¡Te odio!

¡Te odio! ¡No me comprendes! ¡Tú no tienes ni idea! …

¡Cuántas veces habremos escuchado a los adolescentes decírselo a sus padres! Ciertamente, la adolescencia es una etapa complicada de la vida (aunque no hay que exagerar) y a los padres nos suele coger”con el pie cambiado”. Desde el IES intentamos echar mano de algunas indicaciones de cabecera para apaciguar a esos padres que se desesperan con sus hijos (y no es para menos). Normalmente, la experiencia en el Departamento nos muestra que muchos adolescentes tienen problemas de comunicación con sus familias, así que utilizamos un documento (nada original, seguramente) para dar algunas pistas a las familias para encarar las relaciones de forma positiva.

El documento lo podéis utilizar y modificar a vuestro antojo (agradecería los comentarios).

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Imagen: FlickrCC

Estrés

El comienzo de curso es un momento de estrés para los profesores. Volvemos de las vacaciones con ganas renovadas de trabajar pero el Instituto tiene que reorganizarse de nuevo, con nuevas incorporaciones, nuevos horarios, nuevas asignaciones de grupos… cada septiembre, hay que comenzar de nuevo y eso genera cierto estrés.

Para los miembros del Departamento de Orientación, en general, y para los orientadores en particular (hablo por mi experiencia personal, obviamente) el comienzo de curso es especialmente estresante, ya que nos caen todos los asuntos que uno se pueda imaginar y que deben resolverse en un período muy corto de tiempo. Paradójicamente, para muchos compañeros nuestra tarea es menor, ya que tenemos pocas horas de clase, y estamos en el despacho haciendo no sé sabe qué. Quiero hablar de eso que algunos compañeros -demasiados, desde mi punto de vista- no saben que hacemos, sin el ánimo de ser victimista ni de quejarme, sino con la idea de explicar porqué vamos todos los días al Instituto en septiembre mientras que, algunos profesores -demasiados, desde mi punto de vista- se toman unos días de, llamemos, merecidas vacaciones.

En septiembre, los orientadores realizamos informes de Diversificación -una vez se han celebrado las Juntas de Evaluación tras los exámenes-. Para hacer esos informes, necesitamos información de las familias y de los profesores. Además, nos entrevistamos con los alumnos propuestos para Diversificación. Con toda la información, se elabora un informe individual que después se elevará para su aprobación ante la Inspección Educativa. Algunos profesores deben pensar que los informes se hacen solos, como por arte de magia, que es tan sencillo como decir, Víctor, este alumno que vaya a diver, y ya está. Sin embargo, detrás de cada informe, está el alumno, su familia y una decisión razonada de la Junta de Evaluación que va a marcar el futuro de estos estudiantes con dificultades generalizadas de aprendizaje…

Igualmente, en septiembre, actualizamos la información del alumnado con necesidades educativas especiales. Revisamos su nivel de competencia curricular y preparamos las reuniones con los Equipos Docentes destinadas a facilitar información y herramientas para trabajar con estos alumnos. Otro trabajo en la sombra que, para más inri, no puede cerrarse hasta que no se conocen los horarios que van a tener estos alumnos, de modo que se pueda elaborar una propuesta concreta de horas de apoyo.

Si hablamos del alumnado de compensación educativa estamos ante lo mismo: hay que revisar los nuevos alumnos que se han incorporado al centro, preparar materiales, concertar reuniones con los profesores, establecer horarios de apoyo…

En septiembre, además, iniciamos la coordinación con los servicios comunitarios del municipio para establecer las líneas de trabajo en común. De este modo, nos reunimos con los Servicios Sociales, con el área de Prevención de Drogodependencias, Juventud, Menores, Salud Mental, ONG’s, Comisión de Absentismo… la lista es larga y sólo quiero mostrar en qué perdemos nuestro tiempo fuera de las clases. Toda la información de estas reuniones revierte en el trabajo con los tutores y profesores, bien sea en forma de actividades generales para las tutorías, por ejemplo, o simplemente como parte del seguimiento del alumnado fuera del Instituto. Siempre hay un alumno (o varios), con sus circunstancias personales y familiares detrás de cada reunión.

