Finlandia: la utopía posible

Salvados

Quién nos iba a decir que seríamos el páis del mundo con más kilómetros de tren de alta velocidad

El domingo en La Sexta, el programa Salvados emitió Cuestión de educación, abordando la situación de nuestra Educación y la de Finlandia, el país con mejor sistema educativo del mundo según el Informe PISA. Ha sido una magnífica noticia que un programa aborde con el rigor y la seriedad que se merecen, en horario de máxima audiencia, el tema de la Educación, huyendo de debates ruidosos y sin circos mediáticos. Felicito a Jordi Évole por el gran trabajo realizado.

Aunque existen muchos detractores del informe PISA y éste no tiene los mismos resultados en las diferentes Comunidades Autónomas dentro de España, lo cierto es que el sistema educativo español hace aguas y la idea de mirar al país nórdico a ver qué hacen ellos me parece excelente. Hace tiempo que vengo hablando de ello en este blog y, en especial, desde que el  Ministerio de Educación puso sobre la mesa la enésima propuesta de reforma educativa de la Democracia.

Hoy quiero traer al blog las resistencias externas e internas que existen para seguir estando en el mismo punto muerto: un sistema educativo que hace aguas y que agoniza poco a poco. Como me dijo una vez un amigo, existen muchos beneficios secundarios de que el sistema sea tan malo.

Las resistencias desde fuera

Existen frenos objetivos a que la Educación sea un pilar básico de nuestra sociedad porque nuestros dirigentes nunca han creído (del todo) en la necesidad de una Educación Pública gratuita y de calidad para el progreso del país. Nuestros dirigentes políticos, así como los representantes de las más altas instituciones del Estado, han optado sin rubor por escuelas concertadas y privadas para escolarizar a sus hijos. Sobra cualquier comentario al respecto.

Durante los últimos años asistimos a una disminución paulatina de la inversión en Educación y a un ataque sin precedentes a la Escuela Pública perpetrado en nombre de la austeridad, eficacia o nacionalismos de uno y otro signo. La tendencia confirma mi aseveración sobre la marginalidad de la Educación Pública en España y la concepción clasista del derecho a la Educación, al dejar que sea el mercado en vez del Estado, quien asegure el acceso de las personas a los servicios educativos. Los recortes harán que muchos jóvenes sean una generación perdida.

Desde mi punto de vista, las mejoras que necesita el sistema educativo español no son especialmente caras ni traumáticas habida cuenta de que, por ejemplo, en infraestructuras nada sociales, hemos sido capaces de ponernos a la cabeza del mundo gastando miles de millones de euros. Los ejemplos están en los trenes de alta velocidad, aeropuertos, autopistas de peaje, centros vanguardistas de artes diversas, rotondas, monumentos… inaugurados a bombo y platillo por los políticos de turno. Hubo dinero suficiente para ello y hubo intencionalidad política para acometer esas enormes inversiones de nula rentabilidad social y económica que nos llevan a ninguna parte.

¿Habrá un mínimo de dinero y voluntad política para cambiar la Educación? Soy pesimista.

Las resistencias desde dentro

Aunque muchos docentes hablamos de Finlandia como ejemplo de buen hacer, inmediatamente objetamos que no podemos copiar el sistema educativo finlandés porque la sociedad y los valores culturales no son iguales. Sinceramente, me suena a excusa barata, a falta de autocrítica y, en muchas ocasiones (me duele decirlo) a muy poca profesionalidad. Parece muy claro que el profesor es el principal factor de calidad del sistema educativo y, en el nuestro, no es cierto que todos los que están, sean los mejores. El acceso a la docencia es desastroso y la falta de evaluación y supervisión del desempeño profesional un cáncer. Por no hablar del sistema de perfeccionamiento del profesorado, o la formación continua, que conlleva la acumulación de cursos del profesorado sin que haya reflejo objetivo o supervisión del efecto en el aula. Naturalmente, toda generalización es injusta y excepciones brillantes y honrosas, hay en todos los sitios. Si todos presumimos de la excelencia del sistema público sanitario, algo tendremos que aprender de la profesionalidad y gestión del mismo, ejemplo en muchos países. Ahí sí que lo hemos hecho bien (excepciones a parte de los sistemas privatizados).

Preguntas al aire

Os recomiendo que veáis el programa y luego que os toméis la molestia de hablar de él con vuestros amigos y familiares. Porque otro gran problema, enorme, viene del desprestigio de los docentes y de la falta de implicación familiar en la Educación.

Mis reflexiones para el café:

Podemos hacer un sistema de acceso a la docencia que escoja sólo a los mejores profesionales

Podemos evaluar la labor docente y reconocer la valía o falta de la misma de los profesores

Podemos asegurar unos recursos económicos estables para satisfacer las necesidades del sistema educativo al margen de vaivenes políticos

Podemos exigir que se consulte a los profesionales de la Educación antes de hacer ninguna propuesta de reforma por los Gobiernos

Disfrutad del programa. Pincha en la imagen para verlo.

Cuestion

Más razones contra la LOMCE

El primer borrador del Ministerio de Educacion de la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad de la Educación era nefasto. Lo comenté en este blog con un análisis exhaustivo. El Ministro procedió a la reformulación el borrador para poner sobre la mesa otro aún peor. El Ministerio ha optado por dar la espalda a la comunidad educativa, a los profesionales de la Educación y a escuchar, exclusivamente, a los gobernantes de las Comunidades Autónomas del Partido Popular y a la Conferencia Episcopal de la Iglesia Católica.
Un resumen de la que nos viene encima basado en el artículo de Eldiario.es con las nuevas aportaciones al primer borrador:

Agentes privados en la regulación pública 

La LOMCE incluye una definición de lo que es el “Sistema Educativo Español” en la que, curiosamente, las familias y asociaciones de padres no han sido incluidas, pero sí los agentes privados, a los que se les da capacidad reguladora, lo que podría interpretarse como una puerta a la privatización efectiva del sistema de enseñanza. Dice así: “El conjunto de agentes, públicos y privados, que desarrollan funciones de regulación, de financiación o de prestación del servicio de la educación en España y sus beneficiarios”.

Aumento de horario de Religión

La LOMCE elimina Educación para la Ciudadanía y aumenta la carga horaria de Religión e incluye una asignatura alternativa, Valores Culturales y Sociales, evaluable equiparándola a la media del resto de las materias, lo que en la práctica puede suponer una hora semanal más de esta materia. Estas dos decisiones las tomó de acuerdo con la Conferencia de Episcopal, inquieta por el descenso de alumnos que escogen estudiar religión, que en la última década ha bajado casi un 10%. Volvemos a 1979. Recordemos que en Francia, por ejemplo, la e se lanza religiosa se realiza exclusivamente en centros de culto o en centros escolares fuera del horario escolar sin relevancia académica.

