Reflexiones sobre el modelo de formación del profesorado y el cambio educativo

Esta mañana me he levantado inspirado. Después de casi 25 años en la docencia, me pongo a revisar qué está fallando en el modelo de formación del profesorado que no hace que el cambio llegue a las aulas. No quiero hacer una disertación muy estructurada pero sí quisiera compartir reflexiones que me rondan desde hace tiempo y que podrían ser tenidas en cuenta para cambiar el actual modelo formativo del profesorado si realmente queremos un cambio en el sistema educativo.

Un profesor sólo no cambia un centro

Esta es una verdad de perogrullo. Hasta ahora, el modelo de formación del profesorado se basaba en que un profesor o profesora de una etapa o especialidad hacía un curso de formación para , posteriormente, compartir con su claustro los conocimientos adquiridos. Este modelo se sustenta en algunos errores de partida que quisiera enumerar. El primero es que presuponemos que ese profesor o profesora tiene capacidad de transmitir lo adquirido. Al igual que en el aprendizaje, si esos cambios no se transfieren a su propia práctica, si no cambia su práctica diaria, no va a existir transferencia y, por tanto, todo puede quedar en un curso más para el currículo o para completar la formación obligatoria para el cobro de sexenios (en el caso de los funcionarios). El segundo error es que presuponemos receptividad en los compañeros o compañeras de ciclo, departamento o claustro. Puede haber casos de claustros receptivos, desde luego, pero confiar en la voluntad o en la apertura como simple acto de fe es una mala estrategia para el cambio estructural, que es el objetivo que perseguimos. Por último, y una razón de calado, la cultura docente en España es la de “cada maestrillo tiene su librillo” lo cual se traduce en que en mi aula yo hago lo que quiero y tú haces lo propio en la tuya. Me dicen algunos compañeros que al cambiar tu aula entonces el resto se fija en tí y poco a poco van cambiando… nos pueden dar las uvas si confiamos en esa estrategia.

La formación a distancia

La formación a distancia es el modelo de formación elegida por la Administración educativa en los últimos años. Todo docente que quiera mejorar su praxis debe hacer un curso en línea, hacerse la cuenta correspondiente en las redes sociales, usar artefactos digitales, etcétera etcétera. Ese modelo considera, igualmente, que es el profesor o profesora el agente de cambio y que éstos, por diseminación, transfieren a los demás las nuevas prácticas educativas. Aplicad los argumentos anteriores a este modelo de formación cuyo máximo beneficio es el considerable ahorro económico, además de una privatización encubierta del modelo formativo. La ausencia de medición del impacto de los cursos en las aulas invalida por completo el uso de este sistema de formación como el elegido para formar al profesorado, aunque pueda ser útil para otros contextos. Descansar la formación continua del profesorado del sistema educativo en hacer cursos en línea es un error estratégico. Imaginemos a los médicos haciendo lo mismo. En absoluto estoy en contra de que exista formación en línea que use la potencia de Internet y las redes para actualizarse pero no que éste sea el sistema elegido por la Administración para actualizar al profesorado. Puede ser un canal de formación secundario y voluntario, del que no dependa, en modo alguno, el cambio estructural en las metodologías docentes.

El papel de los equipos directivos

No hay cambio posible en un centro docente que no pase por el liderazgo pedagógico, organizativo y emocional de un equipo directivo que sea capaz de aglutinar a los profesores y profesoras en torno a un proyecto educativo, una misión y una idea compartida de qué es la educación. Naturalmente, eso no excluye el debate, imprescindible, las diferentes visiones sobre la forma de trabajar, la organización, etcétera. El equipo directivo es responsable de promover la participación del profesorado (también de alumnado y familias ) canalizar los debates, llegar a consensos, generar sinergias aceptando la diversidad del propio claustro, actuando de forma inclusiva para que nadie se sienta fuera del proyecto y tenga su cuota de implicación y responsabilidad en el mismo. Hablo de valores, hablo de misión, de identificación con nuestra tarea. Doy por hecho que todos somos profesionales con nuestro trabajo pero entendamos, que si no actuamos compartiendo unos valores pedagógicos comunes (los mínimos necesarios), no hay una diferenciación ni una forma de educar común, no hay proyecto educativo, sólo papeles. Este aspecto es, definitivamente, el más importante en mi opinión, para hacer que un centro tenga una identidad propia y genuina, con la que toda la comunidad educativa se sienta identificada.

Los cambios se dan en los claustros o no se dan

Los claustros son el agente de cambio del sistema educativo. Ahí estamos todos los profesores pero quiero poner en valor a papel colectivo del claustro. Claustros que debaten, que deciden y que actúan en común, aceptando la diversidad del profesorado, pero en común, de forma inclusiva. Cualquier decisión pedagógica sobre metodología, evaluación, organización curricular, etc, si no es aceptada y asumida como propia por los claustros, no va a tener el impacto necesario para el cambio. Es más, si no hay un mínimo común pedagógico, incluso es contraproducente porque muestra formas contradictorias y aún opuestas de trabajar. Preguntemos a los alumnos y familias para entender esto. Sobran explicaciones.

Los niveles, ciclos y departamentos… ¿y los equipos docentes?

Si descendemos al nivel más cercano a la praxis educativa, las decisiones adoptadas en claustro se llevan a la práctica en los niveles, ciclos y departamentos. La figura del equipo docente, especialmente en Secundaria y Bachillerato, es la gran olvidada y es clave para que las medidas se desarrollen con coherencia y tengan el impacto deseado. Es un error gravísimo en la organización escolar de los centros, que no existan reuniones de equipos docentes todas las semanas para hacer seguimiento de los grupos, para ver las medidas in situ, para hacer ajustes metodológicos, etc. Es más, ¿por qué no dar continuidad a los equipos docentes durante unos años, como se hacía en Primaria cuando existían los ciclos? Nos aseguraríamos de tener un conocimiento exhaustivo del alumnado y de que las medidas se toman a medio plazo, huyendo urgencias innecesarias. En este último nivel, hablamos de lo más concreto, de lo que hacemos en las aulas y es donde las decisiones tomadas por los claustros o la propia Administración, se llevan a cabo ajustándose a las realidades diversas de las aulas. Equipos docentes, también en Secundaria, por favor.

