Redes sociales e hiperconexión: #vigoredes

Es difícil, cada día más, gestionar la conexión permanente, la hiperconexión. Se hace normal la doble pantalla, no apagar el móvil, sufrir si no hay wifi en un local…. cuesta incluso disfrutar de los amigos sin el teléfono de por medio. Banksy hace una crítica a las redes sociales con el grafitti demoledor que podéis ver en esta entrada.

De esto hablé el sábado 26 de abril de 2014 en las Jornadas #vigoredes en el CFR de Vigo. Gracias a la amable invitación de Ana Mariño y Cristina Puga, asesoras del CFR de Vigo, compartí un taller sobre redes sociales y una conferencia sobre la hiperconexión. En las Jornadas también compartí espacio con Alfredo Álvarez, orientador del instituto en el IES de Salvaterra do Miño, quien montó un taller de RSS en Educación aprovechando su experiencia con tabletas en Tabletea que recomiendo. 

 


En el taller analizamos las posibilidades y limitaciones de las redes sociales desde tres perspectivas: la del profesorado, la del alumnado y la del centro educativo. Durante los últimos años he abordado el tema de la gestión de la Identidad Digital del alumnado con Antonio Omatos pero habíamos dejado de lado el abordaje desde el punto de vista del profesorado y del centro educativo.


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Ahora considero que es importante abordar cómo las redes influyen en la propia identidad profesional del profesorado en su PLE y su PLN, además de cómo los centros utilizan las redes para difundir su tarea o conversar sobre la misma. Hay todavía mucho desconocimiento y muchos miedos; en definitiva, mucho camino por recorrer. En primer lugar, para poder navegar en el mar de las redes, hay que conocerlas, hay que estar presente de forma activa en alguna de ellas, hay que conocer las posibilidades que tienen desde el punto de vista educativo. Sólo desde la experiencia del profesorado podremos vencer los miedos a entrar en un terreno considerado por muchos como ajeno. La percepción de que las redes sociales son algo para divertirse o que son propias de la juventud, lastra las posibilidades educativas de las mismas y nos aleja de la sociedad que, indefectiblemente, las utiliza diariamente, aunque sea en exceso.

¿Qué ocurre al colectivo de profesores que es tan ajeno?

Lo curioso es que en el taller salieron las enormes posibilidades que tienen las redes sociales y los beneficios para ser utilizadas en Educación. Podéis verlo en esas fotos que he puesto, a modo de ejemplo. Desde luego, fueron los propios profesores quienes lo dijeron, no yo. Parece que hemos llegado al punto de comprender que no podemos seguir dando la espalda a una realidad. Mejor entenderla y aprovecharla.

EDMODO

En el taller tuve el placer de contar en directo, a través de video conferencia, con Dácil González para hablar de Edmodo. Dácil, profesora de matemáticas en el Colegio Alameda de Madrid, lleva unos años usando Edmodo con sus alumnos de 5º y 6º de Primaria y nos habló de las consecuencias positivas del uso de una red social educativa específica como ésta. Edmodo es una red social que combina privacidad, motivación, comunicación, asignación de tareas, creación de grupos… Desde mi punto de vista, es la mejor opción para usar en Primaria y posiblemente en Secundaria, aunque ahí Dácil y yo tenemos puntos de vista diferentes porque ella usaría quizás Moodle en Secundaria. Agradezco desde aquí la aportación de Dácil a todos los asistentes al taller. El dibujo tan chulo que veis, es de ella.

Después del taller, impartí la conferencia sobre la gestión de la conexión 24/7 en la que vivimos. En la misma hice hincapié en recuperar espacios de libertad para tomar el control de cuándo estamos conectados y cuándo no. Nos estamos acercando al absurdo de conversar con las personas que tenemos delates a través de mensajería instantánea en vez de hablar cara a cara. En el debate posterior, una pregunta me ha dejado pensando en la vuelta a casa:

¿No juzgaremos la privacidad y la intimidad de os jóvenes con nuestros criterios? ¿No nos estaremos equivocando en ello?

No lo tengo claro ahora, la verdad. En todo caso, os dejo la presentación que tiene aspectos en común a una de unos meses atrás.

Y tú, ¿´qué opinas? ¿Vivimos hiperconectados? Puedes dejar tu comentario si te apetece.

Pla, PLE, pli, plo, plu

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Creo que es la primera vez que voy a escribir acerca de mi entorno personal de aprendizaje, mi PLE. Hablar de PLEs está de moda, por una razón u otra, y me inclino a pensar que es porque se constata que un profesor puede aprender de muchas formas, de muchas personas y experiencias y, desde luego, con muchas herramientas. Doy fe. No soy un teórico de los PLE, hablo de mi experiencia personal y, por tanto, no citaré artículos académicos. Podéis encontrar muchos en Internet.