Modelo linguístico

Se elimina la inmersión lingüística, que llevaba 30 años en marcha en algunas comunidades con lengua co oficial, al establecer un mínimo de materias en las dos lenguas oficiales. Además se establece que las administraciones regionales podrán dar un trato diferenciado a la lengua co oficial respecto al castellano “en una proporción razonable” sin que ello suponga la “exclusión del castellano”.

Otro de los asuntos que indignan a las administraciones con lengua co oficial es que la lengua se considera una materia no troncal, sino específica, al mismo nivel que la Educación Física, aunque es una asignatura específica y obligatoria para todos los alumnos.

También se plantea que las familias puedan elegir la lengua que desean para sus hijos: tanto castellano como la lengua co oficial. Y aquí llega uno de los asuntos más polémicos: obliga a las administraciones a hacerse cargo de la escolarización en castellano en colegios privados en los casos en los que los padres lo reclamen y la administración no lo esté ofreciendo en esa determinada zona.

Más dinero y autonomía para la excelencia y especialización

La nueva norma incluye un artículo en el que ofrece mayor autonomía y más recursos económicos a los centros que pongan en marcha proyectos educativos competitivos tendentes a la especialización, y que luego rindan cuentas sobre ellos con evaluaciones anuales. Para ello deben apostar por proyectos sobre: “Especialización curricular, la excelencia, la formación docente, la mejora del rendimiento escolar, la atención del alumnado con necesidad específica de apoyo educativo, o a la aportación de recursos didácticos a plataformas digitales”, según la norma. Estos centros podrán incluso seleccionar a su alumnado en función de su rendimiento académico en las enseñanzas obligatorias “con hasta un 20% de la puntuación asignada”.

Conciertos educativos más largos y en más etapas

Los conciertos amplían su duración y pasan de cuatro años a seis en Primaria, con carácter general. Pero la nueva redacción prevé que además existan conciertos en otras etapas postobligatorias (Bachillerato), que hasta ahora no estaban previstos en la ley. Estos nuevos conciertos durarán cuatro años, y además se permitirá que un concierto con un mismo titular pueda servir para varios centros. Una apuesta por la enseñanza concertada.

Blindaje a los conciertos de los centros que segregan por sexo

La anterior ley no permitía discriminar al alumnado por su sexo y varias sentencias dieron la razón a las comunidades autónomas que retiraron sus conciertos a centros educativos que segregaban a su alumnado por sexo, como Cantabria o Andalucía. Por eso la nueva norma incluye un artículo que blinda este tipo de escolarización. En el apartado 3 del artículo 84 especifica: “No constituye discriminación la admisión de alumnos o la organización de la enseñanza diferenciada por sexos, siempre que la enseñanza que impartan se desarrolle conforme a lo dispuesto (…) por la Unesco (…). En ningún caso, la elección de la educación diferenciada por sexos podrá implicar para las familias, alumnos y centros correspondientes un trato menos favorable ni una desventaja a la hora de suscribir conciertos con las Administraciones educativas o en cualquier otro aspecto”.

Centros menos democráticos y un director profesional

La figura del director cobra muchísima más relevancia en los centros escolares. Han de pasar por un proceso de formación y acreditación del Ministerio, que les ofrece una mayor autonomía si demuestran “que los recursos públicos se han administrado eficientemente y apuntan a una mejora real de los resultados”. Pasan a ser además algo así como gestores de Recursos Humanos: pueden contratar o vetar a un determinado profesor, establecer los méritos para cubrir un determinado puesto por un interino, o vetar alguno de los candidatos si lo justifican.

El claustro de profesores deja de ser el responsable primordial de la elección del director y cobra mucho más peso la Administración en esta elección. También el Consejo escolar pierde peso a la hora de decidir. Además, el Consejo pierde poder en el centro, deja de ser un órgano decisivo, y pasa a serlo meramente consultivo. Ya no puede aprobar, ni decidir (han sido eliminadas específicamente estas funciones del redactado de la ley) y debe limitarse a “evaluar” e informar.

Desaparece la presencia de las familias en el Consejo Escolar aspecto por el cual la CEAPA, Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos, mayoritaria en España, se plantea un recurso ante el Tribunal Constitucional por ir contra el artículo 27.7 de la Constitución.

Nueva Formación Profesional: FP básica y dual

La ley crea una nueva Formación Profesional Básica para alumnos de 15 a 17 años que tras haber cursado el primer ciclo de ESO no logren pasar a cuarto. Es gratuita y parte de la enseñanza obligatoria pero no dará el título de ESO como hasta ahora se podía hacer con los Programas de Cualificación Profesional Inicial. Desde ella se podrá pasar a la FP de Grado Medio, y de ahí a la FP de Grado Superior “y se completa con materias optativas orientadas a los ciclos de grado superior y al tránsito hacia otras enseñanzas”.

Además, crean una nueva FP Dual, que permite hacer prácticas y recibir formación en empresas, simultaneando trabajo y estudios. Esta FP ha sido duramente criticada por el ex director general de FP del anterior Gobierno, Miguel Soler, que considera que en la práctica “sólo servirá para cubrir puestos de trabajo que requieren una mayor cualificación con estudiantes a cambio de sueldos que no llegarán al salario mínimo”, ya que la mayoría de las PYMES no tienen capacidad para destinar a personal a la formación del alumnado.

Más control del Ministerio en los contenidos

Se aumentan los porcentajes de contenidos controlados por el ministerio. Si en la LOE el Ministerio controlaba el 65% de las enseñanzas mínimas en los currículos, y el 55% en las comunidades con lengua co oficial, ahora la norma establece que “los contenidos comunes requerirán el 65 % de los horarios escolares para las Comunidades Autónomas que tengan lengua co oficial y el 75 % para aquéllas que no la tengan”. Mientras que hasta ahora los centros eran los encargados de velar por los contenidos comunes, la nueva norma atribuye esta función a las administraciones educativas que “desarrollarán los contenidos comunes y podrán establecer directrices pedagógicas, reconociendo cierto grado de autonomía a los centros educativos”. Aunque introduce un guiño a determinados centros concertados con un modelo pedagógico propio: “Los centros educativos dispondrán de autonomía para diseñar e implantar métodos pedagógicos propios, de conformidad con las directrices que, en su caso, establezcan las administraciones educativas”.

Ratios más altas y profesores sin oposición

Además, la ley permite que se aumente por sistema la ratio de las aulas (número de alumnos por profesor) un 10%, masificándolas cuando la demanda así lo requiera. Además permitirá que las comunidades contraten a docentes sin hacer la oposición, como es el caso de los profesores nativos para las clases de inglés que Esperanza Aguirre contrató en Madrid el curso pasado.