¿Entonces, cómo formar al profesorado?

Comencemos por analizar lo que hay. Coexiste un modelo dual de formación. Está basado en cursos en línea y eventos, de un lado, y los seminarios en centros, de otro lado. Los cursos en línea no tienen impacto alguno en aula y centro, sirven para privatizar la formación y hacer creer al profesorado que las TIC son el cambio educativo junto a la pléyade de eventos variopintos, públicos y privados, con personajes mediáticos, docentes o no, que muestran la revolución educativa en marcha que no acaba de llegar nunca, casi siempre bajo el patrocinio de una u otra empresa. Estos eventos de gran visibilidad mediática cuyos protagonistas gozan de gran predicamento, no tiene impacto alguno en la praxis del aula, más allá de los docentes individuales que hagan cambios en sus contextos. Naturalmente, algunos centros educativos están en el candelero como modelos a seguir, porque han conseguido cambios significativos. Cuesta mucho, muchísimo, diferenciar propaganda de realidad, y no pongo en la mano en el fuego más que por algunos centros muy concretos que responden no a los cambios mediáticos que conllevan metodologías con nombres en inglés y mucho apararataje tecnológico, sino a los criterios descritos de cambios en claustros, equipos docentes y proyectos educativos, tras años de trabajo y con muchas dificultades para desarrollarlos. Esos centros, curiosamente, no seleccionan a su alumnado y funcionan teniendo a sus claustros y directivas como la mayor herramienta de cambio.

Finalmente está el modelo sin explotar. El trabajo en los centros, con claustros, ciclos, departamentos y equipos docentes. Ahí es donde deberían estar centrados los esfuerzos. Es una formación a la carta, diferente para cada centro y que debería estar necesariamente incluida en el horario laboral. Una formación que atienda a cualquier aspecto que un centro reclame previa reflexión necesaria y obligatoria por los claustros acerca de la organización escolar y curricular, la metodología y la evaluación. Realizado ese diagnóstico, entonces cada centro va a demandar que se inicie un proceso de reflexión-acción participativa, con ayuda externa para que vaya dando pasos de cambio reales, asumidos por todos y puestos en práctica en ese proceso de forma que no sea un curso teórico más sino una parte de nuestra función docente. Reflexión sobre la práctica  para mejorarla.

Una vez iniciado este proceso, llega lo más difícil que es la puesta en marcha de cambios. Habrá errores, habrá disfunciones pero si incorporamos la mentorización entre los propios docentes, la apertura de las puertas de las aulas, la inclusión de varios profesores dentro del aula de forma permanente, entonces, el cambio es imparable. Aprenderemos unos de otros, reflexionaremos sobre lo que hacemos, corregiremos errores, gestionaremos procesos y tiempos… es un modelo más a largo plazo pero de mayor calado transformador.

Necesitamos ayuda… nuestra propia ayuda

No estamos locos, sabemos lo que queremos. Los profesores y profesoras queremos hacer bien nuestro trabajo, sabemos que tenemos limitaciones y que el sistema hace aguas. Somos responsables de nuestra parte, por eso, necesitamos ayuda. Pero no de un gurú educativo o una empresa que nos venda el último avance tecnológico; tampoco de la última metodología escrita en inglés que posiblemente lleve cerca de cien años desarrollándose en escuelas de todo el mundo. Necesitamos equipos directivos que lideren el cambio, a nuestros compañeros del claustro, a las familias, a la Administración en entienda que dentro de nuestro trabajo la formación es parte fundamental y nos facilite los espacios y tiempos para desarrollar metodologías de reflexión sobre la práctica para el cambio.

¡No puede ser tan difícil!

 

[A Golpe de Timbre #12] La Escuela Pública debe garantizar la mejor Educación con Cecilia Salazar

En este nuevo episodio de Agolpe de Timbre entrevistamos a Cecilia Salazar, una profesora de Secundaria de la especialidad de Filosofía, y actual diputada de Podemos en la Asamblea de Madrid. Se involucró en las reivindicaciones de la Marea Verde en la Comunidad de Madrid en el año 2011 cuando la Escuela Pública sufrió los mayores ataques y recortes de su historia. Recordemos a Esperanza Aguirre hablar de lo vagos que éramos los profesores porque sólo trabajábamos unas pocas horas de clase o cómo se puso en duda que el aumento de horas de clase fuera a afectar a la calidad de la enseñanza. En este blog hablé en su día del tema y ahora ante la proximidad de las elecciones generales de España, he querido conversar sobre ella sobre los temas educativos que, a mi juicio, no están resueltos. Anteriormente a las pasadas elecciones publiqué este artículo; hoy quiero hacerlo de forma distinta, conversando con alguien que lleva treinta años dando clase. Vais a ver qué diferentes son las palabras huecas de los políticos profesionales de las de compañeros que se meten a la política para servir a la comunidad y buscar el bien común.

La Escuela Pública debe garantizar la mejor Educación

En la entrevista repasamos la situación actual de la Educación desde la cercanía de haber sido profesora hasta hace seis meses. Existe una doble red educativa sostenida con fondos públicos en la que la Escuela Pública está siendo condenada a ser marginal y la concertada es, en muchos lugares, un lucrativo negocio. Desgraciadamente, está en juego el derecho a la Educación en estos momentos. Sin duda alguna, Cecilia confirma la apuesta de Podemos por una Escuela Pública con todos los medios y los mejores profesores para que se ofrezca la mejor Educación posible. Esto supone dotar de inversiones a la Escuela Pública que ahora no tiene de modo que ninguna familia tenga la necesidad de buscar otra oferta educativa.

