La Escuela que quisiera (II): el profesorado

Continuando con este ejercicio de imaginación pedagógico-sociológica, hoy voy a escribir sobre el factor más importante en la calidad del sistema educativo: los profesores en acción. Aquí van mis reflexiones sobre cómo me gustaría que fuera entendido nuestro rol profesional:

  • Los profesores somos educadores. Trabajamos en centros educativos, no en academias de formación o consultorías. Tenemos una misión importante que cumplir en la sociedad.
  • Comprendemos el hecho educativo en su conjunto, en interacción de alumnado, familias y nosotros, además de nuestro contexto próximo (barrio, pueblo, ciudad), lejano (comunidad, país, mundo) y virtual (red, mundo).
  • Los profesores somos profesionales cualificados y responsables con nuestro trabajo.
  • Todos los profesores cumplen el mismo horario en los centros. El horario comprende las clases, las reuniones de coordinación, la atención al alumnado y a sus familias y la preparación de clases.
  • Independientemente de la especialidad inicial de nuestra formación, todos los profesores pasamos por un período de prácticas en centros educativos.
  • Trabajamos en equipo. Compartimos experiencias, análisis, metodologías… crítica y práctica.  El equipo te ayuda, te apoya, te respeta y, si es necesario, te cuestiona desde la argumentación técnica.
  • Trabajamos en interacción dentro del aula. Se acabó el cada maestrillo tiene su librillo, entendido como individualismo. En la educación obligatoria, lo normal es que dos o más profesores estemos dentro del aula trabajando a la vez.
  • Los profesores planificamos cuidadosamente los procesos educativos, aunque dejamos margen para la oportunidad, la improvisación y la actualidad.
  • Usamos las TIC para que nosotros y los alumnos aprendamos más y mejor, significativa y socialmente.
  • Manejamos una profusión de metodologías en función de los objetivos concretos de cada tarea que abordamos.
  • Usamos la motivación para atraer el interés de los alumnos hacia lo que estudian. Nos comprometemos con su aprendizaje y les pedimos a ellos que hagan lo mismo.
  • No somos poseedores del saber ni sentamos cátedra. Aunque tengamos amplios conocimientos de nuestras materias, lo aprovechamos para guiar a los alumnos en sus procesos de aprendizaje. Estamos igualmente abiertos a los avances científicos de disciplinas distintas a la nuestra.
  • Mediamos para que los alumnos aprendan a distinguir por sí mismos entre propaganda y ciencia.
  • Creemos en el valor del esfuerzo, del trabajo y la dedicación como algo fundamental para el progreso humano.
  • Evaluamos los aprendizajes de los alumnos con frecuencia, proporcionando información de sus errores y convirtiéndolos en puntos de partida para continuar el aprendizaje.
  • Transmitimos los objetivos de lo que enseñamos, la importancia de los mismos.
  • Manejamos técnicas de gestión del tiempo, de planificación orientada a objetivos, de dinámicas de grupos, gestión de proyectos.
  • Nos coordinamos y asesoramos con otros profesionales que trabajan en red con la Escuela: servicios municipales, sociales, de salud, culturales, formativos, etc.
  • Evaluamos nuestro trabajo. Buscamos la mejora de nuestra práctica desde una revisión crítica de nuestro quehacer cotidiano: práctica, programa, resultados… el proyecto de trabajo.
  • Más que buscar culpables cuando algo falla, analizamos el hecho educativo desde todos los prismas y vemos cómo podemos aportar soluciones.
  • Manemos una relación fluida con las familias. Nos entrevistamos con regularidad con todas ellas en el centro, no por teléfono. Mostramos el trabajo de sus hijos con sus avances y carencias buscando su complicidad y responsabilidad en el proceso educativo de sus hijos. Comprendemos que poco podemos hacer sin su apoyo.
  • Somos recompensados por nuestro trabajo. Los profesores con mayor dedicación e implicación tienen mayores incentivos económicos.
  • Tenemos una carrera profesional que nos motiva a continuar nuestra labor. La carrera no está exclusivamente basada en el paso del tiempo. Podemos, además, colaborar con otras instituciones como la Universidad aportando nuestra experiencia a pie de aula.