Nuevos-viejos nombres de asignaturas

Cambia la denominación de varias asignaturas, para volver a llamarlas como en la antigua EGB (en vez de Conocimiento del Medio, Ciencias Naturales por ejemplo); en 4º de ESO se implanta la asignatura de Economía y se le da la misma relevancia que a Latín o Biología. Además, se introducen dos categorías de asignaturas: las troncales y las específicas, y a partir de Bachillerato la configuración de asignaturas pasa a ser sumamente específico y se modifican las vías para elegir, desapareciendo Tecnología y dejando únicamente cuatro: Ciencias, Humanidades, Ciencias Sociales y Artes. Otras barbaridades son la supresión de Filosofía como obligatoria en Bachillerato, la Ética en ESOPlástica o Música sufren una mutilación sin precedentes… En definitiva, se cierra el currículo, reduciendo la optatividad al mínimo. Otra vuelta al pasado.

Reválidas, ránkings y competitividad entre escuelas

Aunque la LOE ya incluía diversas evaluaciones del sistema para trabajo interno de los centros e impedía específicamente en su enunciado utilizar los resultados para hacer clasificaciones de centros, la nueva norma propone justo lo contrario dar a conocer públicamente estos resultados: “Las Administraciones educativas publicarán los resultados obtenidos por los centros docentes ponderados en relación con los factores socioeconómicos y socioculturales del contexto en el que radiquen”, recoge. En concreto, se elimina la selectividad pero se incluyen otros tres exámenes o reválidas que diseñará el Ministerio de Educación y que se realizarán dentro del centro escolar, aunque los responsables del examen serán externos: el primer examen será al acabar 6º de Primaria (de lengua, matemáticas, ciencia y tecnología), el segundo al acabar 4º ESO (de materias troncales y una materia especifica por cada curso; contará un 30% para la nota media de la Secundaria), y el tercero al final de Bachillerato (todas las troncales, y una específica por curso; la nota de esta prueba contará un 40%).

En resumen

Hay poco más que decir ante una ley segregadora, clasista, retrógrada e injusta que no plantea alternativas ninguno de los factores que están incidiendo en que nuestro sistema educativo esté en crisis. No se aborda la carrera profesional docente, ni en su acceso ni en su desarrollo. Desde luego, no hay alusión a planteamientos metodológicos que ayuden a situar a la Escuela en el Siglo XXI. Decepcionante e injusto el tratamiento a la diversidad, relegando al alumnado con dificultades a una selección precoz que le aparte del sistema educativo lo antes posible. La inclusión brilla por su ausencia.

De la orientación, otrora factor de calidad del sistema educativo, ni una palabra.

Os dejo con este vídeo de Frato, el genial Francesco Tonucci,  y Gomaespuma que resume mis planteamientos y que está promovido por la Campaña contra la Ley: Stopleywert.org

Qué podemos hacer

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Más información:

pdf Anteproyecto LOMCE versión 3-12-12

 

 

Tonucci dice NO

Francesco Tonucci, una de las referencias pedagógicas actuales, habla sobre la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) y da su opinión negativa, desmontando los argumentos reaccionarios del Ministerio de Educación. Seguimos buscando tu apoyo para parar la peor ley educativa de la Democracia. Puedes firmar contra la LOMCE en la página de Ciudadan@s por la Educación Pública.

 

Si quieres una información y un análisis más completo sobre la LOMCE, puedes encontrarlo en este mismo blog.

La LOMCE: un retorno sin futuro

El pasado viernes 21 de septiembre el Ministro de Educación presentó el anteproyecto de la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa, en adelante, LOMCE, aprobado en el Consejo de Ministros. Un anteproyecto que ha sido gestado en el gabinete del Ministerio sin aportaciones de la comunidad educativa, sin negociación previa con sindicatos, asociaciones de padres y madres de alumnos ni, desde luego, con los partidos políticos de la oposición. El Ministro Wert hizo el paripé de montar un correo electrónico para recoger aportaciones ciudadanas obviando el deber de consultar a las figuras representativas del estamento educativo. Una vez más, y ya son demasiadas, nace una nueva ley educativa cuando un partido político ocupa el poder sin otra pretensión que la de imponer su visión ideológica de la Educación. Como contrapunto, la LOGSE de 1990 tuvo un amplio debate previo con documentos de trabajo, el Libro Blanco de 1987, y una fase de experimentación e implantación progresiva. Posteriormente, las sucesivas leyes educativas en España sólo han respondido a las urgencias políticas de los inquilinos del Palacio de la Moncloa.

De los objetivos de la Educación

La primera en la frente, ya que la LOMCE consagra a “la educación como el motor que promueve la competitividad en la economía y el nivel de prosperidad de un país” y le “supone facilitar el desarrollo personal y la integración social”. Cuando releo el preámbulo de la LOGSE en sus primeras líneas no puedo evitar comparar:

El objetivo primero y fundamental de la educación es el de proporcionar a los niños y a las niñas, a los jóvenes de uno y otro sexo, una formación plena que les permita conformar su propia y esencial identidad, así como construir una concepción de la realidad que integre a la vez el conocimiento y la valoración ética y moral de la misma. Tal formación plena ha de ir dirigida al desarrollo de su capacidad para ejercer, de manera crítica y en una sociedad axiológicamente plural, la libertad, la tolerancia y la solidaridad.

La LOMCE habla en los párrafos siguientes, de la necesidad del desarrollo del talento aseverando que

Todos los estudiantes poseen talento, pero la naturaleza de este talento difiere entre ellos por lo que el sistema educativo debe contar con los mecanismos necesarios para reconocerlos y potenciarlos. El reconocimiento de esta diversidad entre alumnos en sus habilidades y expectativas es el primer paso (…) para una estructura que contemple diferentes trayectorias (…) que se conviertan en rutas de empleabilidad (…) los estudiantes con problemas de rendimiento contarán con programas específicos de apoyo que mejoren sus posibilidades de continuar en el sistema.

De un plumazo hemos retrocedido más de 30 años al considerar a las personas sólo por su talento (léase mérito) y no todas sus capacidades, intereses y motivaciones variables y susceptibles de mejora según las circunstancias. En vez de celebrar la diversidad y poner todos los medios necesarios para que se cada persona se desarrolle en las aulas, la LOMCE consagra la selección por el mérito y la segregación del diferente. Habla de talentos y no de Inteligencias múltiples, que hubiera supuesto consagrar un gran avance científico; tampoco habla de la necesidad de encontrar la pasión que toda persona llevamos dentro y mueve a la consecución de su proyecto personal; tampoco de las personas con discapacidad que precisan de ajustes y ayudas para desarrollarse… el tufillo no puede ser peor. Léase talento por mérito y aplíquese exclusivamente para justificar la selección de unos y la segregación del resto. Todo en aras de una empleabilidad futura. Entiendo que aquellas personas que por razones distintas no opten a un empleo, deberán ser subsidiarios de un sistema basado en la caridad, ¿no?