Hablamos del papel de la Educación como garantía de la igualdad de oportunidades, de la posibilidad de ascenso social que permite la Escuela Pública a quienes de otra manera no podrían aspirar a nada y de cómo se incumple la ley actual con los conciertos educativos. Podemos defiende una escuela inclusiva, laica que forme a los ciudadanos para que desarrollen sus proyectos de vida de forma crítica. No se puede garantizar la igualdad de oportunidades sin contar con todo el profesorado necesario, y especialmente, el profesorado especializado en la atención a la diversidad que ha sido recortado de forma drástica en los últimos años. Tampoco se cumplen las ratios con estos alumnos. Se han suprimido profesores, horas de laboratorios, horas de desdobles de asignaturas y horas de coordinación. Otra de las barbaridades a cambiar: la no sustitución de las bajas hasta que no pasan dos semanas.

La LOMCE, una ley segregadora y neoliberal

Una de las primeras medidas que se tomarían en Educación si Podemos llega a formar gobierno es la derogación progresiva de la LOMCE, de forma que se arbitre un sistema de participación de la comunidad educativa para elaborar una ley de consenso. No se puede esperar un pacto educativo entre partidos porque las ideologías de unos y otros son radicalmente distintas. Por ello, que sean los actores de la Educación, profesorado, familia, asociaciones, sindicatos quienes formen un pacto que permita elaborar una ley educativa al margen de partidos. Cecilia lo tiene claro: la Educación es demasiado importante como para dejarla en manos de los políticos. Igualmente, se muestra en contra del sistema de evaluaciones estandarizadas externas que restan valor al trabajo del profesorado y establecen ranking de centros, además de no facilitar el acceso a la titulación del alumnado. Si a esto le unimos la dotación presupuestaria en función de los resultados, tanto para los centros como para los profesores, estamos en el corazón de una ley neoliberal e individualista, que busca la segregación y selección de alumnado eliminando la igualdad de oportunidades.

Educación laica, sin matices

Hablamos sobre el papel de la religión y la respuesta es clara: debe estar fuera de la Escuela. Es un tema de fe, es un asunto privado y la Escuela no es el lugar para el adoctrinamiento religioso. El paso actual de la religión desaparecería en el caso de poder cambiar la actual ley de Educación.

Los equipos docentes son la clave de la enseñanza en el S.XXI

Respecto al papel del profesorado en la Educación, su formación inicial y continua, así como la carrera profesional, está en contra del actual sistema de formación del profesorado basado en los cursos online y el foco exclusivo en el bilingüismo, olvidando otros aspectos esenciales. Urge una actualización metodológica del profesorado y un sistema de formación de profesores que tenga en cuenta a los equipos docentes como principales actores ya que el acto educativo es un acto colectivo. Reivindica que dentro del horario de trabajo haya espacios para la actualización docente.

Hay que cumplir la ley. Los conciertos educativos

Las leyes actuales no se cumplen a la hora de escolarizar alumnado con necesidades educativas especiales, alumnado inmigrante o alumnado en situación de riesgo social entre la Escuela Pública y la concertada. La Escuela Pública lleva el peso mayoritario en la escolarización de estos alumnos lo que hace que muchas familias escojan la escuela concertada para no estar en centros con alta diversidad. Las Comisiones de Escolarización incumplen la ley día a día, algo inadmisible que debe cambiar. Estamos asistiendo a la creación de centros gueto con enormes dificultades para poder enseñar de forma adecuada.

Por otra parte, el modelo actual permite a las direcciones de los centros el cobro de cuotas voluntarias que son obligatorias, cuotas que muchas familias no podrán pagar, funcionando de hecho como un sistema de selección previa del alumnado, algo prohibido por la ley. Cecilia y Podemos plantean la revisión de los conciertos educativos para que éstos existan sólo donde la oferta pública no llega. Además, muchos centros concertados hacen un control ideológico en la selección del profesorado, algo que es inadmisible. Debería existir un sistema de acceso a estos centros que fuera transparente y en el que la ideología no tuviera ningún peso, exclusivamente los méritos docentes.

Puedes consultar el programa electoral de Podemos aquí y el análisis de los programas de todos los partidos que se presentan a las elecciones en la web de Poletika en este enlace.

La sintonía del episodio es de los rusos Distemper con 3 minutes on summertime y Melanie Ungar pone la música al podcast. Como siempre, la música libre mejor en jamendo.com.

Recuerda que si te gusta el podcast, tenemos un canal en ivoox y en iTunes para que te hagas seguidor.

¡Que lo disfrutes!

Si prefieres escuchar o descargar el episodio desde la radioteca de Radialistas, haz clic en el banner de aquí abajo.

[A Golpe de Timbre #10] Las lenguas clásicas son nuestro origen, con Carlos Cabanillas

Conocí a Carlos Cabanillas hace muchos años, en los tiempos en los que pensamos que el cambio en la Escuela era posible usando las TIC. Profesor de Clásicas con veinticinco años de experiencia a sus espaldas, defiende su presencia en la Educación. No podemos renunciar a nuestros orígenes culturales y sociales. Huye de la defensa corporativa de la enseñanza de las lenguas clásicas “todos quisiéramos dar más horas de nuestra asignatura y ese no es el camino” porque no tiene sentido. Hay argumentos más de fondo.

Las lenguas clásicas son el origen de nuestra cultura, nos han hecho ser lo que somos y son imprescindibles para entender nuestra forma de ver el mundo. Aunque no defiende que todos deban estudiar Latín o Griego, como defendía hace unos años, ahora se conforma con que quienes quieran hacerlo, tengan esa opción. ¿Por qué todo va a ser programación, robótica o emprendimiento? Defiende una visión renacentista y humanista del saber, donde las humanidades, las artes y las ciencias vayan de la mano.

Carlos es un pionero en la integración de las TIC en la enseñanza de las Clásicas, en la renovación metodológica y en el uso de la Red para compartir y aprender con otros compañeros. Fundador de Chiron, una red y un espacio de colaboración para profesores de Clásicas, se ha volcado en la creación de materiales para el aula. Ha sido formador y, actualmente, con la ventaja que da el tiempo, se muestra crítico con la Administración en la implementación de las TIC, especialmente en Extremadura, su tierra, así como con el modelo de formación del profesorado adoptado en España, donde se hace de los cursos en línea la estrategia básica de formación, sin ningún tipo de seguimiento y sin impacto en el aula.