Si queréis más ideas sobre lo que es un buen profesor, podéis consultar aquí y aquí también.

Imagen: FlickrCC

XII CIO: profesores que salvan

Tomo el testigo de Maribel para convocar un nuevo Claustro Ideal Oficial (y ya es el duodécimo) con la responsabilidad que otorga tal circunstancia y buscando, como siempre, que nos aportemos luz en el tema que voy a presentar: los profesores que salvan.

Hace unas semanas en La 2 de TVE vi una entrevista que hicieron a Daniel Pennac a propósito de su libro Mal de Escuela y me gustó tanto que me acabé comprando el libro. Su lectura me da pie para convocar en este CIO las siguientes reflexiones y algunas preguntas.

¿Qué ocurre con los chicos que molestan? ¿Debemos echarlos del sistema educativo lo antes posible? ¿Debemos articular colchones que amortigüen su presencia en las aulas? ¿Debemos crear profesionales específicos que se ocupen de ellos?

Hace años que los chicos malotes están en los centros haciendo lo único que saben para llamar nuestra atención: molestar. Detrás de sus problemas a veces encontramos problemática familiar, desarraigo, situaciones sociales extremas… pero no siempre es así. Estos chicos y chicas tienen, ante todo, una autoestima muy baja y una sensación de fracaso permanente en todos los proyectos que llevan a cabo. Son los últimos en clase y sólo destacan porque se pasan media vida castigados en los centros. Aprenden poco en clase y mucho de la vida, no siempre bueno. Algunos profesores piensan que son irrecuperables.

En todo caso, ¿qué hace que esos chicos no acaben mal? ¿qué hace que esos chicos y chicas  tengan alguna oportunidad de seguir por un camino más fácil?

Hace años escuché en una conferencia que en la Escuela debíamos elegir entre la vía de Harvard y la vía de la prisión. La primera es una vía que se propone el éxito para todos tomando medidas al respecto. La segunda es la vía que lleva a que los chicos y chicas que “fracasan” acaben en instituciones penitenciarias y no cómo funcionarios. Las prácticas educativas de la Escuela hacen que cada año miles de chicos y chicas dejen el sistema educativo sin esperanza; muchos de los que abandonen prematuramente el sistema educativo o lo hacen ya por agotamiento no están preparados para afrontar los retos de nuestra sociedad.

Algunos chicos y chicas malotes salen adelante porque algún profesor se preocupa por ellos, se acerca a ellos como personas, les da confianza y proyecta en ellos algo diferente al pesimismo. Son profesores que dan el primer paso acercándose sin esperar a que los malotes hagan nada. No hacen milagros sólo buscan a la persona que hay debajo del personaje, conectan con los sentimientos que subyacen a las gamberradas y les enseñan. Porque sin ese acercamiento no hay enseñanza posible, sin romper esa barrera, sólo encontramos al personaje; sin conectar con la persona, sólo hay dos roles que se enfrentan.

Hay profesores, pocos, que salvan vidas.

Mis preguntas /reflexiones para los miembros del CIO serían:

  1. ¿En nuestra práctica profesional trabajamos con alumnos o personas?
  2. ¿Tenemos en cuenta a la hora de dar clase a los alumnos que tenemos delante, con sus expectativas, sus miedos, sus problemas? ¿Es posible llegar a conocer a nuestros alumnos tal y como está estructurado el sistema educativo? ¿Es necesario? ¿Tenemos que dejar esa parte del trabajo a a figura del tutor? ¿A la del orientador, quizás?
  3. ¿Hemos tenido experiencias con malotes?  ¿Nos cuesta llegar a ellos? ¿Nos relacionamos desde nuestras figuras de profesor, maestro, jefe de estudios, director, orientador…? ¿Nos relacionamos a través de las normas de convivencia?
  4. Una Escuela comprensiva como la nuestra acoge una gran diversidad de alumnado. ¿Tienen que existir profesores especiales para estos chicos que molestan? ¿Tenemos que articular programas específicos para ellos? ¿Tenemos que buscar instituciones apropiadas para ellos?
  5. ¿Cómo debemos actuar los profesores para que se pierdan el menor número posible de alumnos?
  6. ¿Estamos formados para saber descubrir a las personas que hay debajo de los personajes que interpretan esos alumnos y alumnas difíciles? ¿Sería importante afrontar ese aspecto de nuestro trabajo?