De la segregación del alumnado

Desde el primer momento, la LOMCE establece un carácter segregador del alumnado en función de sus capacidades para que deba seguir cada uno un itinerario adecuado a las mismas. No existe referencia alguna en toda la ley a la inclusión educativa, al alumnado con necesidades específicas de apoyo y al derecho de todos y cada uno de los alumnos a tener una respuesta normalizada y adecuada a sus capacidades, intereses y motivaciones. En contra de los avances educativos, la LOMCE propugna la selección temprana de alumnos mediante los itinerarios excluyentes, una medida que es un fracaso, como bien explica el catedrático de Sociología Fernández Enguita en su blog. Sin duda, la intención del Partido Popular es aplicar un filtro ideológico por el cual sólo unos pocos elegidos sean los que tengan derecho a estudios superiores (ya adelantó el Ministro que había demasiados alumnos en la Universidad) relegando al resto a una cualificación menor que las facilite la empleabilidad en puestos de baja cualificación.

Para poder segregar de forma eficaz al alumnado, la LOMCE pone en marcha en función de supuestos datos de la OCDE, las evaluaciones externas:

Se realizará una evaluación en 3º de Primaria para la detección precoz de dificultades en el aprendizaje: se comprobará el grado de adquisición de las competencias básicas en comunicación lingüística y matemática. El equipo docente podrá adoptar las medidas excepcionales más adecuadas, que podrán incluir la repetición de este curso.

Los alumnos realizarán una evaluación al finalizar 6º de Primaria, sin efectos académicos, en la que se comprobará el grado de adquisición de las competencias básicas y de cumplimiento de objetivos de la etapa, así como la viabilidad del tránsito del alumno por la siguiente etapa. Su resultado tendrá carácter informativo y orientador para los centros, el equipo docente, las familias y los alumnos.

El título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria se obtendrá tras la superación de una evaluación final que se realizará al final del cuarto curso de la ESO. Habrá pruebas diferentes para acceder a Bachillerato o a Formación Profesional dependiendo de la opción que hayan elegido los alumnos. La calificación final de ESO combinará la nota media de las notas obtenidas en ESO ponderada al 70%, y la nota de la evaluación final al 30%.

Se sustituye la Prueba de Acceso a la Universidad por una evaluación de final de Bachillerato de ámbito nacional. La calificación final de Bachillerato combinará la nota media de las notas obtenidas en Bachillerato ponderada al 60%, y la nota de la evaluación final al 40%.

El uso de evaluaciones externas con caracter selectivo es un eficaz argumento para legitimar la segregación del alumnado y además, uno de los factores que más condiciona en la práctica el desarrollo del aprendizaje en el aula al estar éste enfocado en la superación de las pruebas por encima de la necesidad de desarrollar los objetivos educativos con distintas metodologías. Sin embargo, una evaluación externa de carácter formativo, permitiría a la comunidad educativa corregir los problemas detectados y tomar medidas al respecto. Por otra parte, en la Comunidad de Madrid, llevamos años sufriendo una evaluación al final de 6º de Primaria sin efectos académicos que no sirve para tomar medidas educativas posteriores, por el mero hecho de que quienes podrían hacerlo son profesionales ajenos a los alumnos. ¿Sirve para algo entonces?

Las reválidas de 4ºde ESO y Bachillerato son más de lo mismo: un eficaz instrumento de selección que irá retirando del camino al alumnado con dificultades de aprendizaje. Me parece especialmente grave poner el acento en seleccionar al alumnado en vez de proveer que cada alumno pueda desarrollar al máximo sus capacidades, poniendo los medios necesarios para ello. En Educación, esta máxima me parece irrenunciable.

Me parece muy grave que desaparezcan los actuales Programas de Cualificación Profesional Inicial y, especialmente, que no permitan la obtención del Título de Graduado en ESO a su finalización, como hasta ahora, permitiendo el reenganche al sistema educativo al alumnado con la titulación mínima para ser un ciudadano en este país. De nuevo, un elemento segregador más, una vuelta al pasado, una medida terriblemente injusta. Conozco muchos alumnos que pasaron por problemas en la ESO que maduraron después de un PCPI y retomaron sus estudios con el Título de la ESO en su mano, con una fuerte inyección de autoestima y con un cambio personal enorme. Ahora, esos chavales que cursen un Ciclo de Formación Básica no tendrán opción a tener el Título de ESO.

De la evaluación, promoción y repetición 

El Ministro hace caso omiso las recomendaciones de la OCDE sobre las repeticiones de curso, una medida que ha demostrado el nulo efecto positivo sobre los estudiantes en cuanto a su rendimiento posterior ya que ésta no va aparejada de medida de apoyo alguno, a pesar de estar recogida en todas las leyes educativas de la Democracia. Sorprende, por tanto, que en Primaria no haya una sólo referencia a medidas que permitan corregir las dificultades de aprendizaje precoces en la etapa en la que éstas aparecen. Bueno, hay una medida: la repetición de curso si no se pasa la prueba de 3º. No hay referencia alguna a metodologías adecuadas para el aprendizaje globalizado, el trabajo por proyectos, la enseñanza basada en la solución de problemas… De nuevo, volvemos al pasado. Las referencias a la evaluación, promoción y titulación son las de siempre: no se podrá promocionar con más de dos asignaturas suspensas; las materias suspensas deberán ser recuperadas mediante exámenes extraordinarios; sólo se podrá repetir una vez en cada etapa… ninguna novedad.

La LOMCE no dice nada acerca de la existencia de programas de refuerzo en Primaria. En Secundaria retoma una de las medidas de la LOGSE que mejores frutos han dado, los programas de diversificación curricular, y lo llama programas de mejora del aprendizaje y el rendimiento. Estos programas de diversificación que actualmente se desarrollan en 3º y 4º de ESO se anticiparían a 2º de ESO pudiendo también ser cursado en 3º de ESO exclusivamente. Estos programas, al menos en Madrid, han ido perdiendo el carácter inicial de alternativa integradora al ir aumentando las horas instrumentales y perdiendo las horas prácticas que enganchaban al alumnado de forma excepcional proporcionando una motivación específica. Además, en los últimos años, se han reducido las optativas que se imparten, y cada vez han perdido el carácter de medida de atención a la diversidad que tuvieron con un gran éxito entre el alumnado porque la inmensa mayoría de ellos conseguían acceder al Título de Graduado en ESO. En todo caso, la LOMCE no establece claramente si se titulará al seguir estos programas. Veremos entonces si segregan más todavía.