Carlos también muestra su desacuerdo con el negocio que la formación está suponiendo para muchos docentes, más interesados en el negocio y auto proclamarse expertos que en otra cosa.

Escéptico con las reformas educativas que desoyen al profesorado y defensor a ultranza de la autonomía docente, piensa que los profesores sabemos hacer las cosas si nos dejan y nos dan medios. Su reflexión sobre el profesorado, la pieza clave de cualquier sistema educativo, es clara: sólo pueden entrar los mejores, formarlos con acompañamiento en las aulas, ser evaluados desde la práctica docente y recompensados desde ahí. De las evaluaciones externas y las ocurrencias de que los docentes cobremos en función de las notas de los alumnos…. ¡mejor que lo escuchéis vosotros mismos!

Podéis seguir a Carlos en Twitter donde es @ubibene y también os aconsejo que echéis un vistazo a sus materiales de aula y su amplia experiencia docente recogidos en esta web.

Por su parte, Jordi Martí en La Mirada Crítica se pregunta acerca de los docente mediáticos y su apuesta generalizada por estar fuera del aula. ¿Conoces a docentes de este tipo? No os lo perdáis al final del episodio. Puedes seguir a Jordi en Twitter donde es @xarxatic.

La sintonía del episodio es de los rusos Distemper con 3 minutes on summertime y Melani Ungar con What is Love pone música al podcast. La sintonía de La mirada crítica es Rain Just Keeps Coming Down de Bruce H. McCosar.

Como siempre, la música libre mejor en jamendo.com.

Recuerda que si te gusta el podcast, tenemos un canal en ivoox y en iTunes para que te hagas seguidor.

¡Que lo disfrutes!

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La puntilla


La Comunidad de Madrid tiene previsto convocar este año oposiciones a Secundaria saltándose la practica de convocarlas alternando con las de Primaria.
La oferta en total podría ser de 80 plazas en Secundaria, siendo 8 plazas las reservadas a la especialidad de Orientación Educativa. Otras especialidades no salen mejor paradas, excepto Inglés; que el total sea de 80 invita a la carcajada y al sonrojo, ya que ni si quiera se cubren las plazas a las que obliga la absurda tasa de reposición aprobada por el Gobierno de España. Recordemos que los recortes en los funcionarios públicos fueron, por un lado, el sueldo y, por otro, no reponer más que el 10% de las plazas que quedaran vacantes. Sólo las fuerzas armadas y los cuerpos de seguridad del Estado cubren las plazas sin problemas alguno. Al resto, nos toca trabajar más y cobrar menos, como tantas personas como consecuencia de la crisis.
El curso pasado en Madrid se llamaron a unos 240 orientadores de las listas de interinos, aquellos que no obtuvieron plaza, para cubrir plazas vacantes de orientación en los diferentes centros o equipos. Si añadimos las plazas suprimidas en los últimos cinco años por jubilaciones y supresiones (los institutos llegaron a tener dos orientadores en su inmensa mayoría) podemos llegar a cifras que, al menos, doblan o incluso triplican esos 240 orientadores. Dicho de otro modo, hacen falta muchos orientadores en el sistema educativo madrileño.
En Madrid la atención a la diversidad está mal vista; la orientación, se tolera como mal menor, pero se la desprecia.
Somos un colectivo, el de los orientadores, que realiza un trabajo especializado en el sistema educativo. La UNESCO habla del derecho a la orientación de los alumnos y una ley tan denostada como la LOGSE reconocía a la orientación como uno de los factores de calidad del mismo. ¿Pero no era una ley mala?
Repasad la LOMCE y sacad conclusiones sobre el papel de la orientación en la misma. No es que cualquier tiempo pasado fuera mejor, es que las leyes actuales nos llevan a los peores tiempos pasados y desprecian los avances científicos y sociales en el ámbito de la Educación.
Por si no lo sabéis, queridos lectores no docentes, para obtener una plaza en la enseñanza pública como funcionario, debes examinarte hasta que la obtengas de forma efectiva. Da igual que hayas aprobado un año pero no consigas estar entre los elegidos. Deberás volver a estudiar y examinarte hasta que lo consigas. En Sanidad, por ejemplo, no es necesario presentarse cada dos años ya que puedes trabajar de forma indefinida, aunque no tengas la plaza. Tendrás experiencia, algo que en Educación está mal visto, se conoce.
En fin, se incorporarán ocho nuevos funcionarios al Cuerpo de Profesores de Enseñanza Secundaria en la especialidad de Orientación Educativa.
Bienvenidos seáis, que la ilusión no os falte porque trabajo vais a tener de sobra.
Afortunadamente, el papel de los orientadores en los centros cada día es más valorado por los propios compañeros, por los alumnos y sus familias. Al menos yo siento el apoyo de mis compañeros, su aliento y su colaboración. Eso me da mucha energía y aliento para seguir.
La oferta de plazas públicas en Orientación Educativa es la puntilla a una situación que cada día va de mal en peor.

La Formación Profesional Básica de la LOMCE

Photo Credit: wistechcolleges via Compfight cc
Photo Credit: wistechcolleges via Compfight cc

Una de las primeras consecuencias concretas de la entrada en vigor de la LOMCE para el próximo curso 2014-2015 será la entrada en vigor de la Formación Profesional Básica y la supresión de los Programas de Cualificación Profesional Inicial (PCPI), el escalón más básico de la Formación Profesional que tenían la gran ventaja de propiciar la obtención del Título de ESO al finalizar el segundo año de los módulos voluntarios. Esta razón, la titulación, ha sido la principal motivación para el alumnado de PCPI para cursar estos estudios y ha sido, de hecho, una herramienta que ha permitido a miles de estudiantes, reengancharse al sistema educativo. Los PCPI han sido un instrumento eficaz para asegurar la titulación de miles de alumnos que, de otra manera, estarían en la calle sin la titulación más básica en España. Con la entrada en vigor de la LOMCE se desvincula la Formación Profesional Básica con la obtención del Título de ESO. Por otra parte, es una incógnita qué sucederá con el alumnado con necesidades específicas de apoyo que actualmente pueden cursar los PCPI en las modalidades general y especial.