Decía que quiero reflexionar de mi experiencia personal exclusivamente. Cuando empecé a dar clase a finales de los años ochenta en mi centro me resultaba difícil compartir la visión que yo tenía de la Educación, una visión transformadora, humanista, integral, utópica. Influido por lecturas de pedagogos y al calor de las modas de entonces, rechazaba una Escuela que domesticaba al alumnado, que sólo le capacitaba para memorizar conceptos y devolverlos en un examen. No me gustaba ese concepto de la Escuela. Lo había experimentado en mi persona. Por eso busqué a otros que pensaran como yo, que hicieran cosas diferentes en el aula, que se alejaran de la norma establecida. Acudí a Cuadernos de Pedagogía, a los cursos de Acción Educativa o del Movimiento de Educadores Milaniano inspirado en las ideas de Lorenzo Milani, en el que participé activamente; a los pedagogos de la Escuela Nueva… y encontré que otros maestros y maestras como yo, estaban diseminados por todas partes, haciendo cosas distintas… yo fui distinto gracias a ellos. Mi aula fue distinta…

No había Internet, había que viajar, tenías que escribir y esperar respuesta, buscar y encontrar colegas que mostraran alternativas…

Han pasado muchos años y la información fluye por la Red. Un correo electrónico, una consulta a una web, una suscripción RSS y TODA la información está donde tú estés… la actitud de búsqueda, de cambio, de aprendizaje… es la misma, es la base de todo, hoy (como ayer). Reflexionando sobre mi entorno personal de aprendizaje me doy cuenta que no he cambiado tanto. Antes leía revistas y libros (sigo leyendo libros aunque las revistas las leo en Feedly, Flipboard o Zite); recortaba los artículos interesantes (hoy los guardo en mi Diigo o Evernote); acudía a cursos y talleres (hoy acudo a algunos, otros los sigo desde casa online); compartía mis experiencias en eventos formativos con otros profesores (igual que hoy formo parte de AulaBLOG) aunque no tenían la repercusión que pueden alcanzar hoy día gracias a la Red. Cierto que hoy me expreso a través de un blog o de las redes sociales pero la esencia no ha cambiado: me formaba, aprendía, compartía con otros… como hoy. El PLE es una actitud, es una forma de entender nuestro maravilloso trabajo y no todos aprendemos de igual forma ni usamos los recursos de la misma manera.

No había entendido esto hasta que tomando un café con mi amiga Lara Romero me hacia la observación: no podemos pretender que todo el mundo tenga las mismas herramientas para aprender. Unos son más visuales, aprenden con imágenes, con vídeos… Otros necesitan leer; otros escribir y reflexionar en un blog; otros encontrarán en los congresos y encuentros el espacio para la reflexión y aprendizaje, algunos aprovecharán una video conferencia abierta en Internet… todos diferentes, ¡cómo nuestros alumnos! Es más, me decía, usamos aparatos distintos para acceder a la información. Muchos apenas usan ya los ordenadores de sobremesa, siendo las tabletas y los móviles los aparatos para acceder a la información… el cómo accedemos a la información cambia con las personas, los tiempos, los momentos… ¿O no?

¿Y las redes sociales?

Omnipresentes en nuestra vida cotidiana, las redes sociales tienen su influjo en el aprendizaje y no siempre para bien. Confieso que no he aprendido nada en Facebook y que Twitter fue maravilloso hace unos años cuando conversábamos sobre experiencias en vez de practicar el postureo educativo. Twitter, la red social de la que soy fan, me parece una herramienta potente, sin duda, pero no la herramienta de entrada para un docente que quiera aprender de otros. Quizás, tras una experiencia previa en la Red sea posible, pero como herramienta de entrada no la veo. Twitter es, esencialmente, ruido, mucho ruido. Limitado por sus 140 caracteres, es una fuente inagotable de información y un mal lugar para poner las cosas en su sitio. Sin embargo, aparece como la herramienta estrella quizás porque lo efímero es el signo de los tiempos. Sigo pensando que para aprender hay que leer blogs o webs de otros o hay que leer tableros en Pinterest, por hablar de un red social visual cuyas posibilidades apenas están por descubrir. Si hablamos de Youtube, diría lo mismo, hay que encontrar esos canales con experiencias, tutoríales… seguro que mientras lees estás líneas, alguien ya ha escrito algo sobre las posibilidades educativas de Instagram… en general, en las redes sociales, hay mucho ruido y hay que saber separar el grano de la paja. Por eso, para que sea cierto que se aprende de otros en la Red, hay que conocer bien las herramientas que lo hacen posible, siendo generosos con las preferencias personales, los ritmos de cada uno y sus circunstancias. No queramos correr tanto que todo se quede en palabras, pla, PLE, pli, plo, plu.

Imagen: Víctor Cuevas

Entornos personalizados de aprendizaje

Esta entrada complementa a la anterior que hablaba sobre el currículo en esta nueva Escuela del Siglo XXI. Pues bien, resulta que en El Caparazón he visto esta interesante presentación sobre los Entornos Personalizados de Aprendizaje (PLE, en inglés) que ayuda a concretar algunos de los principios de los que hablaba.

El futuro del aprendizaje parece que va por crear estos entornos personalizados de aprendizaje que parten de aprovechar la conexión con los demás (conectivismo) para aprender y hacerlo, además, en la Red. Las herramientas que tenemos a nuestra disposición nos permiten dar este paso ya que es posible aprender de la conversación con otros y, sobre todo, que los estudiantes sean los protagonistas completos del proceso, controlando los objetivos y los contenidos. Si pienso en la Educación Secundaria, creo que este planteamiento es perfectamente posible y deseable. En fin, creo que Dolors lo cuenta mejor que yo en su presentación así que os la dejo para que nos alumbre un poco sobre el tema.