Del currículo cerrado

Aunque dice el Ministro que dejará a los centros mayor libertad y autonomía curricular, lo cierto es que el Estado aumenta las competencias sobre el currículo dejando a las autonomías sin lengua propia el 25% de los contenidos mientras que a las que tengan lengua propia les dejará el 35%, rebajando la situación actual que data de 1990.

Por otra parte, el Estado elimina optatividad en el currículo de Secundaria Obligatoria y Bachilerato suprimiendo o reduciendo materias que supusieron en su día un avance hacia la formación integral del alumnado. Hablamos de las asignaturas artísticas, Música, Educación Plástica y Visual, además de las tecnológicas, como la propia Tecnología, en el caso de Secundaria Obligatoria.

La materialización de 4º de ESO como curso orientador del Bachillerato o de la Formación Profesional, anticipando a cursos inferiores la lección de dos itinerarios es otra vuelta de tuerca a la selección precoz de los alumnos. Después de muchos años de experiencia como orientador, es muy difcíl que el alumnado tenga la madurez necesaria para tomar decisiones con 15 años. Es más, es muy habitual que en esos años adolescentes, donde las hormonas son quienes dirigen muchas de las decisiones de los alumnos, éstos tengan el año tonto y su rendimiento sea anormalmente bajo.

Pues bien, la LOMCE establece en 4º de ESO dos itinerarios excluyentes: el académico para quienes vayan a estudiar Bachillerato y el aplicado, para quienes vayan a estudiar Formación Profesional. Al finalizar ambos, deberán hacer la reválida que servirá exactamente para acceder a unos estudios u otros, además de obtener el Título de ESO con menciones diferentes. La configuración propuesta obligará a que cada curso de la ESO el profesorado (ignoramos el papel del orientador en el proceso) entregará un Consejo Orientador en el que se propondrá el itinerario más adecuado para el alumno (sic).

En Secundaria, por otra parte, desaparece Cultura Clásica y Ética, dos referentes imprescindibles. Ética, por la necesaria formación ética de los alumnos en cuanto ciudadanos del mundo; Cultura Clásica, por la contribución greco-romana a nuestra cultura que nos hace ser como hoy somos y conocer de dónde venimos.

La práctica desaparición de Plástica y Música en Secundaria confirman la vuelta al pasado y a la falta de consideración de la formación integral. Otra barbaridad.

En Bachillerato, desaparece la Economía como materia de modalidad, las Ciencias del Mundo Contemporáneo, la Tecnología Industrial y la Electrotecnia y se consagra la pérdida de un Bachillerato Tecnológico. Barbaridades sin sentido alguno. Especialmente grave es la supresión del Bachillerato de Artes Escénicas, Música y Danza cuando apenas lleva tres cursos en funcionamiento con una altísima demanda y un formidable éxito.

Es muy grave el caso de Primaria. Desaparece Conocimiento del Medio y se separa en Ciencias Sociales y Naturales, al tiempo que Wert señala que “la Educación Primaria está organizada en áreas con carácter global e integrador” (sic).

Como el lector habrá supuesto, la supresión de horario en “materias no instrumentales” se compensa con el aumento del mismo en Lenguas (castellana, propia e Inglés) y Matemáticas, argumentando que estamos muy bajos en los resultados en el informe PISA. El Ministro obvia, de nuevo, que los resultados del informe PISA no son homogéneos entre las diferentes Comunidades Autónomas y o explica porqué unas obtienen resultados mejores que la media mientras que otras están muy por debajo.

Esta falta de análisis planteando un “café para todos” educativo hace sospechar que realmente la intención del Ministro es que el sistema educativo sea más centralista, menos autónomo y menos diverso, obviando de nuevo que otros países con alto nivel de vida tienen sistemas educativos muy descentralizados, con una gran autonomía a todos los niveles: regiones, distritos, centros… Sólo un currículo abierto, flexible, con grandes abanicos de optatividad puede dar respuesta a la diversidad del alumnado que tiene derecho a la Educación. Frente a esto, el Ministro opta por cerrar el currículo y seleccionar de forma temprana a aquellos alumnos que peor se adapten a él.

Mi conclusión

Estamos ante una ley injusta, retrógrada y segregadora, hecha para seleccionar mano de obra. Permite la selección del alumnado e impide que cada alumno desarrolle su propio proyecto personal según sus capacidades, actitudes y expectativas. Pretende bajar el fracaso escolar pero usa ese argumento como estrategia para segregar al alumnado y, para colmo, habla de la importancia de los “output” para valorar el sistema educativo en vez de los “input” (sin duda para justificar la progresiva bajada de inversión en Educación hasta el 3,9% del PIB en el año 2015, la misma cantidad que en el año 1987) como si un sistema educativo sin recursos fuera igual que uno que sí los tiene.

Instaura un currículo obsoleto y cerrado, que da más horas a las instrumentales sin entrar a valorar por qué el aumento de esas horas no ha acarreado mejoras en las mismas. Propone un currículo alejado de los currículos abiertos de otros países, ricos en optatividad. No da protagonismo alguno a la metodología docente, uno de los principales problemas del sistema educativo a mi entender. Tampoco habla nada de la imprescindible evaluación de la práctica docente ni de la necesidad urgente de cambiar el acceso a la profesión.

Limita la participación del profesorado y las familias en la Educación, al relegar a los Consejos Escolares a un papel meramente consultivo. Refuerza el poder de los Equipos Directivos hasta el punto de que podrán negarse a contratar a interinos y contratar profesorado que no pase por procesos públicos de selección. Me parece especialmente grave el traslado forzoso de los funcionarios por “necesidades educativas”.

Ni una sola palabra sobre la inclusión educativa, ni una referencia a la Educación Especial o a Infantil excepto para hablar de la educación plurilingue. Lamentable.

Por último, se financia con dinero público a los centros que segregan a sus alumnos por razón de sexo consagrando la discriminación en pleno S.XXI.

Un viaje a ninguna parte.

ACTUALIZACIÓN

Vídeo de la Asociación Ciudadanos por la Educación Pública contra la Ley Wert

¡Así no!

 

Señor Ministro de Educación:

Soy un profesor de Secundaria de un centro público de Madrid. Observo con estupefacción las medidas que está impulsando para “reformar” el sistema educativo. Quiero manifestar, como ya han hecho muchos profesionales de toda condición, mi rechazo más absoluto, mi repulsa y mi indignación cívica ya que tengo pocas formas democráticas de expresar mi opinión y mi blog, afortunadamente, es una de ellas.