Paso a enumerar las principales características de la FP Básica de la LOMCE.

  • Habrá 14 titulaciones de 2.000 horas cada una, equivalentes a dos cursos académicos a tiempo completo, y empezarán a implantarse en el curso 2014-15.
  • Están dirigidos a alumnos entre 15 y 17 años que hayan cursado tercero de ESO o excepcionalmente segundo, previa recomendación del equipo docente y con consentimiento de padres, tutores o del propio alumno si está emancipado.
  • El título de FP básica permitirá el acceso directo a los ciclos de FP de Grado Medio
  • No se obtendrá automáticamente el Título de Graduado en Secundaria. Para obtenerlo, los alumnos deberán pasar la reválida.
  • El catálogo de títulos es el siguiente: Servicios Administrativos, Electricidad y Electrónica, Fabricación y Montaje, Informática y Comunicaciones, Cocina y Restauración, Mantenimiento de Vehículos, Agricultura y Jardinería, Peluquería y Estética, Servicios Comerciales, Carpintería y Mueble, Reforma y Mantenimiento de Edificios, Arreglo y Reparación de Artículos Textiles y de Piel, Tapicería y Cortinaje, y Vidriería y Alfarería.
  • Los cursos serán de oferta obligatoria para los centros determinados por las comunidades autónomas y de carácter gratuito.
  • La duración de dos cursos podrá ser ampliada a tres en los casos en que los ciclos formativos sean incluidos programas de la FP dual.
  • Para los mayores de 18 años, las Administraciones podrán convocar pruebas para la obtención directa de los títulos profesionales básicos.
  • Los mayores de 22 años, que tengan acreditadas todas las competencias profesionales de un título de FP básica a través de certificados o por evaluación o acreditación, recibirán el título correspondiente.
  • La FP básica incluye, además de lo desarrollado con carácter general para la Formación Profesional, módulos relacionados con las ciencias aplicadas y sociales que permitirán al alumnado proseguir, si es su deseo, estudios de enseñanza postobligatoria.
  • La competencia profesional de la titulación, con carácter general, será de nivel 1 del Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales.
  • Los módulos profesionales de Comunicación y Sociedad y Ciencias Aplicadas supondrán el 40 % de la duración total del ciclo, mientras que la del módulo profesional de formación en centros de trabajo será del 20 % en la duración de los módulos.
  • La evaluación de los ciclos tendrá carácter continuo, y los alumnos tendrán derecho a dos convocatorias anuales cada uno de los cuatro años que pueden cursar estas enseñanzas para superar los módulos.
  • El estudiante podrá pasar a segundo curso completo cuando los módulos pendientes del primer curso no superen el 20 % del horario escolar; los que hayan superado el 50 % de los módulos del primer curso podrán matricularse de los pendientes y de algunos del segundo curso.

INFORMACIÓN LEGAL (web del Ministerio de Educación)

¿De tod@s para Tod@s? Trailer

Hoy os traigo un trailer del documental De tod@s para tod@s realizado por la Cooperativa Audiovisual Booooo mediante crowdfunding. Este proyecto promueve el debate sobre los servicios públicos esenciales en España, entre los cuales destaca la Educación. En el documental, se han entrevistado a personalidades del mundo educativo como directores de instituto, profesores universitarios, catedráticos… que han estado ajenas al debate sobre la reforma de la LOMCE ya que el actual Gobierno no ha consultado a nadie, bueno, a la Conferencia Episcopal sí, para elaborar la reforma educativa.

¿De tod@s y para tod@s? se plantea, en medio de tanta sutileza, si el problema educativo no será un poco más complejo y opta por preguntar a quienes ejercen la enseñanza y a quienes han estudiado la educación en nuestro país. Buscamos a través del debate con expertos educativos de diferente signo, una aproximación matizada y un poco más profunda al problema de la educación en España.

Este es el trailer, interesantísimo. Por fin alguien da voz a parte de los protagonistas de la Educación.

¿De tod@s para tod@s? Documental Trailer from booooo on Vimeo.

Para ver el documental entero, pincha aquí.

NO

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Esta entrada está escrita por mi compañera del instituto Cruz Díez en el la zona crítica de el Diario.es. La reproduzco íntegramente porque refleja muy bien lo que sentimos muchos respecto a la reforma educativa que ha puesto en marcha el gobierno del PP. Está publicada con la Licencia CC con la que publico en mi blog.

Por enésima vez, NO. Desde antes de que el proyecto para la nueva ley de educación estuviera sobre la mesa, somos muchos los que venimos rechazando tajantemente el modelo educativo que el Partido Popular nos impone, primero en las comunidades autónomas en las que gobiernan –en especial Madrid, campo de experimentación en esta materia– y ahora en el resto del país.

De nuevo esta semana, los estudiantes, con el apoyo de sus familias, se enfrentan a tres jornadas de huelga, mientras que los profesores sumamos una más a nuestras espaldas. He perdido ya la cuenta de cuántas van en estos dos años, pero superan las dos docenas. Un nuevo esfuerzo económico, laboral y personal para volver a decir NO a este Gobierno que se empeña en no escuchar, en no ver, en no entender. Un Gobierno que insiste en convertir a la comunidad educativa en una mayoría silenciada a base de desgastar nuestras fuerzas, ignorar nuestras demandas y propuestas y hacer suyo aquel dicho de “no hay mayor desprecio que no hacer aprecio”. Aun así, aun sabiendo que todo nos indica que esta vez tampoco se interesarán por lo que les digamos, volvemos a hacer huelga, porque así al menos quedará claro que todo este atropello contra la educación en nuestro país se lleva a cabo en contra de nuestra voluntad.

