Enseñanza con Internet

Hace cuatro años hice un excelente curso de e-learning en la Universidad Carlos III de Madrid . El curso nos mostraba distintas aplicaciones informáticas que permiten la enseñanza a distancia utilizando Internet como herramienta que complementa el proceso de enseñanza-aprendizaje. Nos enseñaron aplicaciones informáticas que se utilizaban en centros educativos públicos y privados de Estados Unidos con resultados muy satisfactorios. Las usaban profesores de todas las áreas como un material curricular de trabajo, especialmente potente para desarrollar ciertas capacidades en los alumnos: hacer investigaciones, formular hipótesis, hacer debates, plantear y resolver problemas, difundir conocimientos, criticarlos… utilizando foros restringidos moderados por el profesor. Los profesores usan otras aplicaciones para plantear tareas con fechas de entrega concretas; en ellas, cada alumno es supervisado por el profesor de manera virtual, ayudándole en el proceso de elaboración de la tarea. Otras variables incluyen el planteamiento de problemas, debates, lectura de noticias, artículos o recensiones de libros… para que cada alumno vuelque su opinión en el foro habilitado, de modo que las opiniones vertidas van condicionando las siguientes y así sucesivamente, de manera que el profesor tiene un estupendo instrumento para ver la capacidad de razonamiento, síntesis, crítica, etc. de cada alumno así como su evolución respecto a la cuestión inicial. Monitorización del proceso, que diría un técnico. Estas tareas virtuales tienen su continuación en el aula, haciendo de auténticos estímulos para fomentar el trabajo intelectual entre los alumnos, incrementar su interés por aprender, dar sentido a lo que aprenden, etc. de modo que el proceso se complementa de manera extraordinaria.
Pero había más cosas en el curso: cómo realizar presentaciones de contenidos didácticos interactivos, cómo acceder a sitios web con conocimientos científicos o especializados por materias… un mundo de posibilidades para este entusiasta de las nuevas tecnologías y para unos niños y jóvenes que están creciendo en una sociedad de la comunicación, nos guste o no, y que están, sin duda alguna, predispuestos y familiarizados a aprender con este tipo de metodologías. ¿Acaso no les consultamos a ellos cuando tenemos dudas con cualquier cachivache tecnológico?

Pues bien, en el siglo XXI no podemos dejar a un lado las nuevas tecnologías y, mejor aún, no podemos dejar que las nuevas tecnologías se adueñen de los alumnos y sirvan simplemente para ser una gran enciclopedia de cosas interesantes, en el mejor de los casos, o una gran pérdida de tiempo, en el peor. Las nuevas tecnologías, las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) son instrumentos imprescindibles para el conocimiento en el siglo XXI, de modo que su dominio es parte de la alfabetización de los niños y niñas de hoy, futuros ciudadanos del mañana. No lo digo yo, lo dice la UNESCO.

Han pasado cuatro años desde que hice aquel curso y apenas veo que haya cambiado el panorama de las TIC en las aulas madrileñas; miento, ahora hay más ordenadores en los colegios e institutos, hay un encargado de las TIC que tiene hasta un horario dedicado a ello, hay un mayor soporte técnico desde la administración educativa… pero el esfuerzo es insifuiciente y el cambio de paradigma, el cambio de mentalidad respecto a las TIC no se ha producido entre el profesorado ni entre la administración: no somos los profesores, precisamente, abanderados de los cambios como para que ahora nos vengan con el ordenador e Internet… con las naturales excepciones, claro.

Leo en El País de hoy jueves una entrevista a Tony Bates, quien dirige el programa de aprendizaje virtual de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), una de las pioneras en esto de la enseñanza por Internet, lo siguiente:

P: ¿Qué cara pone un profesor cuando un estudiante puede encontrar toda la información en Google?

R: Ése es un reto, no hace falta ningún profesor ni universidad para acceder a la información. Pero alguien debe organizarla y decidir cuál es la importante, guiar para manejarla y aplicarla. El rol del profesor cambia y de hecho será más importante que el rol antiguo.

Pregunta y respuesta tienen un enorme calado y resume el profundo cambio que se está produciendo -indudablemente más acelerado entre quienes disponen de medios económicos para contratar Internet- entre los estudiantes de secundaria y no digamos de la universidad. La información está ahí, libre, al alcance de cualquiera, los profesores no tenemos ya el patrimonio del saber. Sin embargo, debemos ser los mediadores entre esa información y los estudiantes y ahí está nuestro nuevo rol profesional, porque en Internet está todo, pero no todo lo que está es válido, ni es cierto ni tiene rigor científico contrastado.

Los docentes no podemos dar la espalda a las grandes posibilidades que nos ofrecen las TIC para que los alumnos alcancen los objetivos educativos y eso, naturalmente, pasa por familiarizarnos con su utilización y promover su difusión. La administración educativa deber proveer de recursos y formación a los profesores para que esto sea posible. El Estado debería garantizar que el acceso libre, gratuito y universal a Internet a todos los ciudadanos, sin distinción. En el siglo XXI se está abriendo una nueva brecha de exclusión y marginación entre aquellas personas que manejan y acceden a las TIC y quienes no lo hacen. Un elemento más de exclusión a los otros tradicionales. Los educadores, las administraciones educativas, el Estado… no puede permitirse el lujo de formar a personas sin una de las herramientas claves para desenvolverse en este siglo que comienza.

Saludemos las TIC, la inversión en ordenadores, el ADSL… pero sobre todo, en lo que a nosotros los docentes nos toca, cambiemos el chip -nunca mejor dicho- para seguir siendo la referencia educativa en este siglo XXI donde cada vez más todo es virtual y nada es lo que parece.

En estos tiempo es un suicidio mirar para otro lado y dejar que otros hagan nuestro trabajo.

Podéis leer la entrevista completa AQUÍ

Comparte

Entradas relacionadas

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.