No espero que lea esta carta, ni espero que tenga incomodidad alguna ya que debe estar curtido en estas lides, son unas cuantas ya las cartas que le han escrito y usted ni si quiera tiene a bien comparecer en el Parlamento o ante los medios de comunicación para responder en una rueda de prensa sin censura.

Coincido con usted en que el sistema educativo necesita cambios urgentes, los profesores somos quiénes más los llevamos demandando. Pero esos cambios, no son cambios ideológicos para imponer un modelo de sociedad que excluye a buena parte de ella, sino que más bien, son cambios que permitan, de una vez, dignificar nuestro trabajo, aportarnos medios y estabilidad, y, especialmente, atender a los problemas reales del sistema educativo: el elevado fracaso escolar y abandono temprano, la rigidez organizativa del sistema, la escasa motivación del profesorado y alumnado, la alarmante falta de medios humanos y materiales, el uso de metodologías obsoletas y la falta de apoyo decidido de la administración por sus sistema escolar. Hay más problemas, pero con avanzar en la solución de los anteriores, el paso hacia delante sería enorme.

Sin embargo, en su Ministerio proponen como soluciones a los problemas del sistema educativo una batería de medidas que nos retrotrae directamente a la escuela franquista: el aumento de ratios en las aulas; la supresión de profesorado interino; la no sustitución de profesores enfermos durante menos de diez días; la educación basada en segregación por sexos; la supresión de Educación para la Ciudadanía y su sustitución por otra materia de contenido ideológico y del agrado de la Iglesia; el aumento de horas de clase del profesorado; la falta de consideración de etapa educativa de Educación Infantil con la supresión de apoyos y eliminación de los requisitos mínimos para abrir un centro educativo en esa etapa; las reválidas en Primaria, Secundaria y Bachillerato; la selección del alumnado desde antes de acabar la educación obligatoria; la disminución de becas y el aumento de exigencias para obtenerlasla supresión de optatividad e itinerarios en ESO y Bachillerato; la supresión de la Selectividad porque entran demasiados alumnos a la Universidad…

Alguna medida me habré dejado, desde luego, pero le aseguro que cualquier profesor europeo se llevaría las manos a la cabeza ante la cantidad de despropósitos que su departamento ha legislado (o tiene la intención de hacerlo) en tan poco tiempo. Ahora se entiende porqué no quisieron firmar el pacto educativo con el principal partido de la oposición cuando éste planteó reformar el sistema. Los ciudadanos europeos dudo que permitieran en sus países un ataque tan frontal y brutal contra el sistema educativo como el que se está llevando a cabo en España bajo la excusa de la crisis. Con las cosas de comer no se juega.

Todos los expertos dicen que para salir de la crisis un país debe acometer una fuerte inversión en Educación, Investigación y Desarrollo. En España, lejos de invertir, desmantelamos la Educación y la baja inversión en I+D deja a la ciencia estancada.

Soy un educador vocacional que mañana comenzará el nuevo curso escolar con menos ilusión que nunca pero que desarrollará su trabajo con la máxima profesionalidad posible. Mi indignación no puede restar un ápice de profesionalidad porque delante de mi están alumnos y sus familias. Desarrollaré mi trabajo en las peores condiciones que haya tenido desde hace muchos años, tantos que ya no recuerdo. La calidad educativa será cada día menor porque los milagros no existen y  no se pueda hacer más con menos. Ni la profesionalidad ni la vocación pueden suplir las medidas estructurales que condenan al sistema educativo. Lo siento, Sr. Ministro, no me siento en absoluto culpable de los desatinos que sus “reformas” van a provocar.

Algún día, los ciudadanos le pediremos cuentas de forma democrática, y no sólo con nuestro voto. Mientras llega ese momento, le digo que así no podemos avanzar hacia ningún lado. Así no podemos preparar a nuestros alumnos para el S.XXI, así no podemos construir una sociedad basada en valores democráticos. No cuente conmigo.

¡Así no!

Imagen: NO bajo Licencia CC

Un año para olvidar

Imagen: Víctor Cuevas

Cuando se acerca el final del curso 2011-2012 es el momento de escribir un balance del mismo y, necesariamente, del impacto de los recortes en Educación que se han llevado a cabo en la Comunidad de Madrid y de los que hablé en su momento en este blog. Aporto mi visión personal e intransferible de cómo unas decisiones políticas ajenas a la comunidad educativa han influido en el desarrollo del curso académico, por mucho que los responsables políticos hablen de normalidad en el desarrollo del curso.

Tal y cómo anunciábamos contra viento y marea, las consecuencias de los recortes han sido nefastas para el funcionamiento de nuestro centro educativo (y del resto de centros). No sólo porque hayamos perdido las horas en las que se abría la biblioteca del centro (para el préstamo de libros o para hacer trabajos o consultas), o porque haya menos profesores en las guardias (para sustituir al profesorado que está enfermo o para vigilar los recreos); o porque no se hayan realizado todos los desdobles que antes se hacían (que son hacer grupos más pequeños de una misma clase para enseñar adaptándose a los distintos niveles de los grupos) en asignaturas imprescindibles como Inglés, Lengua, Matemáticas o en los laboratorios de Ciencias (porque una parte del grupo va al laboratorio mientras que la otra se queda en clase con otro profesor de la misma asignatura)…  Eso ha sido serio, pero no es lo único grave.

Porque siendo todo ello grave, me parece especialmente grave la pérdida las reuniones de coordinación semanal de tutores con el Departamento de Orientación. En estas reuniones se va supervisando el desarrollo de la tutoría en cada grupo y de la marcha del grupo mismo, con sus problemas, sus necesidades, etc. La falta de horario para estas reuniones ha relegado la coordinación a reuniones esporádicas en los recreos (en un tiempo escaso y en el que no da tiempo a profundizar en nada) y a una coordinación online que es absolutamente insuficiente. La coordinación online, de la que soy defensor, es un excelente complemento pero no sustituye a la reunión presencial. Fruto de ello, no hemos podido realizar el seguimiento adecuado de los grupos, especialmente de los alumnos de los cursos iniciales de ESO; no hemos podido anticiparnos a los problemas que surgen en los grupos, de modo que hemos trabajado durante todo el curso apagando fuegos en lugar de realizar un trabajo preventivo. Al no existir ese tiempo de coordinación, no es posible desarrollar uno de los pilares de la Educación, que no es otro que la orientación personal de cada alumno. Con respecto a la orientación académica y profesional, no hemos podido desarrollar el portafolio de orientación que comenzamos el curso anterior a pesar de haberlo intentado ya que es necesaria una gran coordinación entre los tutores y el orientador, y esa coordinación no puede ser exclusivamente online.