Todo apunta a que en muy breve plazo de tiempo la LOMCE será ratificada y con ella llegará un nuevo modelo que transformará de raíz el sistema educativo y, en consecuencia, nuestro modelo de sociedad. Las leyes de educación deberían ser un consenso del modelo de sociedad que queremos ser, de los conocimientos que consideramos imprescindibles, pero también de los valores que queremos fomentar en nuestra sociedad.

En los centros educativos de Primaria y Secundaria, nuestros alumnos no aprenden únicamente las diferentes materias, sino que también aprenden a convivir, interactuar y relacionarse con los demás. Lo que vemos en la calle es reflejo de lo que ocurre en las aulas, y viceversa. Desde luego, ni el modelo actual de sociedad ni el de escuela son los mejores, pero nos enfrentamos ahora a uno mucho peor. Con la LOMCE llega –por imposición, no por consenso– un modelo profundamente neoliberal, donde el alumno no es visto como un futuro ciudadano, sino como un futuro trabajador y, en función de esta premisa, se construye todo un sistema segregador, clasista y utilitarista. Para más inri, al sistema neoliberal se une el resurgir con fuerza de la moral católica en las aulas.

Con la nueva ley de educación, los valores del conocimiento y el aprendizaje quedan sometidos a los criterios de empleabilidad y competitividad. Así, las materias menos útiles para el mercado laboral pierden peso o se eliminan, y los alumnos se ven desde edades muy tempranas sometidos a pruebas que no sirven para nada más que para acentuar las desigualdades, promover la competitividad entre sí y entre centros, y para crear guetos educativos financiados con dinero público que segreguen a los alumnos en función de sus capacidades intelectuales o económicas, o simplemente por su sexo. Estamos ante un modelo que va a compartimentar aún más no sólo escuelas e institutos, sino a la sociedad entera, pues, como mencionaba anteriormente, la escuela refleja el modelo de sociedad que queremos y ésta que nos viene se aleja completamente de la aspiración actual de ser una sociedad integradora.

No sé ustedes, pero al menos yo quiero un sistema educativo que enseñe a convivir, no a competir; que no cree líderes y trabajadores sumisos, sino ciudadanos autónomos dotados de pensamiento crítico; que fomente la conciencia política y ciudadana, no la meramente económica y capitalista; que forme a los alumnos de manera integral y no sólo en función de las demandas del mercado.

A todo esto hemos de sumar la subida de las tasas en módulos de FP, Escuelas Oficiales de Idiomas y Universidad. Esto es una pieza fundamental del engranaje neoliberal, pues sirve para asegurar que sean sólo unos pocos privilegiados los que accedan a una formación superior y contar así con una mayoría de mano de obra barata, sin formación y educada para competir con el igual.

Todo este cambio se lleva a cabo con la excusa de acabar con el llamado fracaso escolar, un término que, por cierto, me resulta profundamente obsceno. Sólo usamos el termino fracaso para referirnos a los alumnos (en su inmensa mayoría menores de edad) que no cumplen con las expectativas del sistema. ¿No es esto cruel? Llamamos sin pudor fracasados a nuestros hijos y, sin embargo, no oigo hablar de nuestro fracaso como sociedad o de nuestro fracaso político, cuando son éstos los que están detrás de ese fracaso escolar.

Ni la LOMCE ni ninguna otra ley o política actual van a la raíz del problema, a cambiar este sistema podrido en el que vivimos por otro más humano y más justo. De hecho, caminamos hacia a una sociedad que será aún más inhumana y con unas diferencias económicas, culturales y sociales aún más marcadas. O al menos hacia allá es hacia donde nos quieren llevar, porque esta semana somos muchos los que hacemos fuerza de nuevo en la dirección contraria y les volvemos a gritar NO.

Imagen: NO bajo Licencia CC

La LOMCE no lucha contra el abandono escolar

A pesar de lo que dijo el Ministro de Educación cuando aprobó la LOMCE en el Parlamento y que repiten a los cuatro vientos los políticos del PP, es mentira que la LOMCE quiera reducir el abandono escolar en España porque se van a maquillar las estadísticas y enviar a más alumnos a estudiar una Formación Profesional básica que no servirá para nada, bueno sí, para que haya mano de obra barata, no cualificada y sin derechos. Un ejemplo claro, en este estupendo corto PIPAS.

Corto PIPAS from Manuela Moreno on Vimeo.

Por eso les digo a mis alumnos que hay que estudiar, estudiar a tope, aunque sea aburrido, aunque cueste lo que cueste. Ellos quieren que lo dejes cuanto antes. ¿Lo entiendes ahora?

Gracias Alberto por el vídeo.

Errores del sistema (educativo)

Error del sistema

Vuelvo a reencontrarme con mi blog para hablar de algunos errores estructurales del sistema educativo que no se están abordando en el debate actual sobre la reforma educativa en España. Ya he hablado en otras entradas sobre aspectos concretos de la LOMCE que considero erróneos y hoy quiero plantear aspectos que no se van a cambiar y, por tanto, van a seguir lastrando nuestro sistema educativo en los próximos años. Sirvan como autocrítica y como reflexión, fruto de mi propia experiencia personal exclusivamente.

El currículo

Estamos enfocando el debate sobre la reforma educativa sin entender que el contexto de la institución escolar ha cambiado, que la sociedad de hoy no es una sociedad industrial en la que la Escuela tenía un papel de formación y selección del alumnado para ocupar un determinado puesto en la escala social y económica. En esa sociedad, un currículo cerrado, rígido y perfectamente estandarizado aseguraba unos saberes que después servirían para unas profesiones u oficios determinados. Antes de entrar a la Escuela sabíamos que podríamos hacer después, qué puesto en la escala social podrías alcanzar en función de tus estudios. Si estudiabas a, entonces trabajarías en a.

