Alternativas al Bachillerato y el acceso a la universidad

He comentado estos días en Twitter algunas reflexiones al hilo del inminente examen de acceso a la universidad. Un examen, llamado evaluación por las autoridades académicas, que ejemplifica los profundos errores del sistema educativo actual, apoyados por una cultura del aprendizaje que sigue manteniendo prácticas obsoletas y erróneas. Voy a intentar explicar mi opinión, nacida de la reflexión desde la práctica en los últimos veinticinco años de docencia. No soy un científico aunque existen, para los que quieran, evidencias que apoyan mis palabras. Las reflexiones de Twitter podéis encontrarlas en el blog de la Comunidad Orientapas que ha recopilado Alberto Del Mazo.

Desde que se reformó el sistema educativo en el año 1990 con la LOGSE, el Bachillerato quedó reducido a dos cursos al prolongarse la edad de escolarización obiligatoria. Esta etapa, cuyo fin es simplemente preparar al estudiante para estudios posteriores, es una etapa meramente selectiva e instructiva. Es una etapa no formativa, aunque evidentemente cualquier práctica educativa forma, en sentido estricto. Digo que no es formativa en el sentido de pretender que el alumnado adquiera conocimientos, valores y destrezas a poner en práctica posteriormente. Se queda en lo primero. El único objetivo es adquirir conocimientos teóricos para poder aprobar un examen teórico de acceso a la universidad. Nada más.

Contrasta la práctica real del Bachillerato con los supuestos fines escritos en las leyes educativas que lo regulan. Todo gira en torno al acceso a la universidad por mucho que al finalizar Bachillerato se puede acceder a Formación Profresional de Grado Superior. Sin emabargo, con la última reforma educativa (LOMCE), las pasarelas de Formación Profesional permiten el acceso al Grado Superior desde Grado Medio sin necesitar Bachillerato, reforzando aún más, si cabe, que el Bachillerato sólo sirve para preparar un examen de acceso a la universidad. Ahora y siempre. Toda la planificación educativa del segundo curso de Bachillerato, por ejemplo, gira en torno al calendario de acceso a la universidad, un calendario completamente diferente al del acceso a la Formación Profesional de Grado Superior. 

Maquina de estudiar

Seas un alumno que quiera estudiar en la Universidad o en un Ciclo Superior de Formación Profesioanl te va a dar igual. El ritmo vertiginoso de las clases, los temarios completamente abultados, las horas de clase… todo está diseñado para que seas una máquina de estudiar. Renuncia a todo, la Universidad te espera. Da igual que tengas otros proyectos. Si has llegado hasta aquí, olvídate de todo. Esto no es una broma. Aquí se viene a estudiar y el que no quiera, que se vaya a su casa. Cuando acabe el Bachillerato empezarás a vivir, ahora toca hacer un esfuerzo. 

¿El Bachillerato es una academia?

Visto que el diseño y la praxis del Bachillerato consiste exclusivamente en impartir contenidos teóricos, los estudiantes podrían estudiar en cualquier academia. No es casualidad que los canales de Youtube y las académicas presenciales tengan tantísimos alumnos. ¿No está fallando algo en los centros educativos? Si sólo se trata de adquirir contenidos, especialmente teóricos, ¿cuál es la diferencia con una academia? En Bachillerato no hay tutoría grupal, medida tomada por el PSOE en un acto de irresponsabilidad manifiesto. Esta ausencia de tutoría grupal, existen tutorías individuales que refuerzan el carácter de academia de esta etapa, pone blanco sobre negro las verdaderas intenciones del legislador sobre la etapa. Intenciones, por cierto, que la inmensa mayoría de docentes de la misma saludan con alegría. Por fin puedo dar clase de (póngase aquí el nombre de tu asignatura) sin tener que hacer atención a la diversidad y todas esas tonterías. Aquí puedo disfrutar explicando mi asignatura. 

El Bachillerato ha sido despojado del carácter formativo y educativo porque ya no es una etapa obligatoria y porque el temario para acceder a la universidad es la única guía que marca las prácticas docentes. Unas prácticas centradas exclusivamente en la transmisión de saberes teóricos (con algunas excepciones en asignaturas de carácter más práctico), el conocimiento enciclopédico y la clase magistral. Unos saberes que están en los libros y el profesor transmite. Saberes desconectados de la vida real y alejados de un enfoque práctico. Por eso es una academia. Sólo hay saberes transmitidos.

