[A Golpe de Timbre #9] hablando de acoso escolar con José Antonio Luengo

Esta pasada semana he leído que en España hay entre un 5% y 10% de alumnos que sufre acoso escolar grave. Sólo en la Comunidad de Madrid se calcula que entre 13.000 y 14.000 alumnos son víctimas del acoso entre iguales. No lo digo yo, lo dice José Antonio Luengo, el invitado de hoy al podcast y una de las personas que más sabe del tema en España y que más ha trabajado para que el problema se difunda y se ataje. Desde sus tiempos en la oficina del Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, hoy desaparecida por los recortes, hasta su actual puesto en el Colegio de Psicólogos y asesor técnico docente en la Comunidad de Madrid, José Antonio dedica buena parte de sus esfuerzos a la promoción de la convivencia positiva. Es el autor de la Guía Ciberbullying, prevenir y actuar, que podéis descargar gratuitamente.

Entre los proyectos que desarrolla actualmente, quiero citar el de Alumnos Ayudantes TIC Madrid Sur, un proyecto basado en el aprendizaje servicio que aprovecha del potencial de los alumnos para formar a sus compañeros más pequeños en los temas de privacidad, respeto y ciberacoso. Mi instituto participa desde el curso pasado en el proyecto y los resultados han sido fantásticos.

Puedes seguir a José Antonio en su blog Educación y desarrollo social, y también en Twitter donde es @jaluengolatorre. En el Colegio de Psicólogos de Madrid Vicesecretario y vocal de Psicología Educativa.

En la entrevista repasamos qué es el acoso, sus efectos, los mitos que existen frente al mismo, la relación entre acoso y discapacidad, así como las propuestas existentes para abordar la convivencia positiva. Cerremos con un reto para las generaciones jóvenes: la capacidad de desconectar de la tecnología y la conexión a Internet 24/7, y de estar con uno mismo y tener vida interior. ¡Casi nada!

Por su parte, Jordi Martí regresa al podcast con La Mirada Crítica puesta en la vuelta al colegio y los gastos que deben asumir las familias por este hecho. ¿Dónde queda la gratuidad de la enseñanza pública? se pregunta Jordi. No os lo perdáis al final del episodio. Puedes seguir a Jordi en Twitter donde es @xarxatic.

La sintonía del episodio es de los rusos Distemper con 3 minutes on summertime y Lizartone con Año tras Año pone música al podcast. La sintonía de La mirada crítica es Rain Just Keeps Coming Down de Bruce H. McCosar.

Como siempre, la música libre mejor en jamendo.com.

Recuerda que si te gusta el podcast, tenemos un canal en ivoox y en iTunes para que te hagas seguidor.

¡Que lo disfrutes!

Si prefieres descargar o escuchar el podcast desde la Radioteca de Radialistas, usa el banner de aquí abajo.

Refugiados

¡Qué poca memoria tenemos!

Los refugiados sirios o afganos de hoy lo son por los mismos motivos que nuestros abuelos: escapan de la guerra como escapó Juan Ortiz Garrido en su día junto a hombres, mujeres y niños.
Los inmigrantes subsaharianos de hoy lo son por los mismos motivos que nuestros padres: escapan del hambre.

Los éxodos por las guerras y el hambre no han parado en todo el S.XX y continúan en el S.XXI.

 

Crédito del la imagen: EL Mundo
Crédito de la imagen: España 2000

No hay fronteras que puedan impedir que se huya del hambre y de la guerra.

En A vivir que son dos días, de la Cadena Ser, tres mujeres que fueron refugiadas españolas y un superviviente del campo nazi de Buchenwald relatan sus vivencias y las similitudes con la situación actual. El texto que viene a continuación, está tomado de la página del programa.

Araceli Ruiz recuerda cómo, con 13 años, salió de “El Musel”, el puerto de Gijón. En aquel barco que tenía como destino la Unión Soviética, viajaban 1.100 niños. A ella le acompañaban tres hermanas. Atrás quedaban un padre en la cárcel y una madre que tenía que alimentar a otros dos niños. Mientras ellos sufrían el fascismo en España, sus hijas, ahora exiliadas, sobrevivían a la Segunda Guerra Mundial. Tardarían décadas en regresar a España.

También en barco, a bordo de “El Habana”, y temiendo ser hundidos por el acorazado fascista “El Cervera”, huía de España desde Santurce (Bilbao), una niña de 9 años llamada Elvira Barciela que se agarraba fuerte a sus seis hermanos para sobrevivir al miedo y a la oscuridad. Llegan a Francia, donde son separados y acogidos en familias hasta que su madre consigue reunirse con ellos. Regresan a España años más tarde, en plena dictadura, tras descubrir que su padre no había muerto en la batalla, solo era un preso más. Araceli y Barciela son dos de los 30.000 “niños de la Guerra” que el Gobierno de la República intenta refugiar fuera de España.

Antes de que la ciudad de Barcelona caiga en manos del ejército de Franco, Delfina Tomás, huye a Francia con su madre y con su hermano atravesando los Pirineos. Cumplirá 7 años en un campo de la Bretaña francesa pasando hambre y “viendo morir a niños como moscas”. Su padre huiría días más tarde. Llega a Argelès-sur-Mer, un campo de refugiados por el que pasarán más de 100.000 españoles. La familia tarda años en reunirse y décadas en regresar a la ciudad de la que salieron “con una maletita y dejando las lentejas al fuego”.

El decreto de la vergüenza

Araceli, Elvira y Delfina se sienten agradecidas con Francia y con Rusia, sus “segundas patrias” las llaman, sin embargo, no todos guardan un buen recuerdo del trato recibido ni por el gobierno, ni por la sociedad francesa. Los sindicatos y los partidos políticos de izquierda crearon redes solidarias para acoger y cobijar a los miles de refugiados españoles que buscaron asilo en Francia pero en 1938, el gobierno Edouard Daladier, firma un decreto que permite crear campos de refugiados a los que llegarán muchos españoles. Allí comenzará un largo camino hasta conquistar a la libertad.

Igualmente, habla Virgilio Peña que fue confinado en un campo de concentración nazi.

Localizamos a Virgilio Peña en Francia. Sus 101 años son historia viva. Con apenas 22 sale de Espejo, un pequeño pueblo de Córdoba, para luchar al lado de los republicanos. Dos años después, huyendo de la victoria fascista, llega al campo de Argelès-sur-Mer. Tras 12 meses pasando frio y hambre se convierte en mano de obra barata para los franceses en una economía de guerra que se prepara para la II Guerra Mundial. Sus ideales le harán sumarse a la resistencia contra los nazis pero en 1943 es detenido en Burdeos y llevado a Buchenwald, uno de los campos de exterminio que el III Reich tiene en territorio alemán.

Y en clase, ¿hablamos de estos temas con nuestros alumnos?

Imágenes en blanco y negro: exiliados y blog Lahiguera
Imágenes en color: Cadena Ser