Con el ánimo de encontrar luz a estas cuestiones, queda convocado el Claustro Ideal Oficial que estará abierto durante las próximas semanas.

Imagen: FlickrCC

Aulablog emprende una nueva etapa

Con el comienzo de este curso 2008-09 Aulablog ha comenzado una nueva e ilusionante etapa como asociación que promueve la integración de las TIC en la educación. Tras constituirse el pasado mes de febrero como asociación legal ahora abre un período para invitar a todos aquellos que se identifiquen con el espíritu y las formas de trabajo de la asociación a ser socios y a que estén dispuestos a compartir la aventura de la integración de las TIC en el aula, pasarlo bien, compartir conocimientos y poner en práctica el trabajo colaborativo al más puro estilo de la web 2.0.

Para ello, desde Aulablog se ponen a disposición de los socios algunos servicios que merece la pena comentar:

– Un Aula Virtual sobre Moodle, con tres áreas diferentes:

  • Organización, desde se irán cociendo todas la iniciativas.¿Quieres promover un seminario de trabajo? Escríbenos a seminarios@aulablog.comEsta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
  • Formación, reservada a los cursos para profesores. Empezaremos en Enero repitiendo de forma tutorizada algunos de los cursos impartidos en el Congreso de Internet en Aula y si nos da tiempo alguno más.¿Tienes alguna propuesta formativa?¿Podrías encargarte de tutorizar algún curso? Puedes hacérnosla llegar a través del correo formacion@aulablog.comEsta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
  • Socios. Esta zona está reservada al uso individual de cada socio que podrán alojar sus propios cursos para el aula. ¿Quieres tu propio espacio en Moodle? Solicítalo a través del correo quierounespaciodemoodle@aulablog.comEsta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla

-Un servidor de php WebQuest para generar, alojar y clasificar vuestras WebQuest.

– En breve comenzaremos con una nueva experiencia de tutorización de blogs de Aula. La idea es que uno de nosotros se encargue de dar soporte a no más de 10 profes que deseen iniciar el uso de blog con sus alumnos. Creemos que hay que promover el uso de los blogs en el aula en los que los alumnos sean los protagonistas, con esa intención vamos a crear un Planeta de blogs de aula. La única condición que tienen que cumplir estos blogs para pertenecer al planeta es que deben ser escritos y manejados por los alumnos. ¿Conoces a algún profesor dispuesto a participar en esta aventura? Ponte en contacto con nosotros a través del correo info@aulablog.com.Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla

– Estamos instalando y configurando un Cmaps Server, para publicar nuestros mapas conceptuales. No olvidemos que este soporte nos permite el trabajo colaborativo, al más puro estilo web 2.0.

Y, por ahora, lo último es una Red social que nos permita intercambiar opiniones.

Hay más proyectos en el tintero, muchas ideas y muchas ganas, aunque ahora necesitamos que personas como tú se impliquen en el trabajo desinteresado para fomentar la integración de las TIC en el aula y acompañar a los profesores en este proceso a cambio de ilusión, pasarlo bien y disfrutar de lo que hacemos, algo que hoy día no tiene precio.

Así que si estás en esta onda y te apetece enrolarte en el barco, hazte socio de Aulablog.

Armas

Happiness Is A Warm Mackertosh

En una escuela de Texas (Estados Unidos) van a permitir que los profesores lleven armas, eso sí, con la correspondiente licencia y tras haber superado un cursillo para su manejo en situaciones de crisis. El argumento principal para tomar la medida es el sentido común (sic).Es tan increíble, tan insensato y tan peligroso y preocupante que no merece más comentario que mi indignación (y la vuestra, espero).

Imagen: FlickrCC

Estadísticas y calidad

Cuando finaliza el trimestre en los Institutos de Educación Secundaria, el Equipo Directivo presenta al claustro un informe con las estadísticas del rendimiento académico del alumnado. Estos informes reflejan los porcentajes de aprobados y suspensos en cada materia y en cada curso y nos devuelven, en forma de estadísticas, uno de los pocos aspectos de la realidad educativa de los centros que se cuantifica. Esta práctica de manejar estadísticas del rendimiento debe constituir, desde mi punto de vista, uno de los puntos de partida del análisis del trabajo que hacemos en los centros para poder mejorar, aunque no el único, puesto que hay múltiples interrelaciones que explican el rendimiento académico del alumnado.