Naturalmente, en este análisis caigo en generalizar y dejo de lado a los profesores que no asumen que son meros transmisores de contenidos. Los hay, desde luego, aunque sean minoría. Entre otras cosas, el diseño centrado en la mera transmisión de saberes condiciona todo lo demás. No hay posibilidades de realizar proyectos, de hacer trabajo interdepartamental, no se pueden desarrollar experiencias prácticas, han desaparecido los laboratorios… total, lo único que vale es aprobar el examen de acceso a la Universidad. El fin justifica los medios

Hay alternativas

Durante los últimos treinta años no hemos sido capaces de generar un modelo alternativo para los cursos previos a la Universidad ni del propio acceso a la misma. Abogo porque el Bachillerato tenga un carácter plenamente formativo y que tenga una estructura muy diversificada y flexible, dando especial importancia a la práctica, aumentando las sesiones de clase a dos horas de forma generalizada, entre otras cosas, para permitir abordar la docencia de forma diferente a la tradicional. Debemos recuperar los diferentes Bachilleratos y sus itinerarios, permitiendo que se adapten a las necesidades del alumnado. Las Artes, la Música, La Danza, las ciencias experimentales… deben volver a recuperar el protagonismo perdido. Igualmente, debe haber una flexibilidad completa que permita cambiar de itinerarios y asignaturas de forma que cada estudiante tenga un Bachillerato a la carta, enfocado exclusivamente a los estudios que quiera realizar posteriormente. Nada de itinerarios rígidos y excluyentes.

Además, creo necesario y urgente, recuperar la tutoría como parte esencial de la educación, precisamente en los años en los que más se necesita porque la capacidad de toma de deciones del alumnado así lo exige. Añadimos, además, la consideración del inicio de la juventud o final de la adolescencia, como una etapa evolutiva en la que hay que seguir ayudando a que los alumnos se construyan a sí mismos, en relación a los demás. 

Por último, creo que el Bachillerato debería tener un gran componente de orientación vocacional. El papel del orientador debería ser mayor, con un seguimiento individual del alumnado para conocer sus valores vocacionales e intereses profesionales y diseñar conjuntamente el plan de estudios. De hecho, este seguimiento permitiría una cambio de itinerario, si así fuera necesario, con tal de que cada alumno estudie en función de sus auténticos intereses y capacidades. En este sentido, además, es esencial la realización de un plan de orientación profesional que contemple actividades con empresas, instituciones, con ex alumnos, con universidades y con profesionales en activo, además de las propias familias. Esto ya lo hacemos en algunos institutos con excelentes resultados para ayudar a los jóvenes en su proceso de elección vocacional.

¿Y el acceso entonces?

Propongo un sistema diferente al actual, más individualizado que tenga como ejes, al menos los siguientes aspectos. El primero, la trayectoria académica del alumno, sus estudios elegidos con la variabilidad de caminos posibles para atender sus intereses. El segundo eje sería un examen específico en función de los estudios elegidos y de la rama de conocimiento en el que se encuadren. No vale el mismo examen para todos, sino un examen para los que quieran estudiar Psicología, por poner un ejemplo, distinto del que vaya a estudiar Enfermería. Esto supone que previamente los alumnos saben qué quieren estudiar gracias al Bachillerato diseñado con tal fin y no como ahora, que se decide una vez realizado el examen de acceso. El tercer eje del sistema sería una entrevista personal que valide competencias que no pueden medirse en un examen. Sería el último filtro para concoer las motivaciones e intereses para elegir una carrera u otra. Fruto de estos tres procesos, el acceso a la universidad sería mucho más realista, enfocado a quienes quieren estudiar una carrera y no probar suerte con algo que salga por casualidad. 

Naturalmente, no soy especialista en el tema y todas mis propuestas están basadas en la experiencia , la comparación con otros países y la intuición de algo que pudiera funcionar mejor que lo que ahora tenemos, que es un fracaso.

¿Y tú qué opinas? Bienvenido sea el debate.

Comienza el curso

Vacaciones

Ya se han pasado las vacaciones y en unos días apenas tendremos recuerdos de ese tiempo estival que tan necesario resulta en la profesión docente. Ahora toca, a toda prisa, ponerse las pilas y enfrentarse a los nuevos cambios en la institución educativa, y no hablo sólo de profesorado y alumnado, sino de de los nuevos currículos, las nuevas instrucciones de principio de curso y las nuevas ocurrencias de la la Consejería de Educación, aparte de los nuevos retos que me marco cada principio de curso. Vayamos por partes.

La tutoría en Bachillerato.

En el mes de julio aparecieron -por fin- los nuevos currículos de Bachillerato con algunas novedades importantes en lo que a orientación se refiere. La más destacable el la pérdida de la hora lectiva de tutoría para el alumnado (aunque no para el profesor) con lo que la posibilidad de desarrollar el Plan de Acción Tutorial (PAT) o el Programa de Orientación Académico y Profesional (POAP) se reducen enormemente. Parece que los centros habilitarán la séptima hora para los menesteres tutoriales, hora que como todos los que trabajamos en los centros sabemos, es muy poco o nada práctica, ya que el alumnado tendrá la opción de quedarse a las actividades programadas en la misma o marcharse a su casa.

