Decálogo del buen profesor (II)

teacher

Continúo con el Decálogo que empecé ayer. He realizado algunas modificaciones del original.

6. No se te ocurra evaluar con frecuencia a lo largo del curso, aunque sea de una manera más sencilla e informal y con métodos diversos, porque los alumnos podrían enterarse de lo que saben, de lo que no saben y de lo que deberían saber. Si esto llega a ocurrir te expones a tener que aprobar a todos al final y sufriría tu prestigio respecto a tu alto nivel de exigencia.

7. No caigas en la tentación de utilizar artículos de periódicos, revistas, vídeos, páginas web o blogs que tengan que ver con tu asignatura, ni mucho menos utilices un blog con tus alumnos o aproveches la información disponible en Internet. Mantén el prestigio de la ciencia pura.

8. Nunca confíes en la motivación de tus alumnos ni en su capacidad de aportar algo que merezca la pena. Si estudian es porque no tienen otra cosa mejor que hacer.

9. Convéncete de que somos pobrísimos y de que la escasez de medios nos impide hacer las cosas mejor. Fotocopiar sale carísimo. Si en tu centro hay posibilidad de utilizar Internet, ordenadores, cañones u otros cachivaches tecnológicos, no lo hagas: esos juguetes infantilizan la clase.

10. Cuando no puedas echar la culpa a los alumnos de lo mal que van las cosas, échasela al sistema. Los profesores somos ciudadanos por encima de toda sospecha.

NOTA: Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

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8 comentarios en “Decálogo del buen profesor (II)

  1. Me he permitido copiar tu decálogo en “EDUCA’T EDUCA’M , un blog colectivo de educadores.
    Por desgracia creo que tu decálogo es de actualidad aún.
    Saludos cordiales
    Carme

  2. Buenísimo el Decálogo… ya he dejado comentario en Educa’m, que es por donde te he encontrado. Te felicito por tu blog, es necesario que los educadores nos dejemos ver. Hasta pronto!

  3. Desde mi modesto saber, soy maestro de primaria, me permito hacerte una propuesta para un nuevo decálogo:

    11. No cites nunca a los padres de tus alumnos y si vienen a visitarte sin tu permiso, recuérdales que los funcionarios somos autoridad pública y por lo tanto estamos investidos de presunción de veracidad.
    12. Como buen profesor busca un centro educativo para tus hijos donde esté vigente el decálogo del buen profesor.

  4. Descansa todo lo que puedas. Tus alumn@s te necesitan enter@ y concentrad@. Si tienes que dedicar tiempo al trabajo fuera de clase, que en ningún caso sea fuera del edificio. Das la mano y te toman el brazo. Defiende tus derechos con uñas y garras, y así tus alumn@s aprenderán a defender los suyos con la misma o peor mala meche.

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