Otra de las tareas de septiembre es la preparación del Plan de Acción Tutorial. Así, preparamos (al menos yo lo hago) los materiales que pueden resultar útiles para que los tutores desarrollen el Plan de Acción Tutorial y establecemos con ellos el marco de trabajo que tendremos durante el curso. Ese material lo entregamos en soporte papel, en soporte informático y, también ahora cada vez más, en soporte electrónico. Las tutorías son una de las claves del funcionamiento del grupo-clase y es por eso que intentamos cuidarlas al máximo. Sin embargo, algunos profesores -demasiados, desde mi punto de vista- se incomodan si convocamos la reunión de coordinación, sin duda por la necesidad de ese tiempo para más importantes menesteres.

Mientras todo esto sucede, en el Departamento de Orientación atendemos a familias, alumnos, Jefes de Estudio, profesores, tutores, ex-alumnos, secretaría, conserjes… para dar o recibir información, buscar no se qué recurso, solucionar o aclarar tales opciones académicas y yo que se cuántos asuntos, eso sí, sin que medie ninguna cita previa, que nosotros (al menos yo) no tenemos nada más importante que hacer en estos días de septiembre y todos los asuntos de los demás son urgentes, faltaría más. Lógicamente, tenemos que intervenir en muchas cuestiones pero nos vemos (al menos yo) invadidos por requerimientos que deben hacerse aquí y ahora, que corren mucha prisa, sin que tengamos el más mínimo espacio de trabajo alejados de la vorágine.

De los documentos oficiales mejor no hablar: intervenimos en la elaboración del Plan de Atención a la Diversidad, del Plan de Convivencia, del Plan de Compensación Educativa y, por su puesto, la programación del departamento…

Coordino, además, un Seminario TIC para la introducción del uso de blogs educativos en el Instituto que desarrollaremos durante todo el curso y participo en un Seminario de Trabajo sobre Calidad de Vida de las personas con discapacidad, junto con una compañera de Audición y Lenguaje, también durante la tarde de los jueves dos veces al mes.

Respecto a las clases (pocas, es verdad), en septiembre reviso la programación, hago cambios, incorporo nuevas herramientas web 2.0 (sigo sin usar libro de texto)… en definitiva, vuelvo a empezar, uno tiene la costumbre de renovarse entre finales del verano y principios del otoño. A veces envidio al algunos profesores -demasiados, desde mi punto de vista- que tienen tal dominio de su asignatura (sin duda adquirido tras muchos años de experiencia) que pueden evitar este replanteamiento inicial. Ya tengo ganas de llegar a ese nivel de eficiencia.

En fin, que el comienzo de curso me crea estrés, muy a mi pesar, así que voy a empezar, después de escribir esta entrada (por qué me meteré en líos) a aplicarme el kit anti-estrés. Ya os contaré.

Imagen: FlickrCC

Mejor, pero poco

Leo en ADN que El 64% de los españoles de 25 a 34 años completó en el año 2005 Bachillerato, Formación Profesional de Grado Medio u otros estudios secundarios, lo que supone tres puntos más respecto a 2004, pero quince puntos menos que la UE, según el último informe de la OCDE, Panorama de la Educación. Indicadores de la OCDE 2007.

Según el informe tuvimos un 44% de titulados en Bachillerato, frente al 42% de media europeo, superando a países como Italia (29%), Alemania (38%) o Suecia (36%). Sin embargo, sólo un 36% de los jóvenes españoles acaban los programas de Formación Profesional, mientras que en la OCDE dicho porcentaje es del 48% y en la UE asciende al 54%. Sin duda, uno de los talones de Aquiles de nuestro sistema educativo, al menos en Madrid, porque en el País Vasco, por ejemplo, el porcentaje de alumnado que estudia y finaliza Formación Profesional está cercano al de le media de la U.E. gracias al notable desarrollo que ha experimentado en esa Comunidad Autónoma, gracias, también, al decidido apoyo de la patronal. Por contra, en España el porcentaje de españoles que ha alcanzado una titulación universitaria o de FP Superior es del 28%, que es más elevada que el que corresponde a la media de la OCDE (26%) o de la UE (24%).

Sin duda, detrás de estas cifras está la deseabilidad social hacia los estudios superiores frente a los de Formación Profesional de Grado Medio que tienen, paradójicamente, grandes opciones de inserción laboral.

España está entre los últimos países de cola de la OCDE por el porcentaje de población de 25 a 34 años que no ha finalizado los estudios de Educación Secundaria superior (64%) ocupando el puesto vigésimo quinto puesto entre los 29 miembros estudiados de la OCDE, cuya media supera el 80%. En la franja de población de 25 a 64 años sólo el 49% ha finalizado esos estudios superiores.

Otros datos que llaman la atención es la relación existente entre el sueldo y el nivel de estudios finalizados, siendo éste mayor en las personas con titulaciones universitarias superiores, hasta un 3% más. Igualmente, el estudio pone de manifiesto que las mujeres universitarias obtienen más fácilmente empelo que las que no lo son.

pdf1.PNGInforme completo

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Funciones del tutor en Educación Secundaria

Os presento un mapa conceptual sobre las funciones del tutor en Educación Secundaria que puede ayudar a describir la complejidad de esta figura tan poco valorada pero imprescindible en los Institutos. Está hecho con Cmap Tools, una magnífica herramienta para elaborar mapas conceptuales. El mapa contiene algunos recursos útiles para el duro trabajo del tutor pero está incompleto con la noble intención de invitar a colaborar a quien quiera desarrollarlo. Pincha en el mapa para verlo entero.

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El primer día de clase

La primera impresión es la que cuenta

Este era el eslogan de un anuncio comercial de una colonia que pasaron por Televisión Española hace años. Me viene al pelo para hablar del primer día de clase, ya que aunque desde la semana pasada estamos trabajando en el Instituto, las clases no comenzarán hasta el próximo lunes.

El primer día de clase es clave para sentar las bases de un buen comienzo de curso y no se debe dejar, en absoluto, a merced de la improvisación. Os voy a dar algunos ingredientes imprescindibles para ese primer día:

  • Presentarte ante los alumnos con tu nombre y apellidos.
  • Pasar lista de todos tus alumnos. Preguntarles cómo quieren que sean llamados (evitando motes).
  • Presentar cuáles son los objetivos de tu asignatura.
  • Presentar cuáles serán los contenidos que trabajaréis durante el curso.
  • Presentar la forma de trabajo específica de tu materia: toma de apuntes, ensayos, exposiciones, trabajos individuales, en grupo…
  • Enumerar los materiales necesarios para seguir la materia (libros, memoria USB, cuadernos…).
  • Exponer claramente cuáles serán los criterios para obtener una calificación positiva de tu materia.
  • Transmitir las altas expectativas que tienes para que ellos obtengan el máximo rendimiento posible. Explicitar tu compromiso de trabajo en este sentido.
  • Establecer las normas específicas para ese aula (si es que son necesarias).
  • Realizar alguna actividad respecto a lo que conocen de tu asignatura, especialmente si es nueva para ellos (ideas previas, expectativas, qué han oído sobre tu materia…).

Como primer día, es posible que no puedas abordar todos los aspectos, en ese caso, puedes centrarte en el conocimiento y presentación del grupo, las normas y lo que te dé tiempo de tu asignatura, ya que podrás continuar al día siguiente. Es muy aconsejable, además, tener una pequeña ficha con los datos más significativos que consideres oportuno, especialmente si no eres el tutor. Esta ficha recogerá aspectos académicos, personales, familiares y sociales. Respecto al temario de la asignatura, si dispones de libro de texto ésa será su referencia pero es importante dar por escrito lo demás, es decir, objetivos, criterios de calificación, aspectos relativos al material, etc.

El efecto de un buen primer día de clase es muy importante en la motivación de los alumnos que van a sentirse más implicados desde el primer momento con tu asignatura y van a tener muy claro el marco de referencia en el que tienen que moverse. De este modo, las reglas del juego quedan bien claras para todos evitando, en sesiones sucesivas, estar centrando a los alumnos respecto a los objetivos de la asignatura y su forma de trabajo.

¡Buen comienzo!

Recortes

Una de las novedades de la vuelta al curso escolar en mi Instituto es la supresión, por parte de la Consejería de Educación, de la figura del Profesor Técnico de Recursos a la Comunidad (PTSC) o Trabajador Social, como todos le llamamos. Esta figura, que lleva muy pocos años presente en el sistema educativo español, se encarga la relación directa con los servicios comunitarios que confluyen en el proceso educativo del alumno. Dentro de las funciones que los PTSC venían desempeñando en mi Instituto, quiero destacar la relación con las familias en riesgo social, o familias inmigrantes que acaban de incorporarse al sistema educativo. Los PTSC están integrados en el Departamento de Orientación de los Institutos de Secundaria y durante años se reclamó su presencia en ellos por la diversidad de problemática social que lleva aparejada la diversidad del alumnado de los Institutos.
En un sistema educativo donde la diversidad de alumnos es tan grande y el manejo de los recursos comunitarios que complementan la labor de la escuela se hace complicado, la figura del PTSC aportaba a mi centro la tranquilidad de que alguien de referencia en el Instituto iba a encargarse de la necesaria relación con los Servicios Sociales municipales, la relación con entidades asociativas, Salud Mental y un sinfín de profesionales con los que es necesaria la relación constante, todos ellos en el ámbito comunitario, de modo que el Instituto pueda trabajar en red con otras entidades relacioadas con la adolescencia.
Detrás de los recortes de la Consejería no sé si está la falta de presupuesto, lo cual confirmaría, de nuevo, el auténtico valor real que merece la educación en Madrid, o, por el contrario, lo que hay es el desconocimiento de la importancia de esta figura integrante de los Departamentos de Orientación de los Institutos de Secundaria que desempeñan una inestimable labor. Lo único cierto ahora es que las funciones que antes desempeñaba el PTSC ahora las tendremos que desempeñar los orientadores añadiendo una carga de trabajo a nuestras ya dilatadas funciones.

[Libros] Todo un mundo por descubrir

descubrir

Hace unos días os prometí hablar del libro Todo un mundo por descubrir, continuación de Todo un mundo de sensaciones ya comentado en el blog. Este libro, de Elizabeth Fodor y Montserrat Morán complementa el anterior por estar referido al desarrollo del niño entre los 6 y los 24 meses.

Como ya comenté del primero, aporta los conocimientos científicos sobre el desarrollo evolutivo del niño para que sean aprovechados en su estimulación por parte de padres o profesionales. Su lectura es amena y sus propuestas son accesibles y, lo más importantes, muy gratificantes para los padres y sus hijos. Aporta un montón de actividades fundamentadas para estimular al niño en todos sus aspectos. En definitiva, un gran libro escrito de forma amena pero con gran rigor científico.

FICHA TÉCNICA:

AUTOR: FODOR, ELIZABETH

EDITORIAL: EDICIONES PIRÁMIDE

ISBN: 978-84-368-1953-3

AÑO: 2005

LUGAR DE EDICIÓN: Madrid

COLECCIÓN OJOS SOLARES

NÚMERO PÁGINAS: 328

Sensaciones encontradas

ies

Después de asistir al Educaparty en Santander y disfrutar de la compañía de algunos amigos, me reincorporé al Instituto el miércoles, en concreto, para asistir a Juntas de Evaluación de septiembre. En la Comunidad de Madrid, se reimplantaron los exámenes de septiembre a pesar (creo yo) de la enorme pérdida de tiempo que suponen en la inmensa mayoría de los casos. Pues bien, decía que volví al centro y me reencontré con los compañeros en uno de los momentos mejores del año, en el que nos sentimos todos felices y relajados, compartiendo nuestras vicisitudes veraniegas. Es un momento de alegría y camaradería sincera que el paso del tiempo se encargará de ir diluyendo cual azucarillo en el café.

Pero mi primer día en el centro dio para mucho. Como tuvimos reuniones desde por la mañana hasta por la tarde, pude disfrutar de la comida con dos estupendas compañeras. Estos momentos, tan escasos y tan atípicos durante el curso, me encantan porque suponen un instante de encuentro para compartir desde un punto de vista más personal. Si no fuera por ellos, estaría muerto. De hecho, suelo quedarme a comer todas las semanas para luego seguir en el centro con otros menesteres y aprovechar el rato con algún compañero. ¿Cómo es posible que convivamos en el mismo centro cerca de ochenta profesores y apenas tengamos leves referencias de nuestras vidas? Esta falta de relación personal, que algunos pensarán que es normal pues estamos trabajando, no creo que sea ajena a la vivencia tan despersonalizada del paso por el instituto que tienen muchos alumnos (y muchos profesores). Me doy cuenta, con el paso de los años, que el tiempo para encontrar a la persona que hay detrás del compañero, sencillamente no existe.

Los expertos sobre relaciones laborales hablan sobre la importancia de crear auténticos equipos de trabajo que se identifiquen altamente con los objetivos de la organización para la que trabajan y que tengan unas relaciones personales sanas y fluidas. Naturalmente, esto no significa que seamos amigos de nuestros compañeros del Instituto (si llega el caso, llegará) pero sí que existan unos cauces de relación informal y, sobre todo, de buena comunicación que hagan del trabajo una experiencia más agradable y, efectiva. En estos aspectos, es clave la figura del director o coordinador del equipo, el Equipo Directivo en nuestro caso, que con su estilo de liderazgo y con la capacidad de dinamización del grupo de profesores, lo que incluye el generar las condiciones para esas relaciones agradables, harán del claustro un equipo identificado con la tarea de enseñar, con altas expectativas respecto a los resultados de los alumnos y una conciencia común de hacer un trabajo en equipo muy importante para la sociedad.

Naturalmente, para poder crear estas condiciones son necesarias unas instalaciones con un mínimo de dignidad, asunto del que he hablado en algunas ocasiones en el blog. Empezando por las clases y resto de instalaciones del centro y acabando por los despachos de los profesores o la propia sala de profesores, en las que sólo si eres rápido puedes optar a sentarte en uno de los dos sillones disponibles, así como sólo podrás optar a uno de los cuatro ordenadores si eres ágil. Cualquiera que pase por la sala de profesores de mi centro se echaría a llorar o, sencillamente, pensaría que los profesores somos unos pringaos por aceptar trabajar en unas instalaciones como en las que lo hacemos. Dice muy poco de nuestra propia dignidad profesional y, desde luego, es un chollo para al Administración que tiene a tan resignados empleados en sus nóminas. Ah, las canastas y patios deportivos del centro están, literalmente, destrozados, para no desentonar del estado general del Instituto.

Acabo. Una vez más, y van unas cuantas en mi vida profesional, escuché comentarios de algún compañero respecto a la nota que ponía a un alumno con necesidades educativas especiales… me canso del tema tanto que sólo pienso en cuál sería su actitud en el caso de que su hijo tuviera alguna discapacidad. Lo dejo ahí. ¿Hacemos todo lo que está en nuestras manos para que estos alumnos tengan las mismas oportunidades y los mismos derechos que los demás? Ya sé que en clase hay muchos más alumnos, culpa que en ningún caso es del alumnado con discapacidad, los cuales merecen la atención por parte del profesor al tiempo que éstos deben esforzarse y trabajar sin paliativos. Pero desgraciadamente, el alumnado con necesidades educativas especiales pasa muy desapercibido dentro de las clases y, además, generalmente, molestan poco. Tan poco que ni a la hora de que le pongan las notas se les tiene en cuenta.

Lo dicho, sensaciones encontradas. Por cierto, la pintada es del patio del Instituto. Sin comentarios.