Sólamente una de las medidas puestas en marcha por la Consejería de Educación considero que tiene sentido: la atención individual del tutor hacia los alumnos. Aunque desigualmente puesta en práctica, en principio ayuda a que los tutores tengan un conocimiento personalizado de sus alumnos haciendo unas tutorías individuales que, si se hacen bien, ayudan enormemente al alumno.

Sin embargo, en un balance global, mi percepción es totalmente negativa. Creo que hemos vuelto de facto al sistema de tutorías previo a la implantación de la LOGSE en la que sólo el orientador (el psicólogo) intervenía sobre los problemas del aula a demanda del profesorado, ignorando la relación sistémica existente en el proceso educativo.

Nunca como este año habíamos tenido, por otra parte, tantos problemas disciplinarios y, me atrevo a anticipar, un mal año de resultados acadécmicos también. ¿Causa efecto? No tengo elementos suficientes pero esta claro que algo se ha hecho mal con la nueva situación.

Por último, quiero hablar de las consecuencias negativas sobre el profesorado. Por desgracia, constato un abatimiento general en el claustro, una desgana sin precedentes y la sensación de falta de valoración por parte de todo el mundo, especialmente por parte de la Adminsitración y los responsables políticos. Se nos ha criminalizado al protestar y al exigir una Educación de calidad, se nos ha ignorado en unas demandas lógicas y, por último, se nos ha obligado a trabajar con menos pidiéndonos mucho más. Las cuentas no salen y el colectivo docente está harto y quemado. Somos humanos y en este ambiente general cuesta mucho sacar adelante nuevas ideas, nuevos proyectos e ilusionarnos por un trabajo maravilloso al que muchos nos entregamos en cuerpo y alma. No va a ser fácil recuperar la ilusión y, por otra parte, quienes dentro del colectivo docente no se implican lo suficiente, ahora tienen la excusa perfecta para seguir sin implicarse. Doble daño.

Éramos pocos y parió la abuela

Pero no estamos recuperados de las consecuencias de los recortes en Madrid, cuando el Sr. Ministro Wert anuncia unos recortes en Educación para toda España sin precedentes que ahogarán más, si cabe, al sistema educativo, especialmente, a la Escuela Pública. Estas medidas han supuesto la convocatoria de una huelga histórica por la gravedad de las mismas. De entre las medidas aprobadas, hay tres, el aumento de horas lectivas, el aumento de ratios y no sustitución de profesorado con menos de diez días lectivos de baja, que constituyen auténticas barbaridades sin precedentes y una vuelta, ahora sí, a la escuela de los años 70. Lindezas del Sr. Ministro como la de que

Lo urgente hoy es ahorrar, y ya después combatir el fracaso escolar

nos retrotraen a los tiempos de Cuéntame como pasó, un mal chiste sino fuera porque tenemos una tasa de fracaso escolar que duplica la de la Unión Europea. En un contexto de crisis económica profunda y sostenible, recortar en Educación es un suicidio colectivo que no podemos aceptar por muy mayoría absoluta que tenga el actual Gobierno.

La ratio

A pesar de que algunos medios interesados hablen de que la ratio no influye en el nivel de calidad, la ratio es una de las claves de la calidad del sistema educativo. En España, según el informe del Gabinete de Estudios de CC.OO.  La Educación en España, uno de los pocos serios en el ámbito educativo,

La media nacional de alumnos por unidad escolar en Educación Infantil de primer ciclo se situaba en 2007 en 13,1 alumnos por aula para los centros públicos y en 14,2 para los privados; en el segundo ciclo estaba en 20,3 alumnos por aula para los públicos y en 24,2 para los centros privados. Pero esa media nacional también sufre variaciones según las autonomías, teniendo sus extremos en centros públicos Melilla, con 16,9 alumnos por aula en el primer ciclo y 25,6 en el segundo ciclo, superando la ratio máxima legal, frente a Navarra con 11,3 en primer ciclo y 18,0 en el segundo ciclo. El número medio de alumnos por aula en Educación Primaria estaba en 2007 en 21,5, cifra prácticamente estabilizada desde 1998, similar a la media de los países de la OCDE y algo más alta que la de la UE-19, situada en 20,2 alumnos por aula (…)

A este respecto conviene recordar la recomendación referida a Educación Primaria del Consejo Escolar del Estado que, ya en su informe del curso 2007-2008, proponía “reducir la ratio en este nivel educativo, fijando como máximo 20 alumnos/as por aula, reduciéndolo si se escolariza alumnado con necesidades educativas especiales”. En línea con lo anterior, el CEE basaba su propuesta de reducir en primaria el número máximo de los 25 alumnos por aula, autorizado por la LOE, con la siguiente reflexión: “Si se detectasen problemas de aprendizaje, se deben aplicar los mecanismos de refuerzo tan pronto como estos problemas hubieran aparecido, lo que resulta prácticamente imposible con las ratios actuales”.

Pero no sólo es una cuestión de número de alumno por aula sino del tipo de necesidades que tienen los alumnos. Es imposible practicar una Educación inclusiva sin tener en cuenta que para compensar determindadas desigualdades en el aula son necesarias unas ratios más pequeñas. El informe lo recoge así:

Corresponde a las Administraciones educativas adoptar medidas singulares en aquellos centros escolares o zonas geográficas en las cuales resulte necesaria una intervención educativa compensatoria”. Esas medidas singulares en lo relativo a escolarización podrían compensar la situación de desigualdad educativa de centros con problemática específica, compensándolos con una ratio alumno/profesor más ventajosa que reduzca el número de alumnos por clase, posibilitando una escolarización verdaderamente inclusiva de sus alumnos.

En definitiva, el aumento de las ratios anunciado por el Ministro Wert empeorará aún más la calidad del sistema educativo, aumentará la carga del trabajo del profesorado y, sobre todo, impedirá una personalización de la Educación, cortando la tendencia positiva que se mantenía en los años anteriores a su llegada. Será recordado, Sr. Ministro, ya lo creo.

La no sustitución de profesores enfermos

Diez días lectivos sin profesor significa, ni más ni menos, que diez días sin la clase de ese profesor porque el Sr. Ministro no dice que un profesor de Química, por ejemplo, no puede ser sustituido en sus clases por otro compañero de la misma especialidad sino por otro profesor de guardia (que será de cualquier especialidad al azar) que sólamente se encerrará en el aula con su grupo hasta que llegue la siguiente hora pues no tiene la especialidad para impartir clase. Si bien en etapas inferiores, como Infantil o Primaria, se puede sustituir al profesorado al existir una menor especialización (excepto en Inglés, Música o Educación Física) la carga de trabajo que esto conlleva es inadmisible. Nos acordaremos de usted, Sr. Wert.