Habida cuenta de que en los últimos años el rendimiento académico del alumnado cae de manera gradual y constante, los docentes hemos de preguntarnos algo al respecto. Sabemos que el sistema educativo, en general, no está bien, así lo atestigua el Informe PISA, pero no podemos quedarnos ahí. Imaginemos por un momento, que una empresa cualquiera tuviera unos resultados económicos negativos, mes tras mes: saltarían todas las alarmas y se haría una revisión de los procesos implicados en la misma, ya sean comerciales, productivos, contables… ¿qué es lo que está fallando?

Los centros educativos no somos una empresa y medir nuestro grado de éxito o fracaso en función del rendimiento del alumnado sería simplista e injusto, probablemente. Como son muchos los factores que inciden en el rendimiento del alumnado, algunos de estos factores se nos escapan a nuestro control y difícilmente podemos intervenir sobre ellos. No podemos intervenir en las dinámicas familiares, ni en la extracción social de nuestros alumnos, ni en los valores sociales predominantes, ni tampoco tenemos, por desgracia, demasiado protagonismo en la gestión de las leyes educativas, salvo en su cumplimiento. Esto es evidente y no necesita un análisis más profundo.

Sin embargo, lo que no resulta ya tan evidente es considerar a todos los factores que intervienen en el rendimiento del alumnado como ajenos a nuestro trabajo, a nuestra práctica diaria. Según un estudio de la Universidad de Salamanca aplicado a alumnos universitarios, una parte de la responsabilidad recaería en los propios alumnos, algo que constatamos a diario en los centros:

(…) entre las causas atribuibles al propio estudiante figuran la falta de autoexigencia y responsabilidad, el deficiente aprovechamiento de las horas de tutoría y el insuficiente dominio de las técnicas de estudio por parte del alumno. Los docentes también atribuyen este bajo rendimiento a la falta de esfuerzo para centrarse en el estudio, la escasa motivación y la falta de orientación al elegir la titulación.

En ese mismo estudio, se señala que otros factores serían directamente atribuibles a los profesores:

Por otra parte, entre las causas debidas a los propios profesores el informe subraya la baja estimulación para la dedicación a la tarea docente, la falta de estrategias de motivación por parte del profesor y la escasa comunicación entre docente y alumno.

La cuestión es, por tanto, mucho más compleja que simplemente atribuir el bajo rendimiento a la falta de exigencia y esfuerzo del alumnado, teniendo los profesores una parte de responsabilidad y, por tanto, una parte de la solución. Desde luego, mirar hacia otro lado no va a mejorar la situación. No olvidemos, además, la parte de la responsabilidad que recae en la administración educativa, quien provee de recursos y hace las leyes. En este sentido, la realización de planes de refuerzo y apoyo y, el aumento del gasto educativo, tienen también una gran parte de responsabilidad. Ahora bien, no es un factor que posamos controlar desde los centros, aunque sí reivindicar su mejora, algo que hemos olvidado con demasiada frecuencia.

¿Y entonces qué hacemos? Creo que hay que apostar por la calidad y el establecimiento de planes integrales de calidad en los centros educativos que permitan analizar de manera global las interrelaciones existentes en toda la comunidad educativa, familias, alumnado y profesorado.

La OCDE (1995) define la educación de calidad como aquella que “asegura a todos los jóvenes la adquisición de los conocimientos, capacidades destrezas y actitudes necesarias para equipararles para la vida adulta”. Existen dos modelos de calidad total aplicados a la educación: el modelo basado en las normas ISO 9000 y El Modelo Europeo de Gestión de la Calidad (EFQM). Cada vez más centros entran en un proceso de análisis de su estructura para obtener los sellos que acrediten la calidad en la educación que imparten y parece que es una tendencia en aumento, a pesar de que algunos compañeros, como nuestro amigo de Boluesis, piensan que no sirve aplicar modelos empresariales a instituciones educativas. Yo no lo tengo claro del todo, pero prefiero aventurarme y sacar conclusiones posteriormente.