Tanto el PAT como el POAP, articulados desde el Departamento de Orientación, se desarrollan por el profesorado en una intervención global con sus grupos-clases donde el propio orientador y otros elementos de los centros tienen su papel. La pérdida de hora lectiva para la tutoría impedirá que esto siga siendo así volviendo al viejo paradigma clínico en el que los alumnos que tengan dudas, necesidad de información o problemas serán derivados a Orientación, habiendo dado un paso atrás de veinte años en el desarrollo de la orientación educativa. Es decir, regresamos a un modelo clínico, individual, reactivo en vez de trabajar con el modelo sistémico, grupal y proactivo. No es que no se hagan intervenciones individuales, sino que éstas están enmarcadas dentro de los planes globales. Ahora lamentablemente, no podremos garantizar al alumnado de Bachillerato la formación e información necesarias para sus decisiones vocacionales.

El aumento de horas en Bachillerato.

Más horario implica mayor rendimiento. Esta es la ecuación que maneja la Consejería que, a la vista de los resultados del alumnado, cree que el aumento de horas lectivas es la solución a los problemas de bajo rendimiento. ¿No quieres sopa? Dos tazas.

Resulta más que discutible que el camino sea el de aumentar horario para esconder otros problemas más de fondo sobre el sistema educativo, en general, y el Bachillerato en particular. ¿Por qué seguir con viejas recetas para nuevos problemas? Más horario, más temario, Religión… ¿Por qué no hablamos de evaluación en el Bachillerato? ¿Metodología? ¿Por qué los alumnos de Bachillerato no saben enfrentarse a habilidades básicas que van a tener que poner en marcha en el mundo laboral? Cito textualmente uno de los objetivos del Bachillerato:

Afianzar el espíritu emprendedor con actitudes de creatividad, flexibilidad, iniciativa, trabajo en equipo, confianza en uno mismo y sentido crítico.

Va a ser posible desarrollar esto en los alumnos con la estructuración actual del Bachillerato. Echo de menos el trabajo en proyectos de investigación, la versatilidad del currículo de cada alumno, la flexibilidad organizativa para poder hacer de los centro auténticos lugares de experimentación, descubrimiento, reflexión, estudio…

¿Cuándo regularán el tiempo de trabajo dentro del horario escoalr? ¿Cuándo entrará el uso de la biblioteca dentro del horario escolar?

Educación para la Ciudadanía.

Un trabajo o voluntariado. Así se despacha la Consejería respecto a EpC. Como ya he hablado aquí sobre la asignatura, no voy más allá. Lamentable.

Mis retos.

Este curso tiene algunos alicientes que hacen del mismo algo totalmente nuevo. Durante el pasado curso, un grupo de orientadores y orientadoras de Fuenlabrada decidimos poner en marcha un blog de orientación colectivo en el que involucrásemos al Ayuntamiento de la localidad, en concreto, al área de Juventud, Cultura y Prevención de Drogodependencias. La idea viene precedida del éxito del blog de orientación del instituto, éxito que ahora podemos ampliar si logramos hacer un curso de formación para los orientadores y después un reparto razonable de tareas. Si todo va bien, en las Navidades deberíamos tener ya algunos resultados.

Otro de los retos de este curso tiene que ver con el uso de Moodle para la coordinación del profesorado en todo lo relacionado con la tutoría. Vengo usando Moodle desde hace un par de cursos y ahora quisiera que los compañeros descubrieran alguna de sus virtudes, como la de comunicación.

He dado vueltas este verano a la idea de crear una escuela de alfabetización digital para las familias de primer ciclo de la ESO. Combinada con una Escuela de Padres que trate la adolescencia y esos temas que siempre tocamos, ahora se me antoja como importante que los padres conozcan un mínimo del mundo que viven sus hijos.

Por último, dentro del centro, seguiremos intentando desarrollar el seminario de Calidad de Vida para personas con discapacidad, haciendo hincapié en la metodología de Planificación Centrada en la Persona. Tenemos materiales abundantes y ahora toca desarrollar algunas ideas al respecto.

Muchas cosas, aunque me dejo para el final un ilusionante y bonito reto colectivo: Aulablog. Queremos que Aualblog crezca y se haga mayor, así que junto con los compañeros de todos los rincones de España, esperamos que Aulablog sea un referente y un lugar de encuentro de blogfesores de toda condición. ¿Te animas?

Foto del set Cádiz en Flickr.