El aumento de horas lectivas

Otra de las medidas del Sr. Ministro que están directamente relacionadas con el imaginario popular: los profesores trabajamos poco, así que trabajen más horas. Como si de operarios en una fábrica se tratara (perdón por el ejemplo a los operarios) que den más horas de clase, que produzcan más. En una sociedad industrial tiene sentido este tipo de planteamientos mercantilistas pero cuando uno da más horas de clase aumenta la carga de trabajo asociada a la hora presencial: preparación, corrección, desgaste… admito que si tuviéramos todos los medios a mi alcance y fuéramos unos profesionales pagados como en otros países de nuestro entorno, no pondría ninguna pega, pero no es de recibo. Más horas de clase es inadmisible. Aumente usted las horas complementarias que quiera (las que no damos clase) e iguálenos a Europa.  Ya damos más horas de clase que la media de la OCDE, que conste. Por último, como consecuencia de este aumento de trabajo, desaparecerán miles de profesores justo en el momento en el que Holland, Presidente electo de Francia, por ejemplo, pide contratar 60.000 nuevos profesores en su país. ¿Curioso, no?

Así pues, con más trabajo, menos salario, menos medios y recursos (he pasado por alto la supresión del Programa Escuela 2.0 porque en Madrid no lo hemos tenido ya que la Consejería de Educación de Madrid decidió no firmar el convenio de colaboración con el Ministerio de Educación porque los miniportátiles eran malos para la salud) tenemos que hacer mucho más… algo falla.

Mañana lunes volveré al instituto. Sé que tengo que dar lo mejor de mí mismo pero por dignidad tengo que exigir lo mínimo para hacer nuestro trabajo.

 

No seguiré callado

Apenas llevo unas semanas sin escribir en Educadores21 y lo echo tanto de menos que vuelvo a sentarme frente a la pantalla a seguir compartiendo retazos de mi vida, retazos del momento que vivo y de mis experiencias como educador en este siglo XXI tan convulso que nos toca vivir.

Escribir para mi es una terapia, es una necesidad, es una liberación. Escribo lo que vivo, lo que siento, lo que experimento en el aula y en la vida… pero también aquello que me gustaría vivir, sentir o experimentar, casi siempre desde una óptica educativa porque soy maestro por vocación y orientador, actualmente, de oficio.

Empecé a escribir en este blog por pura necesidad de compartir inquietudes que en mis centros de trabajo tenían poco o ningún espacio. Este hecho me ha dado tanto, me ha hecho sentir que educar merece la pena, que abandonarlo supone renunciar, supone tirar la toalla, admitir una derrota… ¡y no quiero sentirme así!

Corren tiempos muy malos para la Educación. Políticos de uno y otro signo desprecian la hermosa tarea educativa y se dejan llevar por el corto plazo para dejarnos sin medios, para no colocar a la Educación en las prioridades de su agenda. Es un error que pagaremos caro, como país y como sociedad. Ya les tocará rendir cuentas algún día.

Hoy me quiero reencontrar con vosotros para compartir que estos casi tres meses de curso en Madrid han sido los más difíciles de toda mi vida profesional. Nunca antes, las decisiones de unos políticos me habían afectado tanto y habían supuesto, de hecho, de un cambio en el modelo de orientación que tantos años ha costado construir y que, desde luego, necesita urgentes reformas pero no dinamitarse.

Trabajo como orientador en un centro de Secundaria de Fuenlabrada, en una zona socialmente desfavorecida muy castigada por el paro. En los últimos años, coincidiendo con el estallido brutal de la crisis, en el Departamento de Orientación que dirijo he perdido profesorado imprescindible como el Trabajador Social o los profesores de apoyo del alumnado con necesidades de compensación educativa. Los alumnos siguen estando, las familias están peor que antes, los problemas sociales nos desbordan pero para la administración educativa esto no cuenta. No les importa nada más que los números pero yo trabajo con los alumnos y sus familias, no con números. Esas familias castigadas por el paro que vienen con vergüenza a pedir ayuda porque no tienen para pagar los libros de texto; esos alumnos que nunca vienen a las actividades extraescolares porque no tienen dinero; esas familias destrozadas por problemas de alcohol, separaciones… en tiempos de crisis, las tragedias personales aumentan y esos alumnos vienen a mi instituto.

Porque como bien dice Toni Solano, en mi instituto caben todos ellos con sus enormes diferencias aunque sea muy difícil aplicar la pedagogía, como dice Joselu.

La crisis es muy dura, nos dice la Administración, y tenemos que ser solidarios aunque una administración que echa balones fuera es la primera insolidaria. Las instrucciones de este curso y la Orden de Tutoría desprecian el trabajo del Departamento de Orientación. Nos recortan los profesores, nos recortan los espacios de coordinación y de trabajo, nos dejan sin capacidad de desarrollar los programas educativos aunque las demandas de intervención aumenten día a día. Resultado: estamos desbordados y no podemos seguir trabajando como antes, desarrollando programas preventivos, trabajando de forma sistémica para buscar soluciones a los problemas educativos. Ahora las intervenciones sólo se coordinan con buena voluntad, en espacios de recreo, por correo electrónico… sin tiempos para analizar, tomar decisiones, trabajar en común. ¡¡Han destruido el modelo de trabajo!!

Nos quieren hundidos, callados, amordazados. Pueden trasladarnos de centro o abrir expedientes… No lo van a conseguir, no van a poder con nosotros.  Si de algo está sirviendo esta crisis es para poner de manifiesto que estamos muy unidos, que hay una gran vocación y compromiso por el trabajo educativo. Respecto a mi, sólo recibo apoyo y cariño de mis compañeros y de vosotros.

En torno a la Mareaverde seguiremos luchando por mejorar y dignificar la Educación Pública de Madrid. La lucha será larga, hay que tomar fuerzas.

Podrán gobernar a partir del 20 de noviembre y recortar más, cambiar de nuevo la Ley Orgánica de Educación o hacer demagogia sobre el modelo educativo de calidad, como dice Aguirre. Pueden decir cualquier cosa que, al menos en Madrid, ya sabemos lo que significa calidad, igualdad de oportunidades y optimización de recursos. Total, el Estado sólo debe limitarse a instruir, lo de educar lo dejamos para la familia. ¡¡¡Por eso tenemos religión en la Escuela!!!

Lo curioso, es que esta medicina sólo se aplique para la Escuela Pública.

Os dejo con un vídeo magnífico de Extrechinato y Tú, una unión de algunos componentes de Extremoduro y Platero y Tú con el poeta Manolo Chinato. Un disco absolutamente recomendable.

¡Me voy a hacerme el sombrero!