Sin embargo, hoy día nada es como antes. Se está ignorando la diversidad de la sociedad actual en los aspectos económicos, sociales, culturales, políticos… no vivimos ya en la época de la sociedad industrial. Esa época terminó. Por tanto. en currículo en la enseñanza obligatoria debe responder, en primer lugar, a los retos de la sociedad actual pero, en segundo lugar, tener miras para la sociedad que vendrá en el futuro. Debe ser un corpus de saberes generales que permitan a los alumnos saber lo mínimo de nuestra cultura, tradición y mundo en el que vivimos y, a su vez, les dé habilidades generales para que puedan adaptarse al cambiante entorno en el que van a desarrollarse como personas y puedan aprender a lo largo de su vida.

Dicho esto, un buen currículo debería tener como piezas angulares a las humanidades (lenguas, literatura, geografía e historia), a las ciencias experimentales, a las matemáticas, a las artes (incluyendo música, educación plástica) y la educación física o el deporte. Creo que el núcleo debería ser ese,  adaptado, desde luego, a las edades de los alumnos y a cada comunidad autónoma, que aporta una especificidad notable. A partir de ahí, toca enriquecerlo y mejorarlo y me resisto a sugerir con qué porque daría una amplia autonomía a cada centro para ello. Un centro podría hacer del teatro algo importante, mientras que otro podría decantarse por el cine, por poner un ejemplo. El debate sobre qué horas debe tener una u otra área es harina de otro costal porque la fragmentación de áreas/materias es uno de los graves problemas que arrastramos desde hace años. Parcializar el conocimiento está bien en la Universidad, pero en Infantil o Primaria, los saberes pueden ser integrados. También en Secundaria. De las TIC no hablo, son meras herramientas para aprender.

Entonces, ¿cómo organizar el currículo?

Si algo no funciona, hay que cambiarlo

La organización tradicional del currículo segmentado en materias no funciona. Prefiero la integración en ámbitos de experiencia o ámbitos del saber. Cuando la LOGSE introdujo el concepto de áreas de experiencia en Infantil dio un enorme avance que estamos perdiendo a pasos agigantados para volver a caer en lo de siempre: separar saberes. El aprendizaje en ámbitos de experiencia en vez de en áreas sería un avance enorme pues daría la posibilidad de interrelacionar conocimientos y experiencias, acercándonos a cómo aprendemos de forma natural. Naturalmente, detrás de un ámbito de experiencias hay experiencias, es decir, no aprendizajes meramente teóricos, memorísticos y abstractos, sino aprendizajes vinculados al hacer. Creo que primero tenemos que hacer antes de poder aprender. Un ejemplo del absurdo al que hemos llegado es el de tener que saber de memoria las reglas de un deporte en vez de practicarlo y aprenderlas mientras lo practicas.

La teoría vs la práctica

En el fondo, detrás de mi crítica subyace la práctica enormemente extendida en el sistema educativo de separar teoría y práctica, donde se supone que la teoría la explica el profesor a un alumno pasivo que después debe practicar para verificar que sabe la primera. Alumnos que suspenden porque no saben la teoría; alumnos que suspenden porque no saben la práctica. Superar esta dicotomía es imprescindible para situarnos en un nuevo contexto de enseñanza. Ken Robinson lo explica muy bien, a propósito de la creatividad y cómo en la Escuela ésta brilla por su ausencia. La Escuela es anacrónica, dice. No le falta razón.

Los libros de texto

Lo reitero una vez más: los libros de texto son un freno enorme al aprendizaje, un material innecesario, obsoleto y vinculado a la metodología expositiva tradicional. Se presentan como única fuente del conocimiento, obviando la potencia de otras fuentes de conocimiento en la era de las sociedad de la información. Que el profesorado use distintos libros como guías didácticas es necesario. Usar el libro de texto como única herramienta de enseñanza en el aula, un atraso. Este es uno de los puntos concretos que más frenan el avance de nuestro sistema educativo y que inexorablemente hacen que muchas clases sean absolutamente aburridas. ¿Cuántos profesores siguen leyendo el libro en clase?

Metodología expositiva

Casi va de la mano de lo anterior. La metodología expositiva (necesaria en situaciones determinadas) no puede ser la única referencia metodológica en el aula. Su uso excesivo nos ha llevado al más absoluto de los aburrimientos. Estar siete horas seguidas, con uno o quizás dos descansos de quince minutos, escuchando a profesores de diferentes materias es insoportable e insufrible, como ocurre en un instituto, por ejemplo. Ninguno de los que somos profesores aguantaríamos una semana sometidos a clases magistrales si tuviéramos la opción de levantarnos de nuestros asientos. Nuestros alumnos son rehenes de una metodología vinculada a una concepción de la enseñanza transmisiva en el que el profesor es el poseedor del saber y el alumno no tiene conocimiento alguno y debe recibirlo del profesor, adoptando un papel mayormente pasivo. ¿Por qué nos empeñamos en que aprender sea aburrido?

Aulas-jaulas

Muchas de las aulas de los centros educativos se convierten en jaulas. De esas maravillosas aulas de Infantil, llenas de colorido, rincones, de vida… a las impersonales aulas de Secundaria, tristes, frías, vacías. Pero no quiero hablar de lo bonitas o feas que son las aulas, desde luego que en un ambiente agradable las experiencias de aprendizaje son mejores; quiero hablar del concepto aula como espacio reducido donde exclusivamente se da el aprendizaje. Los alumnos en su jaula. Hemos perdido con los años a la comunidad como lugar de aprendizaje, a los espacios urbanos o rurales, al huerto, al parque del barrio, al río, mar, montaña, granja o mercado. Sólo usamos el aula-jaula.

 Los exámenes

Confundir evaluación y examen es uno de los problemas genéticos del profesorado. No sabemos evaluar de otra manera que no sea poner un examen al final del tema o temas,  ignorando el proceso de aprendizaje en su conjunto y considerando, principalmente, el examen memorístico como el elemento para calificar más habitual. Bueno, también los trabajos y la ¿actitud? cuentan, pero poco, no sea que los alumnos se relajen.