Pere Marques, en su blog, dice que los centros educativos eficaces (que aplican los criterios de calidad total) son aquellos en los que existe:

– Compromiso con normas y metas compartidas y claras. Los fines generales de la educación deben considerar las tres categorías básicas: la competencia académica y personal, la socialización de los estudiantes y la formación integral.

– Búsqueda y reconocimiento de unos valores propios .

– Liderazgo profesional de la dirección. La actividad directiva se centra en el desarrollo de actividades de información, organización, gestión, coordinación y control. Supone una continua toma de decisiones en aspectos : administrativos y burocráticos, jefatura del personal, disciplina de los alumnos, relaciones externas, asignación de recursos, resolución de problemas… Debe conocer bien lo que pasa en el centro, mediar en la negociación de los conflictos y ver de tomar decisiones compartidas.

– Estabilidad laboral y estrategias para el desarrollo del personal, acorde con las necesidades pedagógicas de cada centro. Procurar el aprendizaje continuo del profesorado y la actualización de los contenidos, recursos y métodos.

– Curriculum bien planeado y estructurado, con sistemas de coordinación y actualización periódica..

– Clima de aprendizaje. La enseñanza y el aprendizaje deben constituir el centro de la organización y la actividad escolar. Se debe cuidar el ambiente de aprendizaje buscando el aprovechamiento del estudiante y el empleo eficiente de los tiempos de aprendizaje. La motivación y los logros de cada estudiante están muy influidos por la cultura o clima de cada escuela.

– Profesionalidad de la docencia.: organización eficiente del profesorado, conocimiento claro de los propósitos por los alumnos, actividades docentes estructuradas, tratamiento de la diversidad, seguimiento de los avances de los estudiantes, uso de refuerzos positivos, claras normas de disciplina…Eficacia docente

– Expectativas elevadas sobre los alumnos y sus posibilidades, comunicación de estas expectativas, proponer desafíos intelectuales a los estudiantes…

– Atención a los derechos y responsabilidades de los estudiantes, darles una cierta responsabilidad en actividades del centro, control de su trabajo, atender a su autoestima…

– Elevado nivel de implicación y apoyo de los padres. Participación de la comunidad educativa (Consejo Escolar, AMPA…)

– Apoyo activo y sustancial de la administración educativa

¡Habrá que ponerse las pilas!

pdf1.PNG Introducción al modelo EFQM

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Seminario TIC

Desde el pasado 2 de octubre estamos realizando un seminario sobre el uso de blogs en educación y otras herramientas de la web 2.0 en mi instituto. El grupo lo formamos un grupo de quince profesores (seremos unos setenta en el centro) y lo estoy coordinando yo mismo. La idea es que aprendamos a usar los blogs, en un primer momento, y para ello he decidido usar WordPress. Posiblemente, WordPress no sea el CMS más sencillo (quizás Nireblog sea más fácil o incluso Blogger) pero sí uno de los que más partido puedes sacar con un backend muy potente y grandes opciones de configuración. Como somos profesores los que estamos enredados, intentaremos sacar el máximo partido posible al WordPress. Como tutoriales de referencia, estoy usando el que hizo Isidro para un curso en Logroño y este otro de Mario que tiene enlaces a videotutoriales muy gráficos.

El planteamiento del seminario en sencillo: podemos usar las TIC para mejorar nuestra forma de dar clase y para que nuestros alumnos aprendan mejor. El grupo del seminario es de lo más heterogéneo, con personas que tenían ya alguna experiencia previa en Blogger, fruto de un seminario informal el pasado curso, y otras que no saben nada de blogs. Comenzamos la primera sesión con el vídeo Web2.0 y educación, realizado por Néstor cuando estaba en Educastur. Este vídeo muestra la panorámica que se ha abierto al sistema educativo con la aparición de la web social.

