El Tinglado finalista de Edublog Awards 2007

El blog colectivo El Tinglado ha resultado finalista en el concurso Edublog Awards 2007, dentro de la categoría Best Educational Tech Support Blog 2007. Es un reconocimiento internacional a un proyecto colectivo e ilusionante en el que están implicados unos cuantos buenos profesores y, sin embargo, amigos. Tiene más mérito el que sea el único en lengua no inglesa, para que luego digan de la lengua de Cervantes. El resultado de las votaciones se conocerá el próximo día 6 de diciembre y si eres, como yo, de los que piensan que merece nuestro reconocimiento, puedes votar por él y apoyarlo.

Yo la he hecho.

XO, dé uno, reciba uno


Desde el 12 de noviembre hasta el 26 de noviembre se ha puesto en marcha en Estados Unidos y Canadá la campaña del proyecto One laptop per child para donar un portátil XO a los niños de países en desarrollo recibiendo, como contrapartida otro. El precio de ambos será de 399 dólares. Es una forma de recaudar fondos para dar el espaldarazo definitivo al proyecto por parte de los particulares, a falta de que los gobiernos de los países ricos hagan lo propio. El proyecto, que ya está en marcha en algunos países, ha tenido problemas pero parece que despega definitivamente y se ha comenzado la producción a escala por parte de Quanta, comenzando con las 40.000 unidades que fabricará este mes, seguidas por otras 80.000 para el mes que viene que pasarán a ser de 120.000 en enero. Su precio final será de 188 dólares, alejándose del objetivo inicial de los 100 dólares.

ACTUALIZACIÓN: Debido al éxito, la campaña se extiende hasta el 31 de diciembre.

Prefiero el cocido

cocido

En Tendencias 21 nos asustan con una cocina basada en la mecánica cuántica que evite enfermedades. Existe una tendencia actual a medicalizar los alimentos: lácteos para regular el colesterol, lácteos para regular la presión arterial, alimentos light… olvidando que los alimentos, aparte de ser nutrientes, tienen una importante base cultural y el acto de comer, es un acto esencialmente social. Alrededor de una mesa se vive y se convive, se disfruta, se charla, se escucha y, además, uno se alimenta. Esta sociedad tan tecnificada e industrializada que no deja tiempo a los verdaderos placeres de la vida olvida sabores, texturas y alimentos que llevan muchas generaciones entre nosotros.

La comida de ayer se diseñaba para corregir las deficiencias nutricionales. La del mañana estará dirigida a prevenir problemas de salud antes de que los síntomas de enfermedades aparezcan y ofrecerá beneficios más personalizados a los consumidores”, publica el Nestlé Research Center. El conocimiento del nivel cuántico del funcionamiento molecular de los lípidos y el agua seguramente formará parte de este objetivo.

Así que por mucho que los nuevos alimentos me eviten enfermedades, no quiero que las grandes multinacionales como Nestlé patenten lo que voy a comer olvidándome de los sabores tradicionales. Una cosa es tener una dieta equilibrada y otra comer píldoras con los nutrientes necesarios y, de paso, engordar la cuenta corriente de las multinacionales.

Estas grandes multinacionales están inundando los mercados de organismos modificados genéticamente (OGM), también conocidos como transgénicos, anticipando la tendencia del futuro. Dicen que los OGM evitan enfermedades auqnue no está demostrada su inocuidad en los seres vivos. En la web de Greenpeace podemos encontrar la definición de transgénico:

Un transgénico (Organismo Modificado Genéticamente, OMG) es un organismo vivo que ha sido creado artificialmente manipulando sus genes. Las técnicas de ingeniería genética consisten en aislar segmentos del ADN (el material genético) de un ser vivo (virus, bacteria, vegetal, animal e incluso humano) para introducirlos en el material hereditario de otro.

En España tenemos el triste récord de tener el mayor número de hectáreas cultivadas de OGM de toda la Unión Europea, en concreto de maíz. Gracias a la fuerza de Mosanto y otras grandes multinacionales que suministran las semillas de maíz transgénico (patentado, por supuesto) el etiquetado de estos productos es, cuando menos, confuso ya que aunque hay que etiquetar los productos directos no así los alimentos que proceden de animales alimentados con OGM, así que nos comemos ese bistec de ternera sin saber si la ternera se ha alimentado de maíz transgénico. La ley dice que sólo se etiquetan aquellos alimentos que contengan:

ingredientes de productos alimentarios que contengan más de un 0,9% de transgénicos;

– los aditivos o los aromas de productos alimentarios que contengan más de un 0,9% de transgénicos;

piensos animales que contengan más de 0,9% de transgénicos.

Detrás de todo esto hay un inmenso negocio aunque nos lo vendan como una mejora de la alimentación, ya que no está comprobado el efecto de los OMG sobre la salud humana. Por si fuera poco, un informe de la Asociación Española de Pediatría alerta de que los menús en los comedores escolares son pobres en legumbres, verdura, fruta y pescado, curiosamente componentes básicos de la dieta mediterránea que está perdiendo la batalla contra la comida basura. La Escuela no es capaz de hacer enseñar a comer bien (tampoco la familia que espera que la Escuela lo haga)

Ahora puedes encontrar en el supermercado la ración diaria de vitaminas y frutas envasadas en cómodos recipientes de plástico contaminante, así como todo tipo de alimentos milagro al dictado de la sociedad actual.

Yo, por si acaso, mañana voy a casa de mi madre que prepara un cocido que está de muerte.

pdf1.PNGListado de productos transgénicos el el mercado español

ADSL a pedales (2ª parte)

Hoy no voy a a hablar del ADSL de mi casa sino del ADSL del Instituto, para que el lector se haga una idea del desarrollo de la banda ancha en una ciudad normal de la Comunidad de Madrid (una comunidad rica, según las encuestas) en un país rico, como España. Coincidencias: tanto en mi trabajo como en mi casa, la tecnología no está a la altura de los tiempos.

Hace unos meses la Comunidad de Madrid presentó a bombo y platillo su Plan de Nuevas Tecnologías para los centros educativos. Mi centro es uno de los elegidos para tener pizarras digitales, wifi con banda ancha de no sé cuantos megas, portátiles, nuevos ordenadores… un ingeniero informático realizaría un estudio de la situación del centro (en el primer trimestre que se acerca a su fin) en cuanto a las redes y equipos para implementar posteriormente el ansiado plan…

La realidad es bien distinta: en mi Instituto estamos compartiendo un ADLS de 1 Mb tres aulas, con 50 equipos informáticos en total. Así que cuando nos conectamos todos a la vez, realmente vamos a pedales o, peor aún, no vamos. La pasada semana tuve problemas dos de los tres días que usé el aula de informática: el ancho de banda no daba más de sí y las páginas del Aula Virtual no cargaban.

Frente a esta situación, en la Comisión de Coordinación Pedagógica nos hemos planteado llevar al Consejo Escolar la propuesta de aumentar en ancho de banda a 20 Mb a partir de enero, detrayendo de los Departamentos el dinero que esto suponga. Igualmente, como la Comunidad de Madrid no nos da ningún mantenimiento sobre los equipos informáticos que vamos adquiriendo (que son la mayoría) y éstos se estropean con mucha frecuencia por el uso intensivo, vamos a aumentar -si el Consejo Escolar lo aprueba- las horas que la empresa informática (tres a la semana, en la actualidad) dedica al mantenimiento de todos los equipos del centro. Actualmente, con las horas del coordinador TIC del centro (un profesor de Tecnología) y con las de esta empresa no se reparan los desperfectos de cada semana ni tampoco se abordan otros retos de mayor calado, como mantener una Intranet en condiciones o elaborar una página web del centro con Joomla. ¿A cómo está en una empresa privada la hora de trabajo de un experto en diseño y montaje de redes?

Es curioso. La Administración nos obliga a incluir en las programaciones didácticas las competencias digitales que vamos a enseñar a nuestros alumnos; nos invita a que usemos los ordenadores y los blogs… pero el esfuerzo de dotaciones y mantenimiento lo soporta el propio centro. Por no hablar del coste económico derivado de no usar ordenadores con software libre como otras comunidades autónomas… dinero que permitiría una dotación adecuada a las necesidades de la educación del Siglo XXI.

Por si fuera poco, y no hay el menor reconocimiento hacia los profesores que llevan algún tiempo incorporando las nuevas tecnologías en los centros, a costa de su esfuerzo, tiempo y dinero. El ejemplo más sangrante es no reconocer que cuatro años de trabajo con un blog no tiene ningún reconocimiento en el concurso de traslados de los funcionarios. Como ahora los blogs están de moda, no tiene mérito alguno que los profesores los usemos.

¡Obras son amores, que decía el refrán!

Imagen: FlickrCC

Botones Antipixel

Si quieres crear un botón para tu blog con el nombre, la sindicación o lo que quieras Pixel Buttom te permite crearlos fácilmente, combinando los colores de fondo, letra y bordes. Los botones, creados por Jeremy Hedley son los que nos encontramos en los blogs más ilustres de la blogosfera. Esta web, además, te genera un código HTML que te permitirá insertarlo en tu blog fácilmente. Yo me he creado uno para la sindicación del blog y lo tenéis en la barra lateral, pero cualquiera de éstos me gusta:

e21 rss

educadores 21

soy blogger

educadores 21

edublog 2.0

¿Te animas a crear el tuyo?

20 (N)

No celebro ninguna efeméride nostálgica, sólo que llevo 20 días sin ADSL y sin teléfono, conectándome con una wifi salvadora pero lenta. Telefónica a la vanguardia de la tecnología.

Es broma, faltaría más.

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La agresividad no sólo es social

Así lo cuenta Olga Castro-Perea en Tendencias 21, la revista científica electrónica. Dos estudios llevados a cabo con personas violentas han demostrado que estas personas tienen unas áreas cerebrales diferentes a las personas que no lo son. Esto no significa que desde que uno nace esté predeterminado a ser más agresivo que otras personas, sino que los indicadores cerebrales actúan como predictores de riesgos y, en todo caso, teniendo en cuenta la interacción social. Dicho de otro modo, no sólo una persona es agresiva porque se haya desenvuelto en un entorno agresivo o violento, si no que existe, además, una correlación con determinadas actividades anormales en el cerebro o distintos tamaños en algunas áreas.

El primer estudio, el de Guido Frank de la Universidad de California, muestra que en las personas más agresivas existe una anormal actividad de la amígdala y una menor en el lóbulo frontal. La amígdala es un área cerebral relacionada con las emociones más primarias de los seres humanos, como el miedo y la agresividad, y está presente en el cerebro de todos los ancestros humanos. El lóbulo frontal, por su parte, es una región encargada de la toma de decisiones y de controlar nuestra conducta.

Recientemente, en el marco del trigésimo séptimo encuentro anual de la Society for Neuroscience en la ciudad de San Diego, se presentó un estudio liderado por Guido Frank, científico y físico de la Universidad de California, que con imágenes de resonancia magnética del cerebro ha analizado la actividad neuronal de un pequeño grupo de adolescentes valorados como “reactivamente agresivos”, considerando la violencia reactiva como una explosión que surge cuando una persona experimenta una tensión, amenaza o dificultad que es incapaz de afrontar de otra forma. Las reacciones de estos individuos son desproporcionadas y, en estos casos, las personas son incapaces de controlarse a sí mismas.

Cuando se le mostró al grupo analizado imágenes de rostros amenazantes, los cerebros de los chicos agresivos, comparados con gente capaz de controlarse, mostraron una mayor actividad en la amígdala, una parte del cerebro que se relaciona con el miedo; y una menor actividad en el lóbulo frontal, región cerebral vinculada a la capacidad de razonamiento y de toma de decisiones, así como al auto-control. La actividad en la amígdala reflejaría que los participantes más agresivos sentían más miedo cuando veían las caras amenazantes y, al mismo tiempo, eran menos capaces que el resto de controlar sus propios actos.

El segundo estudio lo ha realizado Adrian Raine, de la Universidad de Pensilvania. En él se muestra que la corteza prefrontal de las personas violentas es más pequeña que las que no lo son:

Otro estudio, de Adrian Raine, neurocientífico de la Universidad de Pensilvania que estudia las bases neurológicas de la violencia, fue llevado a cabo con 792 asesinos e individuos con un comportamiento antisocial y con 704 personas de comportamiento normalizado.

Raine y sus colegas descubrieron que en los primeros la corteza prefrontal del cerebro era de menor tamaño en comparación con la corteza prefrontal de los individuos capaces de controlarse. Un meta análisis, presentado en el mismo encuentro anual antes mencionado, de 47 estudios con imágenes cerebrales de adultos, confirmó el descubrimiento de Raine: las personas con un comportamiento antisocial, particularmente aquéllas con un historial de violencia, presentaban deterioros tanto estructurales como funcionales en dicha región cerebral. En este grupo, la corteza prefrontal era más pequeña y menos activa.

Además, estos mismos individuos tendían a presentar daños en otras estructuras cerebrales vinculadas a la capacidad de hacer juicios morales, mayormente en la corteza prefrontal dorsal y ventral, en la amígdala y en el gyrus angular (relacionado con el lenguaje y la cognición).

En todo caso, ambos estudios dejan claro que el cerebro no es determinante de los comportamientos violentos y que las influencias del entorno moldean al individuo y al propio cerebro, avalando la intervención psicosocial que se desarrolla desde diferentes ámbitos con personas agresivas:

De hecho, investigaciones realizadas con animales y humanos han sugerido que las influencias del entorno tienen un fuerte impacto en el cerebro, tanto para bien como para mal, porque se ha demostrado que en individuos con predisposición genética a la violencia, el afecto y el cuidado maternos o de cualquier índole en la infancia reducen el riesgo a que se conviertan en adultos agresivos.

Guido Frank asegura que, por tanto, la biología y el comportamiento pueden cambiarse y que la imaginería del cerebro debe combinarse con la terapia y el control individualizado para conocer y modificar los progresos de cada individuo. En el comunicado de la Society for Neuroscience, Craig Ferris declaró por otro lado que la comprensión de la confluencia de elementos, tanto ambientales como biológicos, que producen actos violentos, han sido considerados por educadores, profesionales de la salud y científicos durante décadas.

Hace unos años, Eduardo Punset se hacía eco de esta cuestión por duplicado en REDES, el programa de Televisión Española de divulgación científica, en concreto en el capítulo CLAVES VIOLENTAS I en las que entrevistaba al propio Adrian Raine, a Emil Coccaro, profesor de Psiquiatría en la Universidad de Chicago, al Premio Príncipe de Asturias Antonio Damasio, neurocientífico de la Universidad de Iowa (EE.UU.), y a José Sanmartín, director del Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia.

En el segundo programa sobre el tema, entrevistaba a Jonathan Pincus neurólogo de la Universidad de Georgetown, en Estados Unidos, sobre sus investigaciones neurológicas con criminales. Este médico afirma que cuando una persona ha sufrido maltrato en la infancia y tiene daño cerebral, existen muchas posibilidades de que se convierta en un delincuente.

Llevando la cuestión al terreno educativo, resulta más que imprescindible abordar la educación educación emocional en nuestros alumnos que esté basada en el desarrollo de las capacidades de relación e interacción social y, más concretamente, en el desarrollo de la empatía (capacidad de ponerse en lugar del otro), de la asertividad (ser capaz de expresar tus opiniones y sentimientos hacia los otros sin agresividad) y de la aceptación de la discrepancia como algo natural. Seguramente me deje algunos otros aspectos, pero en general, el desarrollo de la autoestima, tanto en la escuela como en la familia, es una de las claves para luchar contra una agresividad que está demasiado presente en la sociedad y en las aulas.

Imagen FlickrCC

Líbano, las malditas bombas de racimo

Hernán Zin, el periodista del diario 20 minutos nos ofrece en esta cuarta entrega de la serie Un día más con vida, un reportaje sobre las más de un millón de bombas de racimo que el ejército de Israel lanzó en tres días en el conflicto del verano de 2006. El 40% de esas bombas no estallaron en su día y ahora dejan un rastro de muerte y mutilación. Saber y comprender, dos verbos que debemos conjugar con nuestros alumnos.

Greenpeace y otras ONG mundiales desarrollan una campaña contra estas bombas especilamente diseñadas para matar a la población civil y destruir sus instalaciones.

Botellón

Definitivamente, el botellón se ha instalado entre nuestros jóvenes. Aumentan los jóvenes que se apuntan a este fenómeno social en el que el consumo de bebidas alcohólicas y otras drogas, tiene un papel protagonista. El dato concreto es que en los últimos seis años, se duplica el número de jóvenes que hacen botellón los fines de semana, como refleja el estudio “Los adolescentes ante el alcohol. La mirada de los padres y madres”, perteneciente a la ‘Colección de Estudios Sociales’ de la Fundación La Caixa.

Leyendo entre líneas, me llama la atención lo siguiente:

El resultado de todo este proceso es que la socialización del acceso al alcohol ha dejado de estar en el ámbito de lo familiar, como históricamente sucedía en España, para situarse en el grupo de iguales y en espacios ajenos a la familia. Para un adolescente, aunque sus padres se lo ofrezcan, beber en casa no tiene sentido porque no es “beber”; ni el tipo de bebidas, ni lo que se valora en ellas, ni los efectos que se buscan al beber tienen nada que ver con lo que espera. Para un adolescente beber es algo distinto: bebidas singulares, en formatos propios, en espacios y momentos de los que debe apropiarse, al margen del control adulto, en la búsqueda de unos efectos psicoactivos que asocia con una mayor diversión y con ritos de celebración grupal. De ahí que, por mucho que no sea una costumbre generalizada entre los propios adolescentes, para el imaginario colectivo, el “botellón” sea la fórmula que más genuinamente representa al modelo.

Estamos ante un fenómeno social muy vinculado a la adolescencia, en el que los valores del grupo, de la afirmación, de la identificación influyen notablemente más allá de los valores del propio consumo. De hecho, el consumo en el hogar no es deseable socialmente y los adolescentes y jóvenes lo dejan para el fin de semana. Esto sugiere, por tanto, que tanto una cuestión de orden público, sino más bien, de orden social, ya que la facilidad de acceso a las bebidas alcohólicas, así como el ahorro que supone el consumo en espacios públicos, ofrecen a los jóvenes grandes atractivos para consumir.

Pero, ¿cuál es el papel de las familias ante esta situación? ¿Reprueban el botellón? Dice el estudio:

Ante toda esta situación las posturas de padres y madres muestran un notable nivel de indefinición. Por una parte, esos padres no dejan de ser personas que, ellas mismas, han vivido con intensidad la cultura alcohólica, tanto como miembros de una sociedad donde el alcohol tiene carta de naturaleza, como participantes de una forma de beber que no les es ajena en absoluto (hay que recordar que muchos padres y madres de los adolescentes actuales vivieron como protagonistas el cambio de modelo); esta situación condiciona una cierta ambivalencia al tener que conciliar la preocupación que el comportamiento de sus hijos les suscita con una visión personal que en cierta forma les hace entender esos comportamientos. Por otro lado, los padres deben enfrentar las dificultades que el proyecto educativo de sus hijos les plantea: cambios en los roles familiares que hacen acaso más fácil, pero mucho más compleja, la comunicación; falta de tiempo y oportunidades, y el conocimiento vivido de que esos hijos adolescentes, como parte de su proceso de construcción de la autonomía, precisan separarse de ellos e integrarse en el grupo de iguales.

Y ahora llegamos al punto que, como educador, más me afecta:

De ahí que esta postura de padres y madres se traduzca, más allá de una cierta inhibición, en una maniobra de delegación de responsabilidades: que la escuela eduque, que los medios de comunicación no impulsen los comportamientos negativos o enfaticen modelos más integrados, que las leyes y las instituciones controlen la situación en el espacio ajeno a lo familiar. Unas responsabilidades ajenas que, aunque innegables, no evaden esa conciencia de compromiso personal que lleva a algunos padres y madres, en una minoría significativa, a reivindicar la exigencia de que la educación sobre el acceso al alcohol retorne al ámbito de lo doméstico.

Hace tiempo que en las entrevistas con alumnos pregunto por sus aficiones y el botellón aparece como una de las más frecuentes, por encima del cine o los bares. Pero, peor aún, las familias lo saben y no afrontan (o no saben afrontar) las alternativas de relación, ocio o consumo de sus hijos. Mientras, desciende la participación de los jóvenes en asociaciones, disminuye la práctica deportiva, desaparecen las actividades de ocio familiar excepto la visita a la gran superficie… y la Escuela tiene que arreglarlo todo, ¿algo difícil, no?.

pdf1.PNG Estudio completo

Imagen: FlickrCC

ADSL a pedales (1ª parte)

Desde que tengo ADSL he tenido todo tipo de problemas. Empecé hace algunos años con Wanadoo, después me pasé a Jazztel y ahora acabo de morir del todo al cambiar a Telefónica. Mirando con perspectiva, con Wanadoo apenas tenía problemas, excepto los derivados de la baja velocidad. Con Jazztel he tenido de todo: cortes y caídas de línea constantes, meses con servicio de catorce días, una queja al Ministerio de Industria que me quitó un montón de tiempo y no me sirvió para nada, problemas de sobrecalentamiento del router y una velocidad increíblemente lenta, pues nunca pasé de los 2 megas muy distantes de los 20 que publicitaban. Hace unos meses me cambié a la oferta de 3 megas para asegurar el resultado, que diría un entrenador de fútbol, pero ni por esas, como mucho navego a 1,5 megas.

Un día en el garaje de mi bloque veo que Telefónica está instalando un gran armario. Paro el coche y pregunto al operario:

¿Me podría decir qué están instalando aquí, por favor?

Una mini-central de fibra óptica, para el ADSL y todo eso, me contesta amablemente

¡Está es la mía, por fin voy a tener un ADSL en condiciones!

¡Una central de fibra óptica! ¡Seguro que voy a navegar a toda hostia velocidad! Llamo al teléfono de información telefónica y solicito la portabilidad y el ADSL a 3 megas, para empezar. Eso fue el pasado 5 de octubre.

Ha pasado más de un mes y desde el día 1 de noviembre estoy sin línea telefónica y, por supuesto, sin ADSL, así que para navegar utilizo la conexión wifi de mi amigo Juanjo que comparte su ADSL gracias a la fonera, un router específico desarrollado por FON. La propuesta de FON es sencilla: un usuario comparte su ADSL mediante un router (la fonera) y a cambio obtiene acceso wifi gratis en todo el mundo, gracias a los FON Spot (puntos de acceso) diseminados por el planeta.

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Me va muy lento (debido a la situación de la antena de mi vecino) pero puedo leer el correo y navegar eso sí, sin que me carguen algunas páginas o el correo en gmail, por ejemplo, ya que la intensidad de la señal es extremadamente baja. Al menos, es de agradecer la iniciativa ya que gracias a ella no estoy totalmente aislado del resto de la blogosfera.

En julio, un informe revelaba el ADSL de España está entre los más caros de la OCDE y los de más baja velocidad. Como no hay un desarrollo de inversiones en fibra óptica, las viejas líneas telefónicas de cobre no dan más de sí. Además, está la cuestión del monopolio del ADSL motivo por el cual la Unión Europea ha puesto una multa a la compañía Telefónica.

Mientras tanto, voy a pedales, menos da una piedra…

Imagen: FlickrCC