Los deberes absurdos

Poco que añadir a lo que comenté en su día: los deberes basados en la repetición de ejercicios de los libros de texto son absurdos e inútiles para el aprendizaje si no están contextualizados correctamente, tanto en dificultad como en su desarrollo. Mandar cosas para hacer en casa que acaban haciendo las familias no hace que los alumnos aprendan más. Si los deberes no sirven para aprender en un contexto metodológico distinto y no pueden ser supervisado por el profesor, mejor no mandarlos.

Metodología expositiva, libros de texto, exámenes memorísticos: la Santísima Trinidad Educativa. Los deberes, el Espíritu Santo.

Ahora pensemos. ¿Cuánto dinero cuestan los cambios estructurales que he descrito? ¿Mucho? ¿No será cuestión de un cambio en la formación inicial del profesorado, en el acceso a la profesión docente y en la evaluación del desempeño profesional las claves para ello? La cultura docente, ¿cómo se cambia? ¿Acaso las sucesivas leyes educativas han cambiado en el fondo nuestro sistema educativo? Yo creo que no.

Y tú, ¿qué opinas?

Imagen de cabecera generada con Wordle.

Finlandia: la utopía posible

Salvados

Quién nos iba a decir que seríamos el páis del mundo con más kilómetros de tren de alta velocidad

El domingo en La Sexta, el programa Salvados emitió Cuestión de educación, abordando la situación de nuestra Educación y la de Finlandia, el país con mejor sistema educativo del mundo según el Informe PISA. Ha sido una magnífica noticia que un programa aborde con el rigor y la seriedad que se merecen, en horario de máxima audiencia, el tema de la Educación, huyendo de debates ruidosos y sin circos mediáticos. Felicito a Jordi Évole por el gran trabajo realizado.

Aunque existen muchos detractores del informe PISA y éste no tiene los mismos resultados en las diferentes Comunidades Autónomas dentro de España, lo cierto es que el sistema educativo español hace aguas y la idea de mirar al país nórdico a ver qué hacen ellos me parece excelente. Hace tiempo que vengo hablando de ello en este blog y, en especial, desde que el  Ministerio de Educación puso sobre la mesa la enésima propuesta de reforma educativa de la Democracia.

Hoy quiero traer al blog las resistencias externas e internas que existen para seguir estando en el mismo punto muerto: un sistema educativo que hace aguas y que agoniza poco a poco. Como me dijo una vez un amigo, existen muchos beneficios secundarios de que el sistema sea tan malo.

Las resistencias desde fuera

Existen frenos objetivos a que la Educación sea un pilar básico de nuestra sociedad porque nuestros dirigentes nunca han creído (del todo) en la necesidad de una Educación Pública gratuita y de calidad para el progreso del país. Nuestros dirigentes políticos, así como los representantes de las más altas instituciones del Estado, han optado sin rubor por escuelas concertadas y privadas para escolarizar a sus hijos. Sobra cualquier comentario al respecto.

Durante los últimos años asistimos a una disminución paulatina de la inversión en Educación y a un ataque sin precedentes a la Escuela Pública perpetrado en nombre de la austeridad, eficacia o nacionalismos de uno y otro signo. La tendencia confirma mi aseveración sobre la marginalidad de la Educación Pública en España y la concepción clasista del derecho a la Educación, al dejar que sea el mercado en vez del Estado, quien asegure el acceso de las personas a los servicios educativos. Los recortes harán que muchos jóvenes sean una generación perdida.

Desde mi punto de vista, las mejoras que necesita el sistema educativo español no son especialmente caras ni traumáticas habida cuenta de que, por ejemplo, en infraestructuras nada sociales, hemos sido capaces de ponernos a la cabeza del mundo gastando miles de millones de euros. Los ejemplos están en los trenes de alta velocidad, aeropuertos, autopistas de peaje, centros vanguardistas de artes diversas, rotondas, monumentos… inaugurados a bombo y platillo por los políticos de turno. Hubo dinero suficiente para ello y hubo intencionalidad política para acometer esas enormes inversiones de nula rentabilidad social y económica que nos llevan a ninguna parte.

¿Habrá un mínimo de dinero y voluntad política para cambiar la Educación? Soy pesimista.

Las resistencias desde dentro

Aunque muchos docentes hablamos de Finlandia como ejemplo de buen hacer, inmediatamente objetamos que no podemos copiar el sistema educativo finlandés porque la sociedad y los valores culturales no son iguales. Sinceramente, me suena a excusa barata, a falta de autocrítica y, en muchas ocasiones (me duele decirlo) a muy poca profesionalidad. Parece muy claro que el profesor es el principal factor de calidad del sistema educativo y, en el nuestro, no es cierto que todos los que están, sean los mejores. El acceso a la docencia es desastroso y la falta de evaluación y supervisión del desempeño profesional un cáncer. Por no hablar del sistema de perfeccionamiento del profesorado, o la formación continua, que conlleva la acumulación de cursos del profesorado sin que haya reflejo objetivo o supervisión del efecto en el aula. Naturalmente, toda generalización es injusta y excepciones brillantes y honrosas, hay en todos los sitios. Si todos presumimos de la excelencia del sistema público sanitario, algo tendremos que aprender de la profesionalidad y gestión del mismo, ejemplo en muchos países. Ahí sí que lo hemos hecho bien (excepciones a parte de los sistemas privatizados).

Preguntas al aire

Os recomiendo que veáis el programa y luego que os toméis la molestia de hablar de él con vuestros amigos y familiares. Porque otro gran problema, enorme, viene del desprestigio de los docentes y de la falta de implicación familiar en la Educación.

Mis reflexiones para el café:

Podemos hacer un sistema de acceso a la docencia que escoja sólo a los mejores profesionales

Podemos evaluar la labor docente y reconocer la valía o falta de la misma de los profesores

Podemos asegurar unos recursos económicos estables para satisfacer las necesidades del sistema educativo al margen de vaivenes políticos

Podemos exigir que se consulte a los profesionales de la Educación antes de hacer ninguna propuesta de reforma por los Gobiernos

Disfrutad del programa. Pincha en la imagen para verlo.

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