Tras ver el vídeo, los comentarios de mis compañeros fueron de lo más diverso aunque el de sorpresa fue generalizado, por la cantidad de herramientas existentes y las posibilidades que ofrecen en su uso educativo. Percibimos que se abre un mundo enorme de grandes posibilidades para el cual los profesores no estamos preparados. Este sentimiento crea cierto desasosiego porque se vislumbran cambios en la forma de dar clase pero se observan como imposibles de llevarlos a cabo por falta de formación y medios tecnológicos.

En nuestro caso, el seminario es la contribución a la formación del profesorado desde el propio centro (y a la ausencia de estas iniciativas desde el ámbito institucional). Pero las condiciones en las que desarrollamos el seminario no son las ideales. Contamos con equipos obsoletos, con múltiples problemas y con una conexión ADSL de apenas 1 Mega. Dedicamos, además, mucho tiempo en trabajar sobre aspectos más básicos relacionados con Internet: autentificarse en webs, crear cuentas de correo, la navegación misma con Firefox… aunque seamos un grupo de profesores decididos que dedicamos una tarde a la semana a el propósito de formarnos, creo que es necesario por parte de la Administración una nueva forma de encarar la formación del profesorado para los nuevos tiempos que se avecinan.

De las vicisitudes y logros de este seminario os mantendré informados puntualmente. De momento, estamos empezando. Por cierto, la imagen de esta entrada está sacada de aquí y resume muy bien los objetivos educativos que se pretenden con el uso de las TIC. Gracias Néstor.

Sentido y sensibilidad

Sentido y sensibilidad es, quizás, la película más famosa del director Ang Lee con Emma Thompson encabezando el reparto que le proporcionó el Óscar al mejor guión adaptando la novela de Jane Austen. Los sentimientos no son suficientes para poder comprender el mundo, nos viene a decir el mensaje de fondo, simplificando la trama de las dos hermanas que buscan abrirse paso entre el universo de sus sentimientos. Una película para ver y disfrutar.

Estos días, por otra parte, escucho en la radio algo de un depósito bancario con muy buenos rendimientos, por cierto, con el nombre de la película: depósito sentido y sensibilidad. No me llevo comisión por la publicidad, así que no pongo el enlace, que cada uno se busque la vida.

Pero no quiero hablar de cine ni de productos bancarios, cuestiones ambas sin duda interesantes (más la primera, para mi gusto) sino de las evaluaciones iniciales que se celebran en los centros de Secundaria en el mes de octubre.

El sentido (común) y doctrina práctica pedagógica, me dicen (no sé hasta dónde la ley también, ya no lo recuerdo) que para poder afrontar las dificultades cotidianas que aparecen en las aulas hay que hacer una evaluación diagnóstica que contemple a los alumnos del grupo, con su nivel de competencia curricular (lo que saben de las materias, vaya), sus problemáticas personales o sociales que inciden en su aprendizaje, el clima de aula dentro del grupo, sus conflictos… en definitiva, que es necesario hacerse una especie de mapa de situación de la clase que tienes enfrente. De esta forma, detectando dificultades, podemos poner en marcha los mecanismos para que éstas sean subsanadas (o enfrentadas, al menos) a la mayor brevedad posible, definiendo un plan de acción que podremos revisar cuando llegue el momento apropiado. En Educación Secundaria, este momento de evaluación diagnóstica de la marcha del grupo-clase se llama habitualmente, evaluación inicial o evaluación cero, resaltando el carácter diagnóstico de la misma. Suele realizarse en el mes de octubre, toda vez que tenemos ya unas semanas de trabajo real con lo alumnos y les conocemos mejor.

La importancia de la evaluación inicial no es discutible desde el punto de vista pedagógico; es más, es (o debería ser) una parte indispensable de la práctica docente, no sólo por la importancia de conocer los conocimientos previos de los alumnos para partir de ellos en la construcción del aprendizaje, sino para saber de las dificultades que pueden hacer que el aprendizaje no avance. No hay teoría pedagógica actual (ni en los últimos veinte años) que no haga hincapié en la necesidad de conocer lo que saben (o no) los alumnos antes de enseñar nuevos contenidos.

