarlas del problema, evitando tomar cartas en el asunto. Sea como fuere, mi experiencia, no tengo datos oficiales, es que prácticamente el 90% de los casos de acoso en el instituto comienzan antes de que los alumnos lleguen al mismo y, de no actuar, se prolongarían durante los años siguientes.

FALTA UN ESTRATEGIA ESTATAL FRENTE AL ACOSO

No existe en España una estrategia global a nivel estatal sobre el acoso y la convivencia. Es una de las carencias del sistema educativo. Directamente, el Ministerio de Educación ha decidido no actuar. Ni existen directrices, ni materiales específicos, ni existe una web dedicada al tema, ni existe un departamento sobre convivencia ni, desde luego, existe formación docente alguna. La convivencia no es una prioridad en la agenda del Ministerio de Educación. De las Comunidades Autónomas no puedo hablar, excepto en Madrid. Cierto que tampoco tenemos ni departamento de convivencia, ni formación docente, aunque sí un protocolo de actuación frente al acoso con unas responsabilidades muy definidas de los docentes, en especial, Director, Jefe de Estudios, Orientador y Tutor. Todo la legislación sobre convivencia en Madrid está en está página. Desde hace años que la convivencia dejó de ser una prioridad justo cuando más aumentan los casos de acoso entre iguales, tanto en los centros como en la Red.

PREVENIR, LA MEJOR ESTRATEGIA

He escrito previamente en el blog sobre el acoso escolar, explicando los actores del mismo, así como algunos mitos que existen, no voy a repetirlo. También tuve la oportunidad de hacer un programa sobre el acoso con José Antonio Luengo en el podcast A Golpe de Timbre. En ambos casos reflejé lo importante que es trabajar sobre la prevención del acoso en los centros mediante la creación de un clima de convivencia positivo. El propio José Antonio Luengo publicó en ABC 10 claves a desarrollar en los centros educativos para acabar con el acoso y es el aspecto preventivo el más importante, sin duda. Os copio literalmente las claves:

(1) Los equipos directivos expongan en cada uno de los grupos, en la primera quincena del curso, la importancia que el centro va a dar las relaciones entre las personas; y no solo desde la advertencia sino, más bien, desde el ejemplo, los valores compartidos, el diálogo y la participación. Deben o pueden convencer a sus alumnos que la convivencia va a ser el eje de la vida del centro. Pero que todos sepan, también, que se va a intervenir, con sensibilidad y criterio, pero con rapidez en situaciones de acoso entre compañeros. Todos van a participar con ideas y acciones. Pero tolerancia cero ante el maltrato. Ese es el trato.

(2) Se fomente el trabajo específico de las tutorías, en tiempo y calidad, con el apoyo especializado de los orientadores; dedicar tiempo es imprescindible. Sin tiempo efectivo en tarea, reflexionando, sensibilizando, dialogando, construyendo iniciativas entre todos, no hay propuesta que se sostenga.

(3) El profesorado, y especialmente los tutores, se comprometa, con especial sensibilidad, a la observación de las respuestas emocionales de sus alumnos en el día a día: silencios, escasa participación, soledad, tristeza… Interesarse y mostrarse cercano y disponible. Incondicionalmente.

(4) Se trabaje para reducir la violencia desde el trabajo con los grupos al completo, con todos los alumnos, con los observadores; desarrollando acciones para la reflexión y el compromiso de quienes suelen mirar hacia otro lado. Sabemos que si los observadores dan un paso hacia delante y defienden a quien sufre, la violencia se reduce sensiblemente. O desaparece.

(5) Se ponga en marcha, en el marco de las comisiones de convivencia, la creación de las figuras de responsables de convivencia entre el profesorado, y de delegados de convivencia del colectivo de padres y madres, y que sean conocidos unos y otros, y sus funciones (especialmente en ámbitos de valoración de conflictos, propuestas de resolución y mediación en el trabajo con familias), por toda la comunidad educativa.

(6) Se apueste por la participación y protagonismo del alumnado en el asesoramiento para la resolución de conflictos. Especialmente en secundaria, los proyectos actualmente existentes de mediación o de alumnado ayudante están dando excelentes resultados. Cuando quien informa, sensibiliza, forma y ayuda a los alumnos son los propios compañeros con más edad, la escucha y penetración de las ideas en los pequeños son significativas.

(7) Se dé presencia y valor a la figura del delegado de clase, como corresponsables también en la consideración de la convivencia en cada grupo.

(8) Se disponga de un sistema interno de comunicación confidencial, de los alumnos con tutores, delegados de convivencia y equipos de orientación. Los alumnos deben poder contar sus preocupaciones con tranquilidad y confianza, sin miedos. Y se ofrezcan programas de orientación psicológica y apoyo para los alumnos que puedan verse implicados de forma expresa en situaciones de conflicto entre iguales; los alumnos tienen que saber que pueden hablar, sin miedo. Se organicen medios, tiempos, profesionales y espacios para que los alumnos compartan sus preocupaciones y expresen sus emociones y sentimientos.

(9) Se defina y trate la disciplina desde un enfoque de diálogo y acuerdos previos en la comunidad educativa, con una visión preventiva y reeducadora (las soluciones pasan por abordar los temas, enfrentarlos y ahondar en la reparación, el perdón y la reconciliación) y no exclusivamente desde la perspectiva correctiva. Y se fomente la participación verdadera del alumnado y padres en la configuración de los reglamentos de régimen interno.

(10) Se trabaje desde la perspectiva de derechos y ciudadanía: cuando el alumnado siente que en el centro preocupan los conflictos entre compañeros y se ejercita la comunicación fluida con sus profesores, cuando observa actitudes de escucha y respeto, de afrontamiento y sensibilidad, las posibilidades de la acción preventiva en materia de conflictos de convivencia se amplían de modo significativo.

LA AYUDA ENTRE IGUALES, UNA ESTRATEGIA EFICAZ

La mejor medida frente al acoso es la prevención. La creación de un clima de convivencia positivo a través del Reglamento de Convivencia del centro, a través de la acción tutorial y a través de la puesta en marcha de mecanismos de ayuda entre iguales y, desde luego, de la formación docente, es la mejor estrategia preventiva. Hay muchas experiencias de alumnos ayudantes que posibilitan la mejora de la convivencia en los centros. Alumnos mediadores para la resolución de conflictos, alumnos tutores para los alumnos que llegan nuevos, alumnos mentores para ayudar en problemas académicos, alumnos ayudantes TIC para formar en el tema de privacidad y ciberacoso… la cuestión es generar un clima de convivencia basado en la ayuda mutua y la resolución dialogada de los conflictos. Estos son ejemplos que desarrollamos en mi instituto y constituyen un factor preventivo fundamental en la creación de una cultura de convivencia. Os dejo una presentación sobre el proyecto de Alumnos Ayudantes TIC Madrid Sur que coordina José Antonio Luengo y desarrollamos este curso 2015-2016 unos cien centros educativos en la zona sur de Madrid.


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ACTUAR CUANDO APARECE

Es un tópico que los alumnos puedan resolver todos los problemas entre ellos. Si bien es verdad que una cultura de convivencia reduce la aparición de casos de acoso, éstos no desaparecen por sí mismos. Es entonces cuando tenemos que actuar verificando los hechos, hablando con todos los actores implicados, sus familias y adoptando las sanciones que sean necesarias. Todo esto de forma inmediata y diligente, con el asesoramiento del Departamento de Orientación. Es tremendamente importante trabajar los aspectos emocionales, conseguir que se pongan en lugar de la víctima y que se le pida perdón. Por otro lado, hay que trabajar en la tutoría estos aspectos y dejar que sea el Director, Jefatura de Estudios y la Comisión de Convivencia quienes impongan la sanción correspondiente en función de la gravedad del acoso. En ningún caso podemos dejar que el acoso quede impune, y que los acosadores, agresor y espectadores, no tengan una sanción acorde con el grado de participación en el mismo. Todo este proceso, además, persigue que la víctima sienta que el centro educativo es un lugar seguro, donde no pasa desapercibido su sufrimiento. Se trata de reparar ese daño emocional y físico, en su caso, sufrido. Si sólamente se actuara en el aspecto punitivo, tampoco sería efectivo ya que no trabajamos los aspectos emocionales y de desarrollo moral que propiciaron en inicio del acoso.

Con los adolescentes la idea más importante a trabajar es la de defender a quien está siendo acosado y dejar de ser pasivos. Es necesario que la víctima deje de sentirse aislada y tenga el colchón social que le ayude a enfrentarse a la situación, perdiendo el miedo a contar lo que le pasa porque va a tener el respaldo institucional y social necesario para seguir yendo a clase al día siguiente.

NO ESTÁS SÓLO

Ésta sería la conclusión más importante que podemos transmitir a una víctima de acoso, que está sólo. Os dejo con este vídeo de Jose´Antono Luengo del proyecto #borraelacoso que recoge especialmente estas ideas

Algunos recursos recomendables