Desde el punto de vista de la Atención a la Diversidad y, en concreto, como elemento clave en la detección de problemas ocultos, la realización de sesiones de evaluación inicial con todos los profesores que imparten clase al mismo grupo, es el instrumento que tenemos en los centros de Secundaria para poder anticiparnos a los problemas que salen a la luz tras los primeros exámenes de evaluación, allá por el mes de diciembre. Por tanto, estas evaluaciones iniciales permiten poner en marcha estrategias consensuadas de prevención cumpliendo una papel clave dentro del proceso educativo. Pongamos un ejemplo. Si en esta evaluación inicial detectamos que un grupo determinado tiene enormes problemas respecto las faltas de ortografía, las normas de convivencia y la puntualidad, pongamos por caso, podemos tomar medidas al respecto sin esperar a diciembre para constatar que durante el primer trimestre hemos tenido esos problemas. Sentido.

Supongamos que esta práctica docente (con aval legal, por cierto) es puesta en cuestión por profesores de un claustro argumentando que los tutores ya conocen a los grupos de otros años (aunque cambien los tutores y cambien los alumnos), que los alumnos son mayores como para dedicarnos a hacer estas cosas o que es una pérdida de tiempo (sic). Supongamos, en el colmo del despropósito, que se somete a votación la realización de esta evaluación inicial (como si los Arquitectos sometieran a votación con los operarios de la obra, la realización de pilares para la estructura de la misma) por parte del claustro; supongamos (es un suponer) que la mayoría vota que podemos construir con pilares una parte de la estructura pero otra sin pilares, en función de las apetencias; finalmente, supongamos que construimos sin pilares por decisión popular, excepto cuatro pilares, los de las esquinas para que el edifico aguante. Sensibilidad.

Pues eso, me gusta el cine.

El primer día de clase

La primera impresión es la que cuenta

Este era el eslogan de un anuncio comercial de una colonia que pasaron por Televisión Española hace años. Me viene al pelo para hablar del primer día de clase, ya que aunque desde la semana pasada estamos trabajando en el Instituto, las clases no comenzarán hasta el próximo lunes.

El primer día de clase es clave para sentar las bases de un buen comienzo de curso y no se debe dejar, en absoluto, a merced de la improvisación. Os voy a dar algunos ingredientes imprescindibles para ese primer día:

  • Presentarte ante los alumnos con tu nombre y apellidos.
  • Pasar lista de todos tus alumnos. Preguntarles cómo quieren que sean llamados (evitando motes).
  • Presentar cuáles son los objetivos de tu asignatura.
  • Presentar cuáles serán los contenidos que trabajaréis durante el curso.
  • Presentar la forma de trabajo específica de tu materia: toma de apuntes, ensayos, exposiciones, trabajos individuales, en grupo…
  • Enumerar los materiales necesarios para seguir la materia (libros, memoria USB, cuadernos…).
  • Exponer claramente cuáles serán los criterios para obtener una calificación positiva de tu materia.
  • Transmitir las altas expectativas que tienes para que ellos obtengan el máximo rendimiento posible. Explicitar tu compromiso de trabajo en este sentido.
  • Establecer las normas específicas para ese aula (si es que son necesarias).
  • Realizar alguna actividad respecto a lo que conocen de tu asignatura, especialmente si es nueva para ellos (ideas previas, expectativas, qué han oído sobre tu materia…).

Como primer día, es posible que no puedas abordar todos los aspectos, en ese caso, puedes centrarte en el conocimiento y presentación del grupo, las normas y lo que te dé tiempo de tu asignatura, ya que podrás continuar al día siguiente. Es muy aconsejable, además, tener una pequeña ficha con los datos más significativos que consideres oportuno, especialmente si no eres el tutor. Esta ficha recogerá aspectos académicos, personales, familiares y sociales. Respecto al temario de la asignatura, si dispones de libro de texto ésa será su referencia pero es importante dar por escrito lo demás, es decir, objetivos, criterios de calificación, aspectos relativos al material, etc.

El efecto de un buen primer día de clase es muy importante en la motivación de los alumnos que van a sentirse más implicados desde el primer momento con tu asignatura y van a tener muy claro el marco de referencia en el que tienen que moverse. De este modo, las reglas del juego quedan bien claras para todos evitando, en sesiones sucesivas, estar centrando a los alumnos respecto a los objetivos de la asignatura y su forma de trabajo.

